Bien, la wea esta así :v soy tan buena que estoy subiendo capítulo martes por la noche 😏 pero no subiré el siguiente cap hasta que vea mínimo cinco comentarios :v y Telma no puede conectarse ahorita a wattpad así que... ¡SE JODIERON! 😎
El capítulo ya esta, todo depende de ustedes :D
Disfruten :3
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Justin
Despertar con la respiración agitada, lleno de una capa gruesa de sudor, con un sentimiento indescifrable de nerviosismo y ansiedad no es la mejor manera para despertar. Sin siquiera percatarme de la hora me levante y fui a darme una ducha, tardando mas tiempo que del usual. Al salir y vestirme me percate de la hora. Las pinches seis de la mañana.
- Me cago en la puta... - Cambie mi playera por una sudadera, deje mi bandana por allí y luego de tomar mi celular y mis audífonos, salí a correr.
Conozco muy bien esta ciudad como para saber las calles que se mantienen vacías a estas horas de la mañana, aunque no hacia falta esconderme tanto ya que el ver a un hombre trotando, con la cabeza gacha, cubriéndose el rostro no es algo que llama la atención ¿Verdad?
El trotar no es algo que se me de tanto ¿El por qué? Porque soy un maldito imbécil. No importa el volumen de la música, no importa cuan cansado este, mi mente nunca se puede relajar; en vez de distraerme o de quitarme estrés, el correr me llena de miles de pensamientos, me lleva a analizar cientos de cosas y eso me lleva a encabronarme.
Luego de un largo tiempo, que ni lo sentí, de estar trotando entre planes, cifras, analizar los estúpidos sueños y recuerdos que me atormentan y de un fugaz pensamiento de una rubia de ojos azules, llegue a la mansión abattage y entre tal como si fuera mi casa. Me dirigí directamente a mi habitación pero una pequeña bruja salio de algún lado.
- ¿¡Dónde estabas!?
- Buenos días para ti también. - La esquive pasando a un lado de ella pero clavo sus garras en mi piel deteniéndome.
- Te he hecho una pregunta ¡Responde!
- Me importa un comino lo que quieras, no eres siquiera mi dueña para darme ordenes. - Escuche el seguro de un arma siendo quitado sacando una pequeña risa de mi.
- A ver Diana. - Me gire para quedar frente a frente. - No estoy del puto humor que quisiera y tu solo vienes a empeorarlo. - Su cara se volvió rojo de ira, la mano donde sostenía el arma empezó a temblar, su mirada derrochaba inquietud. Al parecer esta acostumbrada a que todo se haga como ella quiere.
- Solo dime donde estabas ¡Carajo! ¿A caso ya fuiste a dar indicios de nuestro paradero? ¿¡O qué!? ¿Estas pensando en crear otra masacre? - Sonreí sin poder evitarlo.
- ¿Así de bien tengo tus nervios? - Resoplo notoriamente y aprovechando ese momento de distracción le arrebate el arma.
- Eres un...
- Un hijo de puta, si, si, ya lo se. - La interrumpí. - Si quisiera traicionarlos no iría a avisarle a nadie ¿Entiendes? Los mataría aquí, justo ahora. - Lance su arma por el pasillo y me gire dejándola con las palabras en su tonta boca.
Luego de darme otra ducha y cambiarme salí a la cocina para comer algo. Son ya las nueve y media de la mañana y espero que ya alguien haya tenido la voluntad de hacer el desayuno.
- No me jodan.
- El desayuno es el alimento mas importante del día compa' ¡Acompáñanos! - Me senté sin protestar y observe toda la comida en la mesa: Tostadas con mermelada, huevos, tocino, panqueques, fruta, jugo de naranja, había de todo; y siendo mas que notorio que lo habían ordenado de algún restaurante.
- Diana estuvo como loca por tu ausencia. - Había cautela en la voz de Simón, temiendo que perdiera los estribos y le disparara.
- No te equivocas en lo de loca. - Todos me miraron con los ojos abiertos, como si hubiera cometido el peor pecado de todos.
- ¿Por qué la estas ayudando? - Pregunto Niko.
- ¿Por qué lo están haciendo ustedes?
- Le juramos lealtad. Daríamos la vida por ella. Pero tu-u...
- Yo no doy la vida por nadie. Si estoy aquí es porque también me conviene, no porque trabaje para ella. - Nadie mas comento sobre el tema cayendo en un incomodo silencio. Ellos se pusieron hablar de sus estupideces mientras me dejaban a mi con mis pensamientos.
Intente concentrarme en todo menos en lo que esta estúpida ciudad me recuerda pero claro, hay muchas cosas para ignorar, olvidar, recordar, sentir... ¿VEN ESTO? ¡Es lo que me hace! Yo no debo pensar así, yo no debo de sentirme de esta manera.
Me levante con mi desayuno comido a medias, y me dirigí a la habitación de Dominik. Encontrándolo comiendo en su cama junto a Shane.
- ¿Debo preocuparme por su relación gay?
- ¿A caso son celos de que ahora Dominik es mío? - Me causo bastante gracia la respuesta de Shane debo admitir, en respuesta le mostré mi hermoso dedo de en medio.
- ¿Qué quieres? - Pregunto Dominik tan frío como siempre, ni siquiera se rió del mal chiste de Shane.
- Voy a salir. Quiero que estén pendientes de lo que suceda en mi ausencia, hay algo que no esta cuadrando y quiero que averigüen lo que puedan.
- ¿A dónde vas?
- Eso no te importa, solo obedezcan mis ordenes. - Apretó la mandíbula demostrando su enfado. Sonreí con superioridad sabiendo que no diría nada mas, no lo ha hecho desde la ultima discusión hace meses.
- Si señor. - Fue toda su respuesta. Sin quitar la sonrisa de mi cara salí de la habitación y me dirigí a la salida del lugar. Tome mi camioneta y maneje hacia mi bar favorito, para despejarme y sacar este mal humor de mi puto sistema.
Creí que ir y beber me serviría de distracción, voy solo ya que para ahogarme en este sentimiento necesito hacerlo sin la compañía de nadie mas.
Golpee el volante frustrado por el rumbo que están tomando mis pensamientos, no entiendo con exactitud lo que me esta sucediendo pero sea lo que sea debo ahogarlo en alcohol. El bar no se encuentra muy lejos y contando con la velocidad a la que voy sé que llegaré en un par de minutos.
Pero los minutos parecen ser tan largos como horas, el velocímetro aumenta pero parece que las calles, tan conocidas y llenas de nostalgia, son tan largas como nunca antes. Me distraigo un segundo para observar un local el cual hace que me tense, recordando su familiaridad, y al observar de nuevo la carretera una maldición se atasca en mi garganta. La velocidad del auto no ayuda en mucho y mi estado de animo menos, pero logre frenar a tiempo antes de que el auto siquiera le tocara.
Ojala no lo hubiera detenido, fue mi único pensamiento antes de que una ola de rabia y de sentimientos indescifrables se abriera paso en mi...
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Síndrome de Estocolmo
Fiksi Penggemar"Me enamoré de mi secuestrador, de la misma persona que debería matar con mis propias manos." Obra registrada en Safe Creative. Licencia: Creative Commons Attribution 4.0 Código de registro: 1605087455911 Fecha de registro: 08-may-2016 2:23 UTC Se p...
