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Tercer día, esa mañana no salí tan pronto como la anterior, pero a buena hora. Para ver si podía hacer algo diferente, fui a la recepción para informarme de actividades que podría haber. El recepcionista me dio bastantes papeles, con muchos sitios y los precios, folletos informativos. Entre ellos había uno de un curso de francés, eso me hizo pensar, París verdaderamente me gustaba había conocido a chicas encantadoras y aprender la lengua, sería una cosa que me iría estupendamente para un futuro, pero sería demasiado soñar que mis padres accedieran a que me quedara a estudiar aquí durante todo un curso, pero...por intentarlo no perdía nada, muy decidida de lo que había pensado llamé a mi madre.

-¡Hola!-dije contenta y a la vez nerviosa por lo que pensaría mi madre de lo que le iba a decir-.

-Hola cariño, ¿Que tal estas?

-Bien, la verdad es que me lo estoy pasando muy bien-espero a que me conteste para soltarle la noticia bomba-.

-Me alegro-dice mi madre alegre-.

-Quería decirte que bueno..., he estado pensando una cosa, probablemente creas que es una locura-mi madre se va a asombrar, si solo con estar sola cuatro días se preocupaba, imagínate un curso entero-pero he pensado que podía quedarme para estudiar aquí un curso, perfeccionar el idioma y estudiar aquí, ¿Qué opinas?

-Hija..., no es todo tan fácil tendrías que trabajar para ganar dinero y pagarte un sitio para vivir, el curso lo pagaríamos nosotros pero lo demás tendrías que pagártelo tú, y tus cosas, sólo tienes una maleta, necesitas más ropa, te la tendríamos que llevar o enviar-mi madre se calla y oigo como le susurra algo a alguien, pero me continua diciendo-lo tendría que hablar con tu padre, si quieres lo hablamos y pensamos todo, durante hoy ya te llamaremos.

-Vale, piénsatelo. ¡Adiós!

-Adiós.

Después de la conversación con mi madre, me fui de compras. Había tiendas que eran igual que las de allí pero otras eran diferentes, después de tanta tienda acabé cogiéndome una blusa muy bonita.

Comí en el hotel y subí a la habitación para ducharme y arreglarme para esa tarde. Al salir de la ducha tuve que ir corriendo a por mi móvil ya que estaba sonando, tuve la esperanza de que fuera mi madre, pero no era Carol.

-Hola Carol, dime-dije poniéndome bien la toalla ya que de ir corriendo se me estaba a punto de caer-.

-Nada avisarte que de aquí media hora estamos allí.

-Vale, vale allí estaré, hasta ahora.

-¡Adiós!-finalicé la llamada y fui corriendo a arreglarme-.

Una vez me he repasado toda la ropa que tengo me decido poner la blusa que me había comprado esa misma mañana, unos pantalones tejanos largos y unas deportivas blancas.

Rápidamente salgo de casa para llegar a tiempo, una vez allí veo que ellas ya están, pero no hay más gente supongo que vendrán luego. Nos sentamos en un banco a esperar a el resto, según Leyla me había dicho venían dos chicos, uno que se llamaba Oliver y el otro Adrián.

Y en pocos minutos aparecieron, con el paso decidido se acercaron a nosotras.

-Bonjour –saludó el rubio, con tatuajes-.

-Hola, a ella no la conoceréis se llama Nicky-dice Leyla levantándose del banco-.

Sin dejar que saludara Carol me dice:

-Él es Oliver-dice señalando al rubio- y el Adrián-me dice refiriéndose al moreno de esplendidos ojos verdes-.

-¡Hola!

Comenzamos a caminar mientras Carol y Leyla se dedicaban a hablar de mi y le explicaban todo a sus amigos, yo parecía que no estuviera, me mantenía callada y al margen de la conversación. Mi móvil sonó, mi madre me estaba llamando, seguramente era para decirme algo sobre la propuesta de aquella mañana, impaciente lo cogí y me quedé atrás dejando que ellos siguieran caminando para escuchar que me decía mi madre.

-Hola mamá, ¿Ya lo as pensado?

-Lo he hablado con tu padre un buen rato, y hemos estado pensando, que tienes razón, no es tan mala idea, podría estar bien que estudiaras allí, pero nosotros te dejamos con una condición, antes de que vayamos con todas tus cosas y te paguemos el curso, tienes que tener trabajo y un sitio donde vivir-estaba escuchando exactamente eso, no me podía creer que mi madre me dejara quedarme en París todo un año entero, que sí, que había una condición, pero...¡Por el amor de dios! claro que lo iba a conseguir-.

-Claro, sí, sí, buscaré trabajo y sitio donde vivir y te avisaré lo más antes posible. ¡Gracias, os quiero!-no podía estar más emocionada y ansiosa de contárselo a Carol y a Leyla, me despedí de mi madre y rápidamente fui con ellos a explicarle lo ocurrido-.

Una vez que estaba con todos ellos, me acerqué a Carol y se lo expliqué, le pregunté si me podría ayudar a encontrar trabajo y vivienda y acepto al momento, bueno exactamente me dijo:
-Trabajo te ayudare a encontrar tranquila, y sitio para vivir con nosotras, ¿Qué te parece?, ya sabes que tenemos una habitación de sobra, te puedes instalar allí sin ningún problema, ni a Leyla ni a mi nos molestaras-ya tenia sitio para irme a vivir, que era lo que más me preocupaba, estaba muy contenta-.

-¿De verdad?, ¡Gracias Carol!, eres un encanto-le sonreí-.

Como de costumbre, inmediatamente fue a decírselo a su amiga, y la idea le pareció estupenda.

Mientras pasaba todo esto Adrián y Oliver hablaban de sus cosas ya que probablemente no se enteraran.

Nos sentamos a tomar algo, no podía apartar la vista de aquel atractivo chico moreno, y cuando movía la cabeza para apartarse el flequillo de la cara o se lo peinaba con los dedos, hacía que me fijara mucho más en él.

-Mañana por la noche hay una fiesta, ¿Os apuntáis?-dice Oliver-.

Leyla, Carol y Adrián dicen que si pero lo mío no era tan seguro.

-Yo, es que si mañana no encuentro trabajo, me voy por la tarde.

-Seguramente encuentres trabajo-me dice Leyla alegremente-.

-No sé, ya os diré algo.

-¿Si encuentras trabajo te quedas unos días más?-me pregunta Adrián, y es entonces cuando me doy cuenta de que cuando pensaba que no se habían enterado tenía toda la razón-.

-Sí, bueno, unos tres-cientos sesenta y cinco días-contesto a la par que sonrío-.

-A, vale-me dice sin poder evitar reírse-.

La tarde fue pasando igual que la noche y en lo único que pensaba era en que tenía que encontrar trabajo si no me iría de allí.

Quédate conmigoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora