Keyla :
-¡Keyla! - grito mi padre como loco al verme entrar.
-Me quedé con Melanny, lamentó no haberte avisado mi celular de apago, tuve una discusión con Adam y no sé...Solo actúe sin pensar, me quedé dormida y ella...
-Lo importante es que estas bien, te creó hermosa- dijo interrumpiendome.
Y me sentí terrible, maldición. Dios.
-Gracias, me voy a la escuela- dije subiendo a tomar mi ducha.
****
Estaba ensayando en el salón de sociales cuando me interrumpió Melanny.
-¡Suena muy bien, estabas en el éxtasis!- me dijo.
Sonreí y me puse de pie.
-¿Qué ocurre?- pregunté.
-Nada, sólo pensaba desayunar contigo- dijo sonriente.
-Claro... vamos.
¡Que hermoso día!
No podía dejar de pensar en Justin y sus labios, en su calidez, en su sabor amargo delicioso, en cómo sus manos sujetaban mis caderas en sus abrazos.
-Ese Adam te tiene loquita- escuche.
Salí de mi ensimismamiento.
Eso lo dijo Melanny mordiendo su fruta.
-Ah-h... no, Adam y yo hemos terminado.
-¡¿Qué?! ¿Cuando?
-A-ayer supongo- dije no muy segura.
¡Que estúpida claro que terminamos! ¿Por qué lo dudo? Necesito hablar con el antes de que le diga algo a mi padre.
-¿Cómo?- pregunto.
-Oye- dije poniendome de pie- oye, tengo que irme, olvide algo muy importante.
Camine hasta la salida mientras sujetaba mi teléfono y marcaba el número de Adam, contestó a la segunda llamada.
-¿Si?
-Adam, necesitamos hablar...
-¿Segura? ¿Quieres explicarme quien era ese sujeto?
Entonces ahí algo se libero dentro de mi al saber que Amber no le había dicho nada. Seguro ella si reconoció a Justin.
-S-si. ¿Puedo ir a tu casa ahora?
Dijo que si y llegue en media hora. El me esperaba en la terraza. Me avergonce en cuanto lo vi.
Tenía rabia contenida, sus mandíbulas estaban apretadas.
-¡¿Quien era ese sujeto?!- me gritó.
-Sólo...
-¡¿Me engañaste con ese imbécil?! ¡Mirame!¡Soy todo lo que una mujer necesita!
-Oy-e...- dije dando un paso atrás.
-¡¿Quien es?!- repitió- Dímelo para destruirlo de una vez.
Casi me río. No sabe quien es.
-Adam, mejor hablamos en cuanto estés más tranquilo- dije nerviosa.
Se movió como loco a un cajón y de ahí sacó una pequeña caja negra.
Oh no.
-¡¿Sabes lo que esto?!- dijo tomandola entre sus dedos y estrujandola -¡Eres una estúpida, arruinas todo!
La abrió y se dejo ver el anillo brillante.
-¡Tonta, tonta y estúpida! -me gritaba.
-¡Para ya de insultarme!- grite y en cuanto lo hice me lanzó el anillo en la cara.
Estaba rojo de la ira, nunca lo había visto de esa manera, entiendo su frustración pero jamás pensé que estaríamos en esta pocision.
-¡¿Qué piensas que me va a decir mi padre?!
-Mejor me voy- dije dando un paso hacia la salida pero el me detuvo con un agarre fuerte y me arrojó al suelo, luego se postro sobre mi y sujeto mi rostro entre sus manos.
-¡Me engañaste con un maldito marginal, yo tenía planes contigo, me lo estás arruinando!
-¡Déjame A-Adam! - grite revolcandome en el suelo y liberandome, me puse de pie enseguida y luego corrí hasta la puerta.
-¡Keyla!- me gritó pero lo ignore y salí de ahí como pude.
Me sentí muy mal, estaba a punto de llorar cuando recibí una llamada, una caminando por la acera apresurada y nerviosa, era de un número desconocido, dude en si contestar o no pero al final lo hice.
-Princesa- escuche su voz.
Y libere un suspiro y mi voz se quebró y las lágrimas se liberaron, llamémoslo debilidad pero en cuanto escuche su voz fue como si alguien me sostuviera y fue como cuando alguien te dice que no llores y te revuelve el interior provocando que lo hagas más.
-Justin- susurre con la voz ronca.
-¿Qué te ocurre?- respondió enseguida.
-Na-nada- trate de recomponerme.
-Tu voz suena diferente...
-¿Cómo conseguiste mi número?
Escuche un risa atraves del auricular.
-Soy justin, puedo conseguir el número del presidente- respondió fanfarrón.
-¿Pasa algo?
-Nada- carraspeo- sólo quería asegurarme de que estuvieras bien, y no sé... quería escucharte, es estúpido ya sé...
-No, gracias... también quería escucharte.
-Bueno... te dejo- dijo- tengo algunas llamadas más que hacer.
-Claro... estas ocupado.- no pude evitar sonar decepcionada.
-¿Recuerdas a Seth?- dijo enseguida.
-Si, si lo recuerdo.
-Esa parte de mi vida sigue abierta y el muy maldito se encarga de abrir el resto, necesito dar con el ya, pero ya. Sus amenazas no han parado y estoy cerca de el, lo más cerca que he estado, hoy mismo doy con su paradero estoy seguro y necesito hacer la siguiente llamada, sólo cuidate princesa, ve a casa y no salgas. Te llamaré.
-Cuidate también - logre decir antes de que colgará.
Tome un taxi y volví a casa.
No quería ir a la Universidad, estoy fastidiada con lo de el maldito concurso. Es mañana por la noche y todos están locos.
Sentí sueño y muchas ganas de dormir y fue lo que hice toda la tarde. Me sentía tranquila y feliz como hacia mucho tiempo no me sentía.
Sólo cerré mis ojos y los sueños aprecieron en seguida.
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Síndrome de Estocolmo
Fanfiction"Me enamoré de mi secuestrador, de la misma persona que debería matar con mis propias manos." Obra registrada en Safe Creative. Licencia: Creative Commons Attribution 4.0 Código de registro: 1605087455911 Fecha de registro: 08-may-2016 2:23 UTC Se p...
