-Creo que estas equivocado, jamás me veras pidiéndotelo y de rodillas mucho menos.
-Eso está por verse. *Me dedicó la mirada más sexy y poderosa que nunca había visto seguida de una media sonrisa, mientras acariciaba el borde de la copa con los dedos en especial el dedo corazón, Dios! Todo mi cuerpo ardía, estaba provocándome!
<Puedes parar de ser tan perfecto?>!
En vez de decirle eso respondí con una sonrisa falsa, no podía con el, era demasiado para mi, estaba perdida.
-No lo haré! *Una vez más entré en duelo con la suerte.
-Estoy tan seguro que lo harás que cuando llegue el día no importando la situación o el lugar, lo harás.
Adiós a mi gran noche, porque esa noche no lo haría, lo que me preocupaba era más adelante, seré capaz?
-Quieres humillarme?
-No nena, solo quiero que tú me lo pidas y me encantaría verte de rodillas.
El mozo llegó con el postre para interrumpirnos, rápidamente se retiró, el plato era muy colorido pero predominaba los tonos morados.
Mike tomó una cuchara y cuidadosamente colocó un trozo y lo acercó a mi boca, estaba una delicia, empecé a torcerme del gusto tanto que Mike se acercó más y me dió de comer otra vez, mientras quitaba los restos de las comisuras de mi boca e iba a lamerme los labios él se apresuró y se me adelantó y antes de que pudiera hacer nada me invadió toda la boca lamiendo los restos, tuve que soportar otra dolorosa pero placentera mordida en el labio inferior, su gruñido fue tan gutural que esa vez me dió miedo de que ahí mismo me desvistiera, sería capaz de aguantarse hasta que se lo pida? Oh por Dios! ya lo estaba considerando! No! Intenté reprimir la imagen en mi cerebro, me vi arrodillada pidiéndole que me haga el amor.
-Puedes parar de torcerte cuando comes?
-Lo siento me gusta mucho, hace siglos que no había probado un postre tan delicioso.
-El día que te tenga abajo de mí vas a torcerte así?
Que alguien llame a los bomberos, mi cuerpo se incendia grite desesperadamente en mi cabeza, me estaba provocando, lo hacía a propósito! Pero no le daría el gusto.
-No lo sé y es una pena que no lo sepamos nunca.
-No pasará mucho tiempo nena. *Comiendo el último trozo, alzó la mano y la conversación había terminado.
Mike pidió la cuenta e inmediatamente después de recibirla fuimos al automóvil, en ese momento comencé a sudar frío, estaría hablando enserio? O realmente esperaría a que se lo pida?
-Adónde vamos?
-A tu departamento. *Mi Ello tomó una cuerda y se ahorcó ahí mismo, mis esperanzas se habían ido a la basura, esa noche, no sería la noche, y lo peor de todo es que no podía decirle nada, no podía reclamar nada. Creo que Mike podía leer mis pensamientos o descifrar mis gestos, cada vez que pedía a gritos en mi cabeza por algo, él ya lo sabía mucho antes de que me anime a decirle.
-Debo viajar esta misma noche, si no fuera por eso te llevaría a mi departamento.
-A dónde vas?
-Paris, tengo asuntos pendientes.
-Guau Paris! Jamás he ido a Paris.
Arrugó la frente, frunció el ceño mucho más de lo habitual, estuvo así un buen rato hasta que por fin nos quitó del incómodo silencio.
-Jamás haz viajado a Paris?
-No.
-Algún otro país?
-No.
-En otra ciudad?
-Jamas salí de New Jersey, es la primera vez que me encuentro lejos de casa.
-Eres increíble!
De nuevo ese comentario, lo decía con un hilo de ironía que no comprendía, por qué?
Por qué me tocó este hombre tan raro? Mire al techo del automóvil imaginando que hablaba con alguien. Mike comenzó a reír.
-Creo que soy un chiste ambulante para ti.
