Capitulo 35

70.8K 4.7K 267
                                        

Hans estaba parado en la puerta con una de sus cejas enarcadas hacia mi, estaba a punto de mandarlo a la mierda por que odiaba que las personas me reclamaran cuando no tenían ningún derecho sobre mi, gire mis ojos en señal de frustración y el se adentro a la habitación, tomo la silla en la que Gunther se había estado sentando noches atrás, la puso enfrente de mi pero no dijo ni una sola palabra. Bufo una vez mas y justo ahora me estaba dando cuenta que Hans ya no provocaba en mi lo mismo de antes, ya no habían mariposas revoloteando en mi estomago ni mucho menos me sentía tranquila, ahora había una gran inseguridad hacia él que me hacia retirarme cada vez que siquiera quería tocarme.

- ¿Y bien?- rodé mis ojos, algo bastante sorprendente paso en cuanto Hans tomo mis mejillas con demasiada fuerza y me hizo verlo a los ojos- responde.

Mierda sus ojos estaban demasiado oscuros tanto que daba mucho miedo verlos, sus mejillas estaban de un color carmesí y sus labios formaban una muy fina linea haciendo que el inferior ni siquiera pudiera verse, la rabia empezó a esparcirse por todo mi sistema haciendo que me soltara bruscamente de su agarre, al parecer se dio cuenta de lo que había hecho e intento acercarse, negué con mi cabeza y señale la puerta pero el siguió mirándome arrepentido.

- Lo siento Megán, pero tienes que entender que estoy celoso, últimamente pasas mas tiempo al lado de Müller y me has dejado en segundo plano- no respondo, joder esa no es ninguna excusa para que él me trate de esa manera.

- Vete Hans- ni siquiera puedo verlo a los ojos, el toma mi mano con mucha delicadeza pero la quito rápidamente- Mira Hans yo no quiero ser una maldita perra contigo porque te aprecio mucho, aprecio que me hayas cuidado todo el tiempo en el que estuve mal, pero tu al igual que yo ya no siente las chispas del primer día que nos conocimos, ahora el ambiente es tenso y se que tu tienes a alguien por el que ahora suspiras, no estas celoso porque yo te guste sino porque odias demasiado a Gunther para hacer esto o simplemente lo vez como una jodida competencia- el permanece callado y se que he acertado- se que has estado saliendo con mi mejor amiga y eso no me molesta en lo absoluto, se que le gustas a Marián y si tu sientes lo mismo quiero pedirte que corras hacia ella y no la dejes ir, es una gran mujer, ademas de eso ella no tiene la mitad de su corazón ocupado por otra persona

>> Perdóname por haberte dado esperanzas pero no puedo sacar a Gunther de mi cabeza, mucho menos ahora que ha estado tan al pendiente de mi y de nuestros hijos, se que tus intenciones fueron buenas y las aprecio, realmente lo hago pero es hora de que cerremos este capitulo de buena manera, te quiero Hans pero no de la manera que supongo quieres que lo haga, no se si tu sientes el mismo cariño que yo pero...-él pone un dedo sobre mis labios y asiento porque se que quiere decirme algo.

- Yo también lo siento, he sido un completo idiota al no decirte que he estado saliendo con tu amiga desde que entraste al hospital pero temía tu reacción, temía que dejaras de hablarle a ella y no podía soportar esa idea porque se cuanto te quiere, se que he estado actuando de mala manera y no es porque lo vea como un juego, es solo que llegue a tenerte tanto cariño que no quiero que Müller vuelva a hacerte daño, eres una grandiosa amiga Meg, ademas de ser una mujer madura y decirme esto para que ninguno de los dos salga herido, no me estoy despidiendo ni diciendo que aquí se cerro nuestro capitulo porque si pienso conquistar a la pelirroja de tu amiga estaré mucho tiempo por aquí pidiéndote consejos, solo espero no hacer de nuestra compañía algo incomodo.

Hans me envuelve en sus brazos y a pesar de lo que hizo hace unos minutos dejo que me abrace porque me he liberado de una carga bastante grande, desde que Marián vino a decirme que era una mala amiga por haber puesto sus ojos en el hombre que estaba tras de mi supe que estaba haciendo mal, yo aun suspiraba por Gunther mientras que ellos suspiraban el uno por el otro, sabia por los labios de Marián que Hans solo temía hacerme daño, es por eso que decidí ser yo quien lo dejara libre. Al fin y al cabo no era a él a quien queria en mi vida realmente.

Una vez Thomás ve salir a Hans se sienta a mi lado para platicarme como le esta yendo con Agnet. Siempre he anhelado que a alguien se le iluminen los ojos de la manera en la que mi hermano lo hace cuando habla de mi mejor amiga, la fascinación con la que describe su cuerpo o de lo idiota que se pone cuando ella llega a un lugar, sus ojos siempre están puestos sobre ella a pesar de que hayan un montón de mujeres lindas, para Thomás no parece haber nadie mejor en el mundo que Agnet, y es lo que yo busco, que alguien, o mejor dicho Gunther me demuestre que soy la mujer de su vida.

(***)

Me sentía estupendamente bien, la sonrisa no se iba de mi rostro mientras veía como Gunther le hablaba a mi vientre, cuando su boca se pegaba demasiado a mi vientre me hacia cosquillas, Thomás rodaba sus ojos cada vez que escuchaba alguna que otra estupidez de Gunther pero ocultaba la sonrisa que quería salir de sus labios.

- ¿Que pasa con ustedes?- ambos nos giramos para verlo.

- ¿De que hablas?- Gunther volvió a hablarle a mi vientre, este se movió un poco haciéndolo sonreír.

- Megan a rechazado a Hans- al oir su nombre hace una mueca cosa que me hace reír- tú estas aquí y van a tener dos hijos ¿Que pasará?

- Yo no estaré mucho tiempo aquí.

Su respuesta hace que mi pecho sienta un pequeño vacío, Thomás parece darse cuenta que gracias a su pregunta el ambiente se a puesto tenso y sale de la habitación sin decir nada.

- ¿Cuando ibas a decírmelo?- sus lindos ojos verdes me observan por un rato para después apartarlos como si le estuviera doliendo verme.

- Ya te lo había dicho.

- No, solo dijiste tengo que irme y te marchaste por la puerta no sin antes decirme que me amabas- oh mierda odio estar tan sensible.

- Oye espera- Gunther frunce el ceño- ¿rechazaste a Dikoudis?- asiento y una enorme sonrisa se planta en sus labios, camina por la habitacion, da saltas y vuelve a mi lado corriendo, se inclina demasiado sobre mi para robarme un pequño beso- creo que es hora de decirte la verdad Megan.

Una NocheDonde viven las historias. Descúbrelo ahora