Duele. Duele mucho verlo.
Ver en lo que se ha convertido, porque el no merece ser así.
Deje escapar un suspiro que se entrecorto al pasar entre mis labios.
-¿Por que me miras así?- me pregunta con un tono indecifrable.
-¿Cómo?
-Asi- repite.
Entonces salgo de mi ensimismamiento, y trató de sonreirle, aun cuando estaba a punto de llorar por el.
-¿Qué pasa?- pregunta.
-Nada, nada, es... Que es todo tan hermoso y no quiero que acabe esta noche- le digo mirándolo.
Juraria por lo más sagrado que tengo que se ve puro bajo la luz de las velas, que es como un ángel, es bueno y no ha causado mal a nadie. Pero si hiciera eso tendría que pagar por jugar en vano, porque ante los ojos de cualquier otra persona Justin, es justo todo lo contrario, un demonio.
-Se que no es la primera vez que alguien hace algo como esto por ti, porque eres como... eso, pues, eres una princesa y esto...
-El que tu lo hayas hecho por mi significa todo y es mejor, mucho mejor que todo lo que alguien haya hecho por mi- le interrumpo y entonces el baja la cabeza -¿Qué te pasa?
-Es... Que te saque de tu Palacio y te traje al infierno y Keyla, escuchame debo decirlo por una puta vez mas, estoy arrepentido de haberte hecho esto.
-Basta Justin no quiero hablar de eso, hablemos de cosas buenas, como por ejemplo ¿Cómo paso esto? ¿Lo hiciste tu?
Un ligero rubor sube por sus mejillas y me hace sonreír.
-Con un poco de ayuda- dice señalando a Alfredo que esta cerca de la puerta recargado a la pared casi durmiendose. - Apostamos y ellos los muy idiotas perdieron, gane esto.
-¿Una apuesta?
-Aposté que Alfredo no podría conseguir una cita con una chica peliroja que vimos en un bar, el imbécil de Scotter pensó que si, así que perdieron.
-¿De verdad no pudo conseguirla?- me río.
-Ella era muy bonita, es de esas chicas extranjeras que no se ven por aquí, así como tu- dice riendo- Lo mandó a la mierda demasiado rápido, estaba ebrio, es idiota tu sabes.
-Seguramente dijo algo mal.
-O seguramente le pague a la chica para que dijera que no.
-¡No hiciste eso Justin!
El me mira juguetón.
-¡Justin! ¡Eso es trampa!
-¡Shhh! No hables tan alto te puede escuchar, oh, eso me recuerda...¡Dominik!
El acude a su llamado enseguida.
-Ya te puedes largar a la mierda si quieres, pero escucha esto, esta noche no quiero un escándalo, así que mejor vayan a dormir o algo... cero ruido.
-Si jefe, porque esta noche es su cena romántica y si armamos una fiesta el ambiente se puede arruinar- dice con el tono de un niño que repite una poesía- El jefe de enojara mucho si se estropea la cena con su novia, la princesa de Inglaterra.
En este punto no puedo soportar la risa y estalló en carcajadas al ver la cara de Justin quien toma un trozo de carne y se la lanza Justo en el ojo izquierdo.
-¡Vete a la mierda!
-Es broma hermano, disfruta lo único verdaderamente hermoso que has conseguido en tu vida- luego me guiña un ojo- Linda noche...
Comienza a caminar lentamente hasta la salida y cuando ya está en el umbral grita entre carcajadas.
-¡No follen mucho, y si lo hacen no hagan mucho ruido!
Sus risas se escuchan por el pasillo y luego se hacen sólo un murmullo, miro a Justin y esta avergonzado. Le sonrió tiernamente y me pongo de pie para llegar hasta donde el esta sentado.
-Espera, falta algo- dice interrumpiendo mi abrazo, se pone de pie y se acerca hasta donde esta un mueble con un reproductor le pone play y comienza sonar Close your eyes
Conozco esa canción es de Michael Buble, esa canción fue el tema de aniversario de mis padres.
-¡Ese idiota!- exclama Justin a punto de quitar la música
-¡No,no!- le gritó- No la quites por favor, esa canción es hermosa...para nosotros.
Siento un ligero temblor en mis piernas, estoy nerviosa y los recuerdos han venido a mi mente provocando estas inmensas ganas de llorar.
Siento sus manos de Justin atraerme hacia el y luego mi cuerpo está contra el suyo, y se siente como algo nuevo pero que ya conozco ¿Me explicó? Es la sensación de siempre pero es como si esta vez fuera diferente porque el lo ha hecho diferente. Colocó mis manos alrededor de su cuello y mi cabeza sobre su pecho y entonces puedo escuchar los latidos acelerados de su corazón, la tibieza de sus sentimientos, sus palabras acumuladas, los abrazos que nunca ha dado, los te quiero que nunca ha dicho y los te quiero que nunca ha escuchado, la sinceridad de su alma.
Si, mientras bailamos escucho sus latidos y nunca en mi vida había experimentado una sensación tan asombrosa y real, se siente como si todo este tiempo hubiera estado perdida y el me hubiera encontrado, me aferró más a su cuerpo y siento que nada en el mundo me podría arrebatar esto que siento.
-Te quiero Justin - murmuró.
Su latidos se vuelven irregulares y luego de unos segundos más escucho su voz:
-Te quiero, princesa.
Cuando escucho esas palabras me siento completa.
Luego de que termina la canción, nos separamos y me dirijo al piano.
-¿Puedes parar la música?- le digo con un nudo en la garganta.
El obedece y se acerca al piano también.
Me colocó en posición y comienzo a tocar, lentamente las mariposas asienden a mi pecho y ahí forman una fiesta mientras se mueven al ritmo del sonido. Justin coloca su cara entre sus manos que se apoyan en el piano y me observa embelesado con una sonrisa.
El es como una triste posesion, algo más allá de nuestros actos, atrás de nuestros gestos, el fondo de nuestras palabras, algo silencioso u olvidado, como las cosas no dichas o intocables, irrevocable como un juramento pero sobre todo es como un sueño e irrealidad. Mientras toco para el se que lo hago feliz y eso simplemente me llena, esa es suficiente razón para quedarme junto a el. Las palabras no son necesarias, ni siquiera los gestos, sólo los latidos. Algún día alguien me preguntará como termine aquí, me preguntaran quien es Justin y como me enamoré de el y cuando llegue ese día no se realmente que diré o como contar esa historia, pero hay algo que se; Y es que, comenzaria con un "Érase una vez", porque quiero que no suene tan mal como probablemente es, porque me gustaría que fuera como un cuento de hadas. Soy estúpida, lo se, no es como si eso pudiera ser posible, pero yo... comenzaría así:
"Érase una vez un ángel y un demonio..."
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Síndrome de Estocolmo
Fanfiction"Me enamoré de mi secuestrador, de la misma persona que debería matar con mis propias manos." Obra registrada en Safe Creative. Licencia: Creative Commons Attribution 4.0 Código de registro: 1605087455911 Fecha de registro: 08-may-2016 2:23 UTC Se p...
