Mis ojos miraban insesantemente a los de Liam. Él esperaba a que mi mano con el algodón impregnado en alcohol le acariciara su mejilla en busca de sanar la herida que se marcaba cada vez más en su rostro.
Estaba de pie frente a él que se encontraba sentado a los pies de su cama, sus muslos envolvían los mios. Nos encontrábamos solos en su habitación pero la tensión que irradiaba el lugar luchaba palma a palma con el amor que cada día sentía más por Liam.
Mis ojos vidriosos querían estallar en llanto. Su cara estaba a centrímetros de los mios, pero había una herida en su rostro y no era algo que disfrutaba, más bien era un sentimiento ajeno de dolor que se instalaba en mi.
- ¿Por qué lloras? -Su tono de frialdad e indiferencia era algo que me dolía tanto como ver su herida constantemente al pasar mi mano con el algodón por esta.
- Me duele. -Dije rompiendo en llanto, dejando de acariciar su mejilla, dejando caer mi cara al suelo, dejando todo de lado.
- Hey. -Le escuché decir suavemente. - Estoy bien, no pasa nada malo. -Volvió a hablar, pero no me sentía con fuerzas para continuar.
Sentí su mano levantar mi mentón y al abrir mis ojos me encontré con su iris apagada, como si estuviera sintiendo dolor, pero un dolor no de un tipo físico.
- Lo siento. -Dijo débil, con una voz disminuida. Me causó una extraña sensación.
- ¿Por qué? -Le pregunté copiando sin intención alguna su tono de voz.
- Hoy, alcancé a llegar a tiempo. ¿Pero qué pasará cuando yo no esté?
- ¿A qué te refieres? -Pregunté. Liam aclaró su garganta.
- Hablo de que, cuando estés sola por ahi. -Respondió pausadamente.
- Siempre estarás para protegerme ¿No es así? -Pregunté cambiando un poco la conversación, olvidando la tensión acumulada que hacía a mis lágrimas caer.
- Te quiero, Mo - Lo había dicho, por algún otro motivo no respondió mi pregunta anterior, pero al fin dijo algo que creí jamás escuchar de su boca.
Liam, puntos de vista*
Ya era tiempo, sabía que la quería, ya estaba seguro. La inocencia que Mo irradiaba sin darse cuenta hacía que yo sintiera algo cada vez mayor, en cada uno de sus actos, cada cosa que ella hacía era algo nuevo para mí.
Si en alguna situación anterior no se lo había dicho era porque Valeri seguía en mis pensamientos, aunque realmente no quisiera la chica seguía en mi memoria y quería ser totalmente honesto con Mo, no es justo ni para ella ni para mí la situación de que Valeri venga a mí, si tengo a una chica como Mo cerca, y no era justo para ella que mientras disfrutaba cada momento que ella me hacía brindar otra chica ausente interrumpiera en mis pensamientos.
Había hablado con Zayn esta mañana y me informó que la amiga de Valeri, Cassy ha vuelto a la ciudad, espero que no sea un problema, siempre me llevé bien con ella.
- Tenemos que ir a casa. -Le dije suavemente, ella seguía cerca de mi, así quería que fuese para siempre.
- Es viernes, ¿Puedo quedarme un rato más? -Dijo ella repleta de ilusiones. Por supuesto no las rompería.
Al final, había hablado con su madre por el móvil para que le permitiera quedarse por la noche, la conversación fué algo así:
- Hola señora Edwards, habla Liam. -Comencé al momento de que ella contestara la llamada.
- ¿Liam? Puedes decirme Lea. -Habló ella cortésmente.
- Lea, quiero que Mo se quede junto a mi esta noche. -Dije decido, siendo quien soy. - ¿Lo permitirías? -Pregunté suavemente mientras Mo presionaba su pequeña mano contra la mía cada vez más, nerviosa e impaciente de lo que su Mamá pudiera responder.
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Mi Debilidad |Liam Payne|
FanfictionTenían estilos de vida totalmente distintos, eran completamente diferentes. Pero se conectaban de una manera única, incluso, podían llegar a sentir lo mismo sin darse cuenta. Ninguno sabía exactamente que esperaban de ambos, pero estaban seguros de...
