El clima frío de aquella mañana de domingo, me obligó a bajar a la cocina y preparar chocolate caliente.
A pesar de que el verano ya se aproximaba, el sol estaba oculto tras las nubes, los pajaritos no cantaban como de costumbre y la calefacción estaba encendida.
Llevaba puesto el suéter viejo color mostaza que me había regalado la abuela, era el único recuerdo que me quedaba de ella.
El día era tan gris que no podía librarme de mis pensamientos deprimentes.
Extrañaba a mis padres, a mis amigos, la casa donde crecí.
Lo único que me acompañaba en ese momento era la taza de aquella bebida caliente, una pequeña cobija y el televisor.
Mi tía estaba durmiendo aún, Joe me mandó un mensaje donde me decía que llegaría más tarde.
Mi tía bajó de la habitación, estaba aún en pajama.
Me apresuré para encontrarme con ella en la cocina.
-Buenos días tía, preparé café.- dije al mismo tiempo que señalaba a la jarra de la cafetera que estaba llena.
-Me sorprende, ¿Por qué de tan buen humor el día de hoy?.- preguntó mientras buscaba una taza en el gabinete la alacena.
Antes de responder, lo pensé por unos segundos.
Tal vez había sido que las cosas con Joe habían mejorado un poco.
-Es fin de semana y ya terminé todos mis pendientes.- respondí con un hilo de nervios en mi voz.
-¿Tenías mucha tarea?.
-Un poco. La fecha de exámenes se acerca y no quiero estar estudiando a última hora.
-Me parece bien, tu padre me pidió que te te cuidara y que te ayudara a terminar la universidad.- contestó con esa sonrisa que la caracteriza.
Hablando de padres...recordé que mi mamá me había mandando un mensaje diciendo que le hablara en cuanto pudiera.
Decidí que al terminar de desayunar le llamaría.
Mi tía preparó pan tostado y huevos revueltos.
Las dos nos sentamos y mientras comíamos hablamos sobre la boda de Chris, la fecha está está muy cerca, estoy emocionada por ver a mis padres y a Jerry.
Él me prometió que vendría, dijo que todo el dinero que ganara lo ahorraría para poder pagar los boletos de avión y algún traje elegante.
Mi tía me dijo que ya había comprado el vestido que usará ese día.
Yo aún no lo había comprado, ni siquiera había pensado en eso aún.
Pero aún me quedaban un par de semanas para poder ir a buscar uno de mi agrado.
Terminamos de desayunar y me encaminé a la habitación, tomé mi teléfono y le llamé a mamá.
-Hola, cariño.- dijo ella con emoción en su voz.
-Hola mamá, ¿cómo estás?
-Estoy bien, la casa se siente tan sola sin ti, tu papá ha estado trabajando más de lo normal.
-¿En serio? Espero que termine pronto y que no te deje sola demasiado tiempo.- le dije un poco preocupada, mamá no es de las personas que disfrutan la soledad. Por lo tanto es raro que solo me hayan tenido a mí, solo una hija.
-Yo también espero eso, hija quería hablar contigo para decirte que te mandé dinero para que lo utilices en lo que necesites ya sea en la escuela o para el transporte.
-Gracias mamá, lo usare responsablemente.- En realidad no necesitaba dinero, aún tenía algo guardado de lo del mes anterior.
Mi mamá y yo terminamos de hablar.
Joe llegó a las cuatro de la tarde, yo estaba lavando los platos cuando el apareció.
-Hola, ¿cómo estás?.- me preguntó al mismo tiempo que extendía su mano derecha para que yo la tomará.
Tomé la toalla color azul que estaba sobre la mesa y sequé mis manos con ella.
-Bien ¿Y tú?.- le pregunté sonriendo.
-Bien, gracias. ¿Ya comieron?.
-No, desayunamos ya tarde.- respondí.
-Bueno, quisiera que fuéramos a comer algo.
Joe lentamente se acercó a mí, después de cerciorarse de que no hubiera nadie cerca, tomó mi mejilla, la acarició con sus suaves manos y luego plantó sus labios sobre los míos dándome un dulce y delicado beso.
-¿Vamos?.- cuestionó alejándose de mí.
-Vamos.- dije y finalicé mordiendo mi labio inferior, saboreé la esencia que Joe había dejado sobre este.
Después de ducharme, salí del baño envuelta en una toalla, me apresuré a llegar a la habitación ya que mi de cabello aún goteaba agua y no quería mojar la alfombra que cubría el suelo del pasillo.
Me vestí con una blusa negra, una chaqueta del mismo color, unos jeans y unos tenis rosas con estampado floral.
Tomé mis cosas y me dirigí a la sala.
Joe estaba ahí esperándome mientras veía televisión.
-Estoy lista.- dije desde la puerta.
-Perfecto.- Joe se levantó y luego los dos salimos de la casa en dirección a su auto que estaba estacionado en frente.
Subimos, Joe arrancó el coche y se dispuso a manejar cuidadosamente.
Después de unos minutos llegamos a "Mondo's" que es un restaurante italiano.
Pedimos Risotto, es un platillo típico italiano.
En lo que traían nuestro pedido me di cuenta de que Joe estaba un poco inquieto, no paraba de mover sus manos y volteaba de un lado a otro.
-¿Qué pasa?.- le pregunté confundida.
El simplemente me miró, después de unos segundos decidió responder.
-Debo decirte algo.
-Pues dime.- solté de repente, mi voz sońo más irritada de lo normal.
-¿Recuerdas a Natasha?.- dijo sin previo aviso, no entendía que, después de lo sucedido él quisiera hablar sobre ella.
-Eso creo.- dije tratando de sonar tranquila.
-Bueno, ella me invitó... más bien, nos invitó a pasar unos días en casa sus abuelos.
-¿Por qué?
-Es un regalo que ella quiere darme.- respondió nervioso.
-¿Y te dijo que me invitaras?
-Si, dijo que podía invitar a quien yo quisiera.
-Y decidiste invitarme a mí.- dije incrédula.
-Claro ¿A quién más podría invitar?.- me preguntó.
-Tienes razón, no tienes muchos amigos.- dije burlándome.
-Uy perdón, señorita popular.- dijo él regresándome la broma y los dos comenzamos a reír.
-Está bien, acepto ir contigo.- comenté sonriendo.
-Genial, será el próximo fin de semana. Así que ve preparándote.- dijo emocionado.
Terminamos de comer, Joe me llevó a casa, ya era tarde así que en cuanto me recosté, me quedé dormida.
Hola! Mil disculpas por no haber publicado el capítulo antes, pero hace unas semanas entré a la universidad y no he tenido tiempo de nada, espero puedan comprender.
Disfruten el capítulo y comenten que les pareció. Saludos :)
ESTÁS LEYENDO
Actos prohibidos
Storie d'amoreEstá es la historia de Marisa y Joe (primos) que al conocerse se enamoraron, al principio luchan contra sus sentimientos, su principal problema es que son familiares pero ese no es el único obstáculo para estar juntos ya que Joe es mucho mayor que M...
