Capitulo 27

319 26 12
                                        

(Violen mi gif y este capitulo ) *u*

Keyla:


Con tu física y tu química, también tu anatomía, la cerveza y el tequila y tu boca con la mía ya no puedo mas (ya no puedo mas)

Desperté con esa cancion en mi cabeza.

¿Que ocurrió? 

Estoy en la cama, con este vestido, y mi cabeza apunto de estallar.

Comienzo a recordar.

Yo bailando con Justin, besándolo,tocado su gran espalda,seduciéndolo.

¡Ah que maldita!¡Soy un estúpida!¡No,no!

- Hola, hola, perrita - Entra con una gran sonrisa - ¿Como amaneció mi perra preferida?

-¿Podrías dejar de llamarme así?

-Eso eres- dice acercándose-  Una perra, mi perra por suerte ¿Quieres que te refresque la memoria?

-¡No!- grito -Claro que lo recuerdo

Suelta una gran carcajada de esas que hacen que la vena de su cuello salte.

- Tu me miras y me llevas a otra dimensión - comienza  cantar en un tono burlón - Tus latidos aceleran a mi corazón , princesa...

JAJAJAJAJA

Se ríe como loco, puedo jurar que casi se orina. Y yo me estoy muriendo de la vergüenza.

-¡Te haz puesto como un tomate!

- ¡Ya basta!- suplico

Pero el sigue riendo hasta que entra Alfredo  con un plato de comida y ropa.

-¿Que, de que te ríes Drew?

Este se pone recto y carraspea.

- De nada idiota

-¡Dime!- suplica como niño

Justin se pone nervioso. Noto que no quiere decirle nada de lo de anoche.

- Oh, solo estaba recordando una cancion-le digo con sarcasmo.

Drew me mira con ojos fusilantes.

- Sigue cantando - presiono- tu voz es muy linda

-¡Cantar!

Ahora es Dominik el que ríe como loco

-¡Cantando!

casi tira la comida y yo no puedo contenerme al ver la expresión de Justin, un poco apenado y sin saber como reaccionar.

¡Si! Un punto para keyla.

- ¡Cállate, eso es mentira! dale de tragar- dice y se pone de pie caminando hacia la puerta.

-Oh- exclama- ¿Tus papas son muy ricos verdad?

Cuando los nombra mi sonrisa se borra por completo.

- ¿De...que... ha...hablas?- tartamudeo

- Bueno, es que resulta que hay muchas cosas que necesitamos por aquí... y pedí mas efectivo, y nada si no me lo dan no te podre entregar princesa.

-¡Pero que!¡ Es mucho dinero!- reacciono

El inclina la cabeza para observarme con esa expresión de curiosidad.

- Vale, pero si tu eres Keyla Bell Wood, estas cagada en dinero ¿O no? De todas formas si no lo consiguen tu podrías pagarme... -Tiene una sonrisa maliciosa- Ya sabes como.

No puedo evitar contener las lagrimas, que ahora forman un rió hasta mi vestido.

Lo escucho salir azotando la puerta.

*******************************************************

Muevo mis dedos en el aire practicándola sonata de Bethoveen cerrando mis ojos y tratando de imaginar el sonido.

Si... se siente ese cosquilleo en mi pecho...la música...es como si estuviera en otro lugar...si...hago la música, yo soy la música.

-¿Con que tocas el piano eh?

Abro los ojos asustada sin saber que responder, me esta mirando intimidandome. Lleva puesta una playera blanca y Jeans, hoy siento que se ve diferente, se ve muy bien... No trae esa bandana y ... No se realmente lo veo distinto , tal vez ahora no tiene esa mirada asesina y de odio, tal vez hoy esta de buenas o algo.

Parpadeo varias veces seguidas, sin saber que responder o si debo responder

- ¡No hagas eso!- dice con una media sonrisa 

Me desconcierta.

-¿Parpadear?

-¡Parpadear de esa forma!

-¿Por que?

- Te ves demasiado linda y tierna, así no me dan ganas de matarte.

¡Oh dios mio! No se que responder quiero reír y abrazarlo.

¿Abrazarlo?¿Que cosa digo?

Es que esa espalda que tiene es una obra de arte, y debo admitir que los tatuajes en sus brazos  me gustan mucho, de una forma casi rayando a lo ridículo.

Yo soy ridícula.

Se sienta a mi lado en la cama y me toma del mentón suavemente.

- Besame princesa- murmura muy cerca de mis labios y siento ese aliento cálido y con olor a cigarrillo.

Miro sus labios rosas entre abiertos, acerco los míos y los dejo reposar en los de el , comienzo a moverlos lentamente sintiendo su lengua chocar contra la mía y un cosquilleo en el estomago junto con esa electricidad que para entre las piernas.

Se aleja de mi y me mira con esos ojos mieles sin decir nada y yo tampoco digo nada, solo se escucha nuestra respiración.

-¿Que te ocurre?- le pregunto

-Eso mismo quisiera saber yo - dice relamiendo sus labios.




Síndrome de EstocolmoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora