- Necesito que me des una explicación- Gunther vuelve a lamer sus labios y a presionarlos sobre los míos, cuando va intentarlo nuevamente giro mi cara haciendo que sus labios vayan a mi mejilla.
- No cambiara nada si te lo digo- es su respuesta y eso me enoja, estuvo muy dispuesto a hacerme entender por la fuerza lo que sea que tuviera para decirme pero ahora solo se cierra.
- ¿Importa que cambie algo?- el ríe de forma sarcástica.
- ¡Joder claro que si!- su costumbre de pasar las manos por su cabello y luego dejarlas sobre su rostro cuando esta frustrado me hace reír- ¿te estas riendo en este momento?, porque déjame decirte que no es nada gracioso que lo hagas. Te confesé que te amo y luego dije que iba a renunciar a ti para que fueras feliz, pero joder no puedo hacerlo, renunciar a ti sera como renunciar a una parte de mi y la parte a la que renuncio es la que me trae felicidad- sus palabras hacen que mi corazón vaya un poco mas rápido- lamento haberte dejado esa noche, pero ¡joder! no soy egoísta Megán o bueno si, pero es porque no quiero compartir tu tiempo con el idiota de Dikoudis, no lo conoces y espero no lo hagas- oh mierda Gunther esta celoso- pero no podía arrastrarte conmigo y dejarte lejos de tu vida, veía ese brillo en tus ojos cada vez que hablabas de tu trabajo o de cuanto te gustaba vivir aquí que tome la peor decisión de mi vida.
- yo...mm Gunther yo no me acosté con Hans, si es lo que piensas- su risa seca hace que los vellos de mi cuerpo se ericen.
- Espera ¿Qué?- dice con voz fría- él... ¡Carajo! me he enterado de todo en tu vida excepto de que estabas embarazada, posiblemente Raymond pensó que mis hijos eran de ese infeliz y no quería hacerme daño- bajo mi cabeza viendo como mis manos se han unido para tontear entre ellas, Gunther levanta mi barbilla y me hace verlo a los ojos- no voy a dejarte o pensar que eres una fácil, seria hipócrita de mi parte hacerlo cuando mi vida ha sido demasiado descarriada para tener solo veintisiete años.
Oh mierda yo no necesitaba esa declaración, pero como siempre Gunther me ha dejado con la misma intriga de saber el porque de su huida, no tengo ánimos de discutir y se que el tampoco porque a pesar de no haberme dado cuenta hace un rato sus ojos están irritados y hay bolsas negras bajo ellos, incluso esta un poco mas delgado y aunque en este momento quiero preguntarle lo que le pasa, él niega y acaricia mi cabello, la enfermera entra y posiciona una bandeja con comida sobre mis piernas, el teléfono de Gunther suena, su mirada se torna molesta y hasta podría decir que sus ojos verdes se han vuelto mas oscuros cuando sale de la habitación.
(***)
- ¿Preparados?- mi hermano asiente, Gunther lo sigue y yo solo me encojo de hombros.
El doctor pasa la gel por mi vientre y joder que esa cosa es demasiado fría, el pasa ese aparatito por mi vientre haciendo que una imagen muy borrosa aparezca en la pantalla, después de unos segundos esta es mas clara, la verdad yo no puedo ver nada pero las caras de mis dos acompañantes son claras para saber que tal vez ellos si, el doctor anota unas cosas en su libreta.
- ¿Esa es una nariz?- señala Gunther y hay movimiento en la pantalla- oh joder viste eso Thomas- a pesar de que hace un rato mi hermano desquito su enojo golpeando a Gunther ahora parece que las cosas están menos tensas.
- Al parecer a mis sobrinos les gusta tu voz- asiento porque eso ha venido pasando desde hace unos días, justo el día después de que Gunther me dijera una parte de como se sentía deje que le hablara a mi vientre y resulta que mis galletitas reconocen a su padre.
- ¿Quieren saber el sexo?- el doctor corta la pelea de a quien van a querer mas mis bebes, abro mis ojos muy grande porque es sorprendente que a tan corto tiempo podamos saberlo.
Gunther y mi hermano me miran con un brillo bastante especial y asiento con mis mejillas sonrojadas hacia el doctor, el vuelve a pasar el aparato y ambos hombres jadean en cuanto el nos señala sus partes, siento mi pecho hincharse de alegría, me siento muy orgullosa en este momento y demasiado feliz, unas cuantas lagrimas se derraman de mis ojos y mi hermano se acerca para limpiarlas, Gunther las limpia muy rápido pensando que nadie lo ha visto. El doctor me da una toalla para limpiarme pero Gunther la quita de mis manos y lo hace por mi, tanta miel sobre hojuelas no me gusta porque se que después de las risas viene el llanto.
- Si todo se encuentra en perfecto orden ¿puedo irme?- pregunto con esperanza pero el doctor niega quitando la sonrisa de mi rostro.
- Lo siento Megán pero no quiero arriesgarme a que las cosas vuelvan a ponerse feas, confió en que dentro de un mes estes mejor y quiza en esa fecha ya pueda darte el alta- asiento un poco deprimida pero entiendo que esto es por mis bebes.
Cuando el doctor se marcha mi hermano sale tras de él dejándome un rato a solas con Gunther, sus labios se curvan de inmediato y cruza sus brazos sobre su pecho, sus manos se abren y se cierran y se que se esta conteniendo para venir y abrazarme así que abro mis brazos incitándolo a hacerlo, sin dudarlo se acerca apresurado hasta mi, me rodea, besa mi cabeza en repetidas ocasiones cosa que me hace reír, siento mi cuero cabelludo húmedo y se que esta llorando, esa es una de las cosas que me gusta de Gunther, él no teme expresar sus sentimiento frente a mi.
- Gracias Meg, muchísimas gracias- deja un beso en mi frente y se retira- sabia desde el momento en que mis ojos conectaron con los tuyos que ibas a traerle felicidad a mi vida- mis ojos comienzan a humedecerse- no llores, no es mi intención hacerte llorar es solo que quiero que sepas que justo ahora me estas haciendo el hombre mas feliz del mundo, tendré a dos grandes campeones que seguirán los pasos de su padre y serán unos grandes futbolistas.
Rio bastante fuerte ante su confección, Gunther ya tiene planes para ellos cuando ni siquiera han nacido pero me encanta, creo que mis sentimientos hacia el han empezado a florecer una vez mas y no se que hacer con ellos. Me siento demasiado frustrada.
Mañana subo los otros dos capítulos, siento tardarme pero no tenia luz, espero disfruten de (No se que nombre ponerle a la pareja Gunther Megán)
ESTÁS LEYENDO
Una Noche
Chick-LitNada puede cambiar en una noche ¿o si? Claro que puede, ¡Maldito alemán mentiroso!
