Capítulo 45, parte 1 ''tres días''

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La respiración que mantenía en mi pecho estaba en tal constante exaltación que llegaba a punzar muy fuerte dentro de mí.

Recuerdo qué, una de las primeras reacciones que quise tomar al momento de ver aquella foto fue llorar. Pero me sentí ridícula por mi forma de pensar al instante. Ya había llorado muchas veces por el chico de ojos miel que tanto quería, que tan feliz me hacía. Pero la verdad era qué, llorar se estaba convirtiendo en mi escape de los problemas. Llorar no tiene nada de malo, no es nada del otro mundo, pero Liam no podía ser las razones de mis lágrimas; por dos razones. La primera, amaba a Liam y él debía ser razones de sonrisas, de momentos felices, de sensaciones únicas, y todo lo relacionado a lo mágico. La segunda, yo me estaba volviendo débil por él. Eso no está bien. Es simple.

Las siguientes horas de la noche las pasé en desvelo. ¿Cómo poder dormir luego de haber pasado lo que pasé? Haber visto lo que no me hubiera gustado ver, jamás. No quería sacar conclusiones. Simplemente quería dejar a Liam fuera de mi cabeza por un momento. Sentía un dolor tan horrible que me dolía hasta pensarlo.

Tampoco quería preguntarme a mí misma, ¿Por qué a mí? ¿Qué le hice? Porque no soy como cualquier chica, tengo mi propia forma de pensar, mi propia forma de llevar el ritmo de la vida. No sería la novia patética que ha sido recién engañada por su chico y se le cae el mundo encima.

Por supuesto que no.

Pero no niego que no dolía, y en lo último que podía pensar es que, Liam haya hecho eso, besar a otra chica tan descaradamente, sólo porque a mí me quitaron un beso. Eso si que sería totalmente patético. No propio de él.

A medida que la mañana se hacía presente, me revolvía yo misma entre mis sábanas. Abrí el mensaje con la foto en su interior dos o tres veces. Era absurdo. Me dediqué a observar bien cada detalle de la imagen. Esa mañana fue la primera vez que vi a Liam borracho. Se notaba en como sus ojos se medio cerraban, en como sus manos se apoderaban de las caderas de esa rubia y en su postura erguida.  Sentí pena y rabia, decepción y dolor. Todo a la misma vez. Pero había un sentimiento más, quizá mayor que el que mencioné antes, incomprensividad.

Sí. Todo el tiempo he tratado de entender la privacidad de Liam; de no ser una carga con sus problemas personales, de darle su espacio, de no estar a cada minuto, a cada segundo, encima de él, por así decirlo. Pero algo como esto jamás podría resultame lógico. Es absurdo, lo repetiré cuantas veces se me de la gana repetirlo.

Mis ojos ya se notaban cansados debido a la falta de sueño. Decidí tomar una ducha y salir a ver a Zayn para hablar con él. Es increíble. Siempre que ocurría algo, cualquier problema o discusión con Liam, en lo primero que pensaba era en acudir a Zayn. Siempre me ha ayudado, y sabía que esa vez también podría hacerlo. Pensé en él. En qué reacción tendría. Zayn ha sido tan comprensivo y equitativo con ambos cuando se trata de nuestra relación. Creo que, cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Zayn es más que único, es especial. Es un amigo que no se encuentra muchas veces, no quisiera perderlo jamás. Aún recuerdo, aquél día el ''Molly's Has''. Él me miró extrañado. Al siguiente día le pregunté por Liam. Luego me invitó a una fiesta y  desde ahí que lo quiero como lo quiero ahora, en realidad, cada día mi cariño hacía él crece. Necesito a Zayn, lo sé.

En la ducha derramé un par de lágrimas que salieron sin siquiera ser previstas. No supe que vendrían, tan sólo salieron de la nada y rápido, muy rápido. Creo que fue porque las estuve acumulando toda la madrugada y lo poco que había transcurrido de la mañana. Simplemente estallé. Luego me sentí tonta.

Cuando salí del cuarto de baño, mi celular tenía la pantalla encendida. Cuando me acerqué para ver el porqué, había un mensaje en la pantalla. Era de Liam. Mi corazón palpitaba con muchas fuerzas. Bombeaba como pocas veces lo hacía y un sentimiento de temor se adhería a mi piel.

Tenía muchos prejuicios con respecto a lo que el interior del mensaje pudiera contener. Quizá unas disculpas, o una explicación. Sea lo que fuese, había dolido y seguía doliendo.

Pero el mensaje decía:

"Mo, tienes que venir al hospital. Ahora"

8:34am.

Mi Debilidad |Liam Payne|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora