Drew
Estaba dispuesto a volarle la cabeza sin remordimiento alguno.
Pero el muy hijo de puta sabe jugar bien sus cartas.
- ¿De qué mierdas estas hablando? ¿Qué información? - Obviamente yo ya se de que información habla pero tengo que ser cuidado con este pedazo de mierda.
- Sabes muy bien de lo que hablo idiota. - No pude contenerme más y lo golpee un par de veces mas en la cara hasta que Dominik me detuvo.
- Shane llevate a Keyla a su habitación. - Shane se sintió ofendido por la orden de Dominik pero al ver la situación supo que debía hacerlo.
- Dime... - Tomé una bocanada de aire ignorando las quejas de Keyla y los bufidos de Shane. - Por todos los diablos, dime Scootter que tu no sabías nada y no tienes nada que ver con esta mierdecilla. - Todo mi cuerpo con cada segundo que pasaba se ponía mas tenso.
- Te lo juro Justin, estoy tan sorprendido como tu. - Su voz tembló, pero no era esa clase de temblor que te dice que esta mintiendo, era mas un temblor de miedo, pánico.
- Bien, imbécil de mierda. - Tomé del cuello al idiota de Harry. - Vas a hablar por las buenas o por las malas.
- No puedes matarme. - Sonrió con cinismo.
- Tal vez no. - Lo lance hacia el piso y le di una patada en sus costillas. - Pero eso no quita mis ganas de matarte.
- Er-es un.. - Escupió sangre.
- ¿No quieres por las buenas? Bien... Ya veremos por las malas.
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- Hiciste bien en contarme Keyla, si esto hubiera llegado mas lejos, yo... - Cerré los ojos y apreté mis puños con el simple pensamiento de que ese hijo de puta haya podido hacerle...
- Dime que no lo mataste. Escuche un disparo. - Mi ceño se frunció sin poder evitarlo.
- ¿Estas preocupada por el?
- ¿Qué? ¡No! - Solté un bufido sintiendo los nervios traicionarme la cabeza.
- Ignoraré esta escena... Bueno, solo te diré que ahora ese mal nacido tiene un nuevo agujero en su estómago.
- Pero... ¿Qué te dijo? - Una sonrisa se planto en mi rostro sin poder evitarlo. Me acerque con pasos sigilosos hacia ella, la tome de los brazos y acerque nuestros rostros dejando centímetros de distancia.
- La curiosidad mató al gato. - Susurré sobre su boca antes de besarla.
Sus labios le correspondieron a los mios en un segundo, su lengua se enredo con la mía haciendo que miles de corrientes cruzaran todo mi cuerpo. La temperatura de la habitación cambió y estaba dispuesto a sacar toda mi ansiedad con ella en la cama; pero como la vida es una mierda, unos golpes en la puerta nos detuvieron.
- ¿Qué? - Grité esperando la respuesta del inoportuno.
- Drew, te necesitamos un segundo, es urgente. - Iba a mandar a Kora a la mierda pero luego de todos los acontecimientos recientes y toda la mierda por la cual me veo rodeado sabia que tenia que bajar.
- No vayas... - Susurro Keyla.
- Nena, estaré aqui en un minuto.
- Voy contigo... - Me pidió pero rápidamente negué.
- No te incumbe Keyla. Quedate aquí, ya regreso. - Se que se enojo por mi actitud pero ya es suficiente que tenga que soportar toda esta mierda para seguirla embarrando más.
Salí de la habitación y baje hacia la primera sala donde estaban mis perros y la chica que salvamos ayer.
- ¿Qué putas quieren?
- Me ha hablado Lucas. - Habló Dominik. - El piano de tu madre estará aquí mañana.
- ¿Y eso era lo urgente? - Pregunte fastidiado en dirección a Kora; este solo me dio una mirada nerviosa.
- En realidad... - Empezó Scootter. - Hay un serio problema.
- Hablen de una puta vez.
- Nos mintieron Justin. Esta maldita perra fue secuestrada hace mas de dos meses.
- Pero su mad...
- ¡Escucha joder! - Insistió Dominik. - Esa mujer no apareció por ningún lado, la buscamos y la buscamos pero es como si se la trago la tierra. - Antes de que terminara de hablar yo ya estaba golpeando la pared. La golpee un par de veces hasta que me sentí listo para discutir.
- ¿¡Quién carajo eres!? - La tome del cabello dejando nuestros rostros a escasos centímetros de distancia. Lo único que salio de sus labios fueron sollozos, lágrimas caían de sus ojos y cada segundo que pasaba era un martirio para mis nervios.
- Drew creo que...
- Escuchame muñeca, una bala perforara tu linda cabecita si no cooperas; así que tona una respiración y díme de una maldita vez quien eres. - La muy cabrona siguió llorando como si la estuviera torturando y mierda todo el mundo sabe que odio las lloronas. No medí mi fuerza al lanzarla al suelo, se escuchó un sonido sordo cuando su cuerpo se estrelló contra este con fuerza.
- Uno... - Conté sacando mi arma. - Dos... - Dije al quitarle el seguro.
- Mía...
- ¿Qué?
- Mi-a... Me llamo Mía. - Kora la ayudo a sentarse en el suelo ganándose una mala mirada de parte mía.
- Bien Mía. Habla de una puta vez todo lo que sabes.
- Ellos... - Susurro soltando un suspiro. - Ellos abusaron de mi... - Se cubrió su rostro con las manos soltando en llanto otra vez.
- Bien, esta mierda no me sirve, matenla. - Me gire sobre mis talones para regresar a mi habitación.
- ¡ELLOS IBAN A MATARTE! - Me gire de nuevo sobre mi lugar para escuchar con atención a la chica. - Ellos hablaban sobre como tu muerte arreglaría todo, ellos iban a dejarme regresar junto a mi familia cuando tu murieras ¡Tenias que morir! - Su voz no dejaba de temblar, su cara estaba pálida, sus ojos rojos y parecía que en cualquier momento se desmayaría.
- ¿Saben que? Encierrenla en una habitacion y que nadie la toque, tal vez si pueda sacarle provecho después de todo.
Y vaya que lo haría.
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Síndrome de Estocolmo
Fanfiction"Me enamoré de mi secuestrador, de la misma persona que debería matar con mis propias manos." Obra registrada en Safe Creative. Licencia: Creative Commons Attribution 4.0 Código de registro: 1605087455911 Fecha de registro: 08-may-2016 2:23 UTC Se p...
