V
A veces te miro y hablo sin hablar.
No puedo decirte,
Culpa de ese nudo de humo en la garganta,
Que se me escapan los ladrillos del lenguaje,
Que lo olvido.
Que se me desmoronan las frases, se me rompen a pedazos...
se me vacían dejando mudas blancas, esqueletos del decir sin habla,
Del fuego tembloroso que emana de cada uno de mis poros,
Que como cráteres sobre el cuerpo me abren puertas,
Abismos de silencio,
De ganas de entenderte cuando me descomprendo contemplándote
O te busco,
escurriéndote bajo un rayo de sol,
Cascadas de luz que me impiden dibujarte a metros,
De hojas de ojos verdes, ramas retorcidas de un "espera, quédate".
Es cierto, a veces sólo me sale respirar, dejarlo todo a un lado y pararme, plantarme sobre el suelo,
Patalear como el que se ha perdido y no sabe qué tumba más desenterrar.
Sólo puedo escribir entonces,
Ofrecerte un código de letras que no me atrevo a pronunciar.
Diccionarios cortos,
Mi estupidez,
tus ojos,
Gritar sin aire:
¡Tinta desnuda y
Plumas tuertas!
Poemas de nervio,
Tus manos,
Tus ojos,
Otra vez,
tus ojos.
A veces te miro y yo,
Yo sólo...
"Espera, quédate."
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El invierno de las ratas.
PoetryRecorridos de una tarde de lluvia, un domingo por la ventana en la que se deslizan a susurros los secretos de las ratas. Universos desprendidos en abismos, adoquín entre adoquín. Poemas que te escribo, yo o las gotas, las que inundan las alcantarill...
