Capitulo 78

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Ya muy pronto será navidad y les tenemos una sorpresa :3

Disfruten el cap ;)

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Justin

Al principio muchos no entendían que carajos hacíamos en Colombia pero con una mirada entendieron que no estaban para discutir o quejarse así que nadie lo hizo. 

Al bajar del avión ya nos estaba esperando un par de camionetas blindadas y de una de ellas salio un sujeto que conozco bien.

- ¡Bieber!

- Martin, carajo, cuanto tiempo.
- Hey compa, si, aquí me tienes a tu disposición. - "Como a todos" pensé. - Tu y tus perritos pueden subir a las camionetas, mis hombres se encargarán de su equipaje y... 

- No te molestes. - Lo interrumpí. - Ellos se encargaran de todo. - Les hice una seña para que empezaran a subir todo a las camionetas.

- ¿Es sangre lo que hay en tu camiseta? - Baje mi vista a mi pecho y me di cuenta de la mancha de sangre que había en ella.

Con razón estaba doliendome... 

- Una pequeña herida, nada de que exagerar.

- Muy bien compa', larguemonos de aquí.


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- ¿Qué mierdas hacemos aquí?

- Pedazo de mierda, sera mejor que te comportes de una vez. - Amenace a Shane.

- Enserio no nos imaginamos venir aquí.

- No tengo porque decirles ni una puta palabra culeros, ustedes siguen mis órdenes y ya. - Todos en la habitación guardaron silencio y bajaron las miradas, conociendo su lugar. A excepción de Alfredo, quien me vio como si no pudiera reconocerme pero sabiendo que no podría sostenerme la mirada la apartó.

Y como el hijo de puta que soy, me vale madres.

- ¿Qué haremos ahora? - Preguntó Kora.

- Ustedes pidan una pizza o yo que se, pero no salgan de aquí, no sin mi consentimiento. - Salí de la enorme sala donde nos encontrábamos y fui en busca de Martín.

Su nombre me recuerda a...

- ¿Necesitas algo compa'?

- Hay muchas cosas que debo hacer.

Le conté mis primeros planes y se ofreció a acompañarme a cometer mis locuras, salimos de la enorme mansión, ubicada en un lugar central de un enorme barrio, todos le guardan respeto y miedo, recordándome a mi.

La verdad es que Martín no es muy diferente a mi,  no usa una bandana ya que no es mi perro, es mi socio, se viste como y yo tiene ambiciones como yo, y la mejor parte es que sus manos están tan manchadas como las mías.

Nos montamos a una de sus camionetas y arrancamos. En el camino hablamos sobre diversas cosas, como me hice la herida la cual limpie hace unos momentos, el problema con el estúpido de Seth, y el que mas lo ha impresionado.

Síndrome de EstocolmoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora