Keyla:
-¡Entonces le dije que a su vieja ya me la había follado dos veces!
Escuché el seguro de la pistola desactivada y luego:
-¡O te callas o te parto tu putisima madre!- dice Justin furioso y apuntandole con el arma a Alfredo.
Mi corazón se acelera pensando si de verdad lo va a hacer.
-Tranqui-quilo Drew...
-¡Venimos a hacer algo idiota y no hagas que me arrepienta de haberte traído a ti y no a Shane!- dice en un murmuró furioso.
-Pero jefe, yo le conté porqué...
-¡Callate ya!
Pongo los ojos en blanco y comienzo a subir las escaleras.
-¡Hey, espera!- dice Justin.
-Voy sola-murmuró- esperen aquí.
Veo que quiere golpearme o algo ya que aprieta sus puños, pero se detiene, comienzo a subir mis escaleras sosteniendo el barandal dorado, hermoso y tan mío, visualizo mi puerta, la perilla dorada y la giro lentamente cuando esta abierta me inunda el olor de mi locion, no enciendo la luz como me lo exigió Justin, levantó mi lámpara de mano y a punto a mi closet, quiero llorar, estoy a punto de explotar pero eso no me ayudaría en nada ahora, tomó mi maleta y lanzó a ella todos mis estuches de maquillaje, mi locion, todo esta como la última noche que la deje, miro el espejo, se ve apenas mi sombra pero de pronto se ilumina y me veo a mi con ese vestido rosa Carolina Herrera, mi cabello rubio peinado de la forma más hermosa al estilo de un reina de belleza y mi rostro brillante de felicidad, esa fue la ultima noche que estuve aquí, de pronto vuelve ese odio y ese rencor hacia Justin.
¡¿Qué hago con la persona que me arruinó la vida?!
¡Soy estúpida! Tal vez lo que debería hacer es salir y decirle a la policía que el es mi secuestrador y que...
Bajo mi mirada y apagó la luz. Sólo escucho mis pensamientos, sólo escucho esa voz que me dice que grité y que pida ayuda y luego otra voz.
¡Te quedarás sola! ¡Más sola en manos de las autoridades!
¡Hazlo enciende las luces y grita tu nombre, avísales que estas aquí!
¡Justin confío en ti, el te trajo por que te quiere, confío en ti!
Comienzo a derramar las lágrimas y me tiró de rodillas en el suelo, sollozando bajo.
¿Qué debo hacer?
Necesito una señal, algo que me diga que debo hacer, no tengo idea de cuantos minutos pasan cuando escucho pasos que se acercan a mi. Mis sentidos se alteran cuando siento que alguien me sostiene el cabello, pero enseguida cuando toca mi cuello reconozco esos dedos.
-Debemos darnos prisa, princesa.
El tono en el que me habla, me hace sentirme culpable por haber pensado en traicionarlo.
Me pongo de pie enseguida y continuo con mi armario, lanzando a la maleta lo que sea, todo me encantaba, salimos en silencio de mi habitación.
-¿Nos vamos?
-No- luego le señaló la habitación de mis padres. Al entrar veo todo tan ordenado como siempre, me inundó de recuerdos y de su aroma, abro sin pensar su armario y luego mis ojos buscan ese vestido.
Lo tomó con delicadeza.
-Espera, espera ¿Te llevarás eso? ¿Estas loca?
-Es el vestido de boda de mi mamá y si lo quiero, lo quiero.
Escucho como resopla.
-¡Hello Keyla, no te vas a casar!
-Pues tendré que conseguir un novio, pero me lo llevaré.
Escucho su risa. Esa risa estúpida y sensual.
El se distrae viendo cuidadosamente la ventana, y aprovecho para guardar las joyas de mi madre, cuando he terminado busco en el cajón y tomó esa corbata de papá, mi favorita, esa gris con adornos negros, siempre se veía tan elegante con ella.
-Vamos- le digo eso y el toma la maleta como si fuera una pluma para luego comenzar a bajar.
-¡Vaya, ya era hora!- dice Dominik - Escuche el ruido de los guardias afuera, parece que uno se movió de lugar, no podremos salir por atrás.
Le lanza la maleta en la cara a dominik y este reacciona enseguida.
-Prepara tu arma, perro, prin...Keyla, vas a salir por la puerta delantera como una reina que camina por su Palacio, ellos no te harán nada, no dejarás que te toquen y caminaras al auto sin responder a ninguna de sus preguntas ¿Entendiste? Luego saldremos nosotros.
-¿Qué?¿Saldré yo sola?
-Si, hazlo ya - Me da un empujón. Observó su sombra por última vez y camino hasta la puerta, giro la perilla lentamente, nuevamente veo a Justin y esta vez abro la puerta, la cierro y comienzo a caminar como me ha dicho Justin.
-¡Eh, que mierda! ¿Quien eres?¿Cómo entraste?- me dice el oficial que me ve, continuo caminando sin mirarlo.
-¡Detente!
-¡Se parece a la chica Robert!- grita el otro -¡Es ella!
-¡Alto, dije!- vuelve a gritar con firmeza y siento como me sujeta del brazo deteniendome.
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Síndrome de Estocolmo
Fanfiction"Me enamoré de mi secuestrador, de la misma persona que debería matar con mis propias manos." Obra registrada en Safe Creative. Licencia: Creative Commons Attribution 4.0 Código de registro: 1605087455911 Fecha de registro: 08-may-2016 2:23 UTC Se p...
