Y ahí me desperté, al lado de Adrián y dónde tenía que estar una noche más aparte de esa y la anterior, pero eso no era lo que me preocupaba en esos momentos, si no que estaba bastante nerviosa por la visita que iba a recibir.
Sigilosamente me levanté de la cama, y cogí una camiseta y unos pantalones de la bolsa que me había traído. Una vez fuera de la habitación sin que nadie se despertara, atravesé el comedor y me metí en el baño.
Me di una ducha rápida, me vestí y me recogí el pelo húmedo en un moño. Renegué hacia mis adentros porque mi teléfono seguía dentro de la habitación donde había dormido, volví y como una tortuga fui poco a poco hasta poder coger mi móvil, en mis manos estaba cuando sonó el sonido de una notificación, cerré los ojos al ver que Adrián se había movido, pero salí aliviada al comprobar que no se había despertado.
Mi misión de no despertar a nadie salió mejor de lo esperado, eran las diez de la mañana y solamente faltaba un cuarto de hora para que él estuviera conmigo, pedí un taxi y seguidamente le indiqué hacía donde quería ir, en diez minutos yo ya estaba en el aeropuerto y no precisamente para esperar a mis padres. Sabia que tarde o temprano se despertarían y se darían cuenta de que no estaba pero simplemente decidí olvidarme de todo eso.
Un chico moreno de mi misma edad con una pequeña maleta se acercó a donde yo esperaba.
-Te he echado de menos-sus labios tocaron los míos-.
-Yo también, al final no me dijiste cuanto tiempo te quedas-me cogió la mano y caminamos para salir de allí-.
-Solamente una noche, pero...¿A ti ya te queda poco aquí no?-Eden, mi novio, no sabia que iba a vivir en París un año entero-.
-Pensaba que ya lo sabias...me quedo aquí un año entero, para estudiar mejor el idioma-su cara ahora mismo era un cuadro, sus ojos marrones más abiertos que nunca mientras que su rostro reflejaba autentica sorpresa-.
-¿Me lo estas diciendo enserio?, ¿Te vas a quedar un año aquí sola?-estaba claro que dicho de su boca yo tampoco me lo creía pero era verdad, sola, sola no estaba había hecho amigos pero no era muy necesario entrar en tanto detalle-.
-Sola tampoco, he hecho amigas, actualmente vivo con dos chicas muy simpáticas y salgo con ella y sus amigos-estaba claro que intentaba asimilar la información-no te preocupes estaré bien.
Ya habíamos salido del aeropuerto y continuamos hablando mientras caminábamos por las calles donde yo ya había estado antes.
-Ya sé que tienes una edad para cuidarte sola, y de verdad que me alegro de tus nuevas amistades aquí, pero, ¿Y las de allí?, ¿Y nosotros?-esta vez fui yo la que me quedé callada-si e venido aquí a sido por algo que tenía ahorrado, una excepción, pero no me puedo consentir el privilegio de viajar aquí cada cierto tiempo ni siquiera sé si podría ser una vez durante todo el año.
-Eden, sé que esto es complicado pero me apetecía quedarme aquí, podemos pensar en positivo y en que es solo un año. Llevamos un año juntos viéndonos cada día, podemos seguir juntos pero en una relación a distancia.
-Tendré que aceptarlo porque es tu decisión, solo quiero que sepas que te quiero y que no quiero que esto sea un impedimento entre nosotros-esta vez fui yo la que acerqué mis labios a los suyos demostrándole que pensaba lo mismo-.
Eden era una persona muy importante para mi y puede que no he pensado mucho en ella por lo ocupada que e estado, pero estaba segura de que no quería perderlo, había hecho muchas cosas por mí más que otros chicos y lo quería muchísimo, sabia que el también, a sí que estaba segura de que toleraríamos estar distanciados.
El resto del día lo pase con él comimos fuera fuimos a su hotel a dejar su maleta y volvimos a pasear, mientras le enseñaba un poco todo.
Apagué el móvil en el momento que comencé a recibir muchos mensajes seguidos porque no quería que nada interrumpiera mi día con Eden.
Cenar fue lo ultimo que hicimos juntos antes de que el se fuera al hotel y yo me fuese a casa de Adrián.
-Me a encantado pasar este día contigo, mañana me voy pronto, no hace falta que vengas acompañarme para irme al aeropuerto, ya que será coger el avión e irme.
-Como tu quieras, pues ya hablaremos entonces.
-Vale-y se despidió de mi con un apasionado beso-.
Llegué al piso de Adrián y piqué a la puerta, al momento me abrieron.
-¿Se puede saber donde estabas?-pasé sin contestarle-.
En cuanto me di cuenta de que me estaba fulminando con la mirada contesté.
-Me apetecía pasar el día sola y he estado por ahí-indiqué soltándome el moño que después de todo el día recogido había hecho que tuviera el pelo ondulado-.
-¿Y porque no contestabas?
-No tenía batería en el móvil-mentí-.
-Me as asustado tonta, no vuelvas a irte sin avisar-asentí con la cabeza-.
Entré y me puse el pijama para estar más cómoda.
-Pero que sepas que como hoy no as estado conmigo tendrás que estar un día más-me reí-.
-No me voy a quedar un día y una noche más aquí, estarás incómodo sin poder dormir solo y a sí no estorbo tanto por aquí-se acercó y me acarició la mejilla con el pulgar-.
-Ya sabes que no estorbas, además me gusta tu compañía-sonreí-.
-Me voy ya a dormir-dije dirigiéndome al cuarto-.
-Voy contigo-Adrián me siguió hasta tumbarse junto a mi, cosa que hizo sentirme extraña, por haber pasado el día entero con Eden, el que era mi novio y estar en casa de Adrián justamente a su lado-.
-Entonces, ¿Te lo has pasado bien sin mi hoy?-me giré para responderle mirándole a la cara-.
-Sí.
-Seguro que no tanto.
-Como te gusta que te regalen los oídos-olí su aroma cuando acercó su boca a mi oreja-.
-Cuando consiga que me sigas el rollo no sabes lo contento que estaré-fue un susurro cálido y agradable y las últimas palabras que me dijo antes de volverme al otro lado y quedarme plácidamente dormida-.
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Quédate conmigo
Teen FictionUn viaje de cuatro días, se puede convertir en todo un curso. Un chico desconocido, se puede convertir en algo especial. Es difícil hacer daño a una persona que quieres, es difícil contarle la verdad, pero cuando la verdad salga a la luz, resurgirá...
