Ahogándome en mis propias lágrimas volví a dormir, desperté al día siguiente muy temprano, deberían haberme dado más tranquilizantes porque no sentía nada, solo un profundo vacío, como si todo lo que conociera se hubiera esfumado de un día para el otro, eran las 6am y cuando me levanté para ir al baño una enfermera joven de cabello negro entró.
-Buen día señorita White, he venido a traerle un poco de agua y ver si necesita algo.
-Solo agua, gracias.
-Si necesita de algo solo presione el botón rojo del lado izquierdo de la cama.
-Gracias.
No conseguía hablar más que eso, mi garganta estaba seca, cuando la enfermera se retiró, bebí casi toda el agua y luego entré al baño, había todo lo que necesitaba para asearme en un bolso que encontré en el baño con una nota.
*Querida Emma, siento mucho lo que te ha ocurrido, espero que pronto te recuperes, me dolió mucho verte así dormida y bañada en lágrimas, te he traído algunas cosas de Amy para cuando salgas de aquí, ella ha estado intentando llamarte pero tu teléfono está fuera se servicio, volveré al mediodía después de clases.
con cariño .
Lisa Harper
Lisa Harper es profesora en la escuela dónde mi madre Amber enseñaba y es la madre de mi mejor amiga desde que fui a vivir con mis padres adoptivos, Amy Harper, quién en estos momentos se encuentra en Londres estudiando en la universidad. Las extrañaba un montón.
Cuando terminé me percaté que Lisa colocó ropas de color negro, supuse que ya iria directo al funeral, pues ya no tenía casa, salí del baño preparé el bolso, y lo dejé en la cama, ahora debería esperar hasta que la doctora me diera de alta, suponía que sería en el transcurso de la mañana, aún era muy temprano, 6:30am marcaba el reloj del dormitorio, abrazándome a mi misma, me quede unos minutos largos, mirando a la gran ventana frente a la camilla, que daba a la entrada del hospital, sumida en mis pensamientos no escuche el ruido al abrirse la puerta pero reconocí un aroma familiar, como a flores y vetiver, un aroma masculino, pero aún seguía profundamente ensimismada, hasta que sentí su abrazo, era Mike.
-Entiendo por lo que estas pasando, si pudiera te arrancaría todo ese dolor.
-Cómo me encontraste?
-Te estuve llamando pero tú movil me daba apagado, así que me las arregle para hablar con tu jefe Marcus, quien me contó todo.
-Cómo puedes saber lo que siento?
-Cualquier cosa que te haga daño también lo siento.
Comencé a llorar de nuevo, como si el tanque de lágrimas se hubiera llenado de vuela, lo abracé tan fuerte como pude, me sentía perdida sin mis padres, pero de algún modo encontraba consuelo en los brazos de Mike, me sentía segura, él me abrazaba fuerte, como intentando absorber mi dolor, solo repetía.
-Tranquila, aquí estoy, no importa lo que pase, intentaré arreglar tus huesos rotos.
Y era así como lo sentía, como si estuvieran rompiéndose todos y cada uno de mis huesos, ya no tenía a nadie, mi madre no tenía familiares cercanos era hija única y huérfana desde hacía unos años y mi padre no llevaba una buena relación con su familia, casi siempre fuimos solo los tres, tampoco podían tener hijos por eso me adoptaron, me encontraba sola, y eso era lo mas triste y desesperante.
-Mike no me dejes sola, nunca por favor, seguía llorando envuelta en sollozos.
-Jamás lo prometo.
No sé qué hubiera hecho sin Marcus, Lisa y Mike a mi lado, no conseguía volver a la realidad, toda mi vida se vino abajo, nos sentamos en el sofá de la habitación, y colocando mi cabeza en sus rodillas continué llorando, por más un rato hasta que la doctora Amanda Ocre entró para darme los pésames, el alta y una frasco de pastillas tranquilizantes con mi nombre impreso.
Mike se ofreció a llevarme, dijo que no me dejaría sola ni un solo momento, ni siquiera sabía a donde ir, pero Marcus llegó justo a tiempo.
-Emma, cómo estas?
-Mejor que ayer.
-El funeral comenzará en una hora, primero iremos a la iglesia y luego a la casa de la señora Lisa Harper, se ha ofrecido a recibir a los conocidos para darte los pésames, la conoces?
-Sí, es casi de la familia.
-Vienes conmigo?
-Gracias Marcus pero Mike se ha ofrecido a llevarme, por cierto, éste es Mike, imagino que ya lo conoces?
-Hola Mike, es un placer.
-Hola, el placer es mío.
Se dieron un apretón de manos, no supe como identificar a Mike, no quería decir novio porque no lo era, tampoco amigo porque también no lo era, así que lo deje en esa manera sin decir nada más.
Salimos del hospital, y nos subimos al automóvil, Marcus subió al suyo, en 15 minutos estábamos frente a la iglesia, sorprendida me encontré con un montón de gente, todos los colegas de mi madre y mi padre estaban allí, los vecinos, Lisa quien vino a darme un abrazo, lloramos juntas unos minutos, y luego me senté al frente.
Mientras estaba desconectada de la realidad, el tiempo pasó volando, ya nos encontrábamos escuchando al padre Christopher Laughter dando las ultimas palabras antes de enterrar los cofres con las cenizas de mis padres, creía mejor que lo enterrara y tuvieran su lugar donde descansar, los colocamos uno a lado del otro, las palabras del padre fueron hermosas, Mike no me dejó ni un solo minuto.
Ya en la casa de Lisa no acudieron tanta gente, solo los mas allegados, quienes no demoraron en retirarse, todo fue muy rápido, cuando ya no había nadie Lisa ofreció su casa para quedarme pero no acepté, Marcus hizo todo el trabajo por mi, no tendría cómo lidiar con todo, simplemente mi cabeza no funcionaba correctamente.
Al llegar la noche, agradecí a Lisa, la ayudé con los trastes, mientras Mike y Marcus esperaban en la sala, al rededor de las 21:00hs nos dispusimos a volver a Nueva York, la casa se pondría a la venta, después de eso ya no quedaría nada de mis padres, estaba sola, completamente sola.
Marcus se marcho unos minutos antes que nosotros, él iría a su casa, Mike y yo sin decir a donde nos encaminamos, no tardamos mucho en llegar unas dos horas, y de nuevo Mike me pidió que me quedara con él, accedí porque no quería estar sola, en su departamento me ofreció de comer pero no podía, mi estómago estaba sellado, así que nada más nos quedamos un rato en la sala, él seguía consolándome, de vez en cuando caían las lágrimas como si estuviera reviviendo todo.
Marcus me había dicho que volviera al trabajo cuando me sintiera bien, pero que en los próximos días era mejor descansar y asimilar mi situación.
Nos quedamos hasta muy tarde en el sofá, Mike no tenía idea de lo que estaba haciendo por mi, agradecí por tenerlo cerca y por no dejarme sola.
Fuimos a su dormitorio, Mike me sacó la ropa y me vistió con ropa cómoda suya, en esos momentos no pensaba en nada, no me importó que me viera casi desnuda, me arropó y se acostó a mi lado, coloqué mi cabeza en su pecho, y él no dejó de acariciar mi cabeza, jugaba con mi pelo y eso me relajó lo bastante como para que me quedara dormida.
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Acto Fallido (Terminada)
RomanceNueva York la ciudad de las ilusiones, te imaginas? de pronto llega él, con sus ojos azules y el cabello alborotado, peligroso e intenso, despierta todas mis emociones y me deja sin sueño, así es él, misterioso y sexy. Un depredador en busca de su p...
