Era hermoso. Liam y yo estábamos en el mirador de la ciudad. Jamás creí que se viera así de lindo.
Habíamos subido un pequeño cerro en auto, se notaba que estábamos mucho más alto.
Las olas se veían a lo lejos. Pese a la oscuridad de la noche lograban distinguirse. Miles de pequeñas lucecitas procedentes de las casas a nuestro alrededor hacían que el paisaje fuera más placentero; podía ver las casas de forma muy pequeña, al igual que edificios, locales, tiendas, la feria artesanal del pueblo entre otras cosas.
- ¿Es hermoso, no? –El chico me sacaba de mis pensamientos con una sonrisa ensanchada en sus labios.
- Sí Liam, me encanta. –Admití admirando el encantador paisaje que tenía frente a mi.
- Sabía que te gustaría. –Dijo convencido. ¿Enserio? ¿Este era su punto?
- ¿Ya te has acostumbrado? –Le pregunté algo molesta arqueando mis cejas, esperando una respuesta sensata de su parte.
- ¿A qué te refieres? –Cuestionó él. Frunció el ceño y fue algo que realmente me pareció divertido.
- ¿Haces esto con todas las chicas? –Le pregunté aun más molesta. Sonó más doloroso en voz alta que en mis pensamientos, sólo para mí.
- No. –Recibí un 'no' pesado, fuerte y negativo, no fue mi intención incomodarlo.
Sentí la mano de Liam en la mía. El toque era suave, sutil, mi cuerpo se erizaba. Cada vez que Liam hacía contacto con mi piel, por más mínimo que fuera, me erizaba, sentía escalofríos, nervios. Pero no me desagradaba para nada.
Suavemente me indicó que caminara junto a él para llegar a los pies de un viejo árbol con sus ramas en todas direcciones. Nos sentamos quedando a una prudente distancia, uno en frente del otro. Su piel resplandecía aun más.
- No has respondido mi pregunta. –Dije mientras comenzaba a arrancar el césped que tenía cerca de mis pies.
*Liam puntos de vista.
En realidad, sentía miedo al responder. ¿Miedo? ¿Podía yo sentir miedo? No lo sabía, Mo hacía que yo sintiera cosas que no sabía que se podían sentir. Cuando la tocaba, notaba su piel helada, temerosa, era una niña.
- Vamos, Liam. Necesito saber que sientes. –Sus hermosos ojos claros cafés cargados en los míos, amaba la forma de mirar de Mo. La forma en que sus ojos brillaban con esa fuerza, eran algo así como poderosos. Amaba cuando conectaban con los míos.
- ¿Qué veo? Ah, es complicado. –Dije, todavía no sabía qué sentía por la chica, pero sí sabía que era algo que no había sentido por ninguna otra. Mo, era especial.
- Quiero saber, Liam por favor. –Su dulce voz sonaba en mis oídos, pero no tenía muy claro que le iba a responder.
- Debilidad. –Dije mirándola a los ojos, esperando una respuesta. Mo frunció el ceño. Eso sólo hizo darme cuenta de lo linda que podía ser haciendo gestos.
- ¿Debilidad? –Preguntó.
- No lo sé, es que eres tan pequeña, tan indefensa, inocente, tan niña, y... –Mis palabras se vieron interrumpidas por las suyas.
- Liam, tengo 18. –Dijo suavemente.
- Y yo 20, ¿Cuál es el punto? –Le pregunté sonriendo.
- Soy grande, nada malo me sucederá. –Dijo mirándome fijamente a mis ojos.
- ¿Cómo sabes eso, Mo? –Le pregunté inclinando mi cabeza para verla mejor. La oscuridad de las sombras que le cubrían no me permitía hacerlo de la mejor manera.
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Mi Debilidad |Liam Payne|
FanfictionTenían estilos de vida totalmente distintos, eran completamente diferentes. Pero se conectaban de una manera única, incluso, podían llegar a sentir lo mismo sin darse cuenta. Ninguno sabía exactamente que esperaban de ambos, pero estaban seguros de...