-Qué puedo hacer? Me haces reír, pero de felicidad.
Mis ojos se iluminaron como si hubiera encontrado la luz al final del túnel.
-Tú también me haces feliz.
-No quisiera cortar el mágico momento pero hemos llegado.
-Pues sí lo haz cortado. *Hice un mohín falso.
Bajamos del automóvil y me acompañó hasta la puerta, enredó sus manos en mis cabellos, creo que esa noche Mike me dió el beso más apasionado que cualquier otro, se aferró a mis caderas, gruñía cuando le clavaba mis uñas en su espalda, su mano en mi cuello me transportaba a otro mundo que desconocía, lujuria tal vez, su perfume llenaba todos mis sentidos, sus labios húmedos y su aliento fresco invadían mi boca, nuestras lenguas danzaban simétricamente como si estuvieran hechas la una para la otra, no se por qué tuve la extraña sensación de que ya no vería al Mike que conocía, como si se estuviera despidiendo, y de hecho que se estaba despidiendo iba a viajar, pero el sentimiento era algo más que solo eso.
-Cuándo vuelves? *Pregunté aún pegada a su boca.
-El sábado por la tarde.
Solo eran dos días podría vivir sin él dos días, podría?
-Me vas a extrañar?
-Me dolerá el corazón no servir el expresso y muffin de todos los días.
-Me dolerá no sentir tu olor.
-Antes de que te vayas quiero contarte algo, no lo dije antes para no arruinar nuestra noche pero Eleonor ha ido a la cafetería. *Sus ojos se llenaron de furia.
-Cómo?
-No hizo nada solo fue a hacer acto de presencia.
-Cómo se atreve?
-Bridget me ha dicho que también la viste.
-Creí que me había seguido, pero no imaginé que sabía de ti.
-Qué le dijiste?
-Lo mismo que el otro día, que me dejara en paz, me avisas si vuelve, y por favor. *Colocó sus dos manos en mis mejillas para mirarlo fijamente a los ojos. -No le hagas caso, solo quiere fastidiar.
Bajé la cabeza y asentí, pero lidiar con ella no me entusiasmaba para nada.
-Cómo crees que sabe de mí?
-Me habrá seguido, Eleonor no es todo lo que parece.
-Espero que no vuelva.
-Lo siento, no pensé tener que lidiar con esto.
-No es culpa tuya.
-Te llamaré, ahora debo irme.
De despidió con un beso casto y no soltó mi mano hasta el punto en que ya no podía sostenerla.
-Entra...
Subí los escalones, abrí las puertas y entré, otra vez me quedé contemplando su automóvil hasta no verlo más.
Corrí como loca, subí los escalones lo más rápido que mis tacones me lo permitieron, una vez dentro del departamento me fije en el móvil, 20 llamadas perdidas de Damien! Lo había puesto en silencio, lo llamé de inmediato, lo único que me vino a la cabeza era Thomie, le había pasado algo?
-Hola, una voz ronca y soñolienta me atendió.
-Damien qué ha pasado?
-Nada hermana mía ya lo resolví, pero mira que te necesitaba, estaba desesperado, mi vida dependía de ello.
-Cuéntame! Le ha pasado algo a Thomie?
-No! Qué dices? Thomie está bien, no digas tonterías.
Todo el oxigeno que quedó atrapado en mis pulmones salieron en forma de alivio.
-Entonces que ha pasado que era tan importante?
-Te lo cuento mañana vale?
-Muy bien ahora me dejarás con la curiosidad!
-Eso te pasa por mala amiga!
-Estaba en mi cena con Mike!
-Lo había olvidado, oye relajaste la pelvis?
-Eres un idiota! *Se echo a reír.
-Un idiota que da buenos consejos.
-No ha pasado nada de todas formas.
-Mojigata!
-Cállate! No fue por eso.
-Bueno quiero dormir ya mañana me cuentas vale?
-Adiós! *Apenas lo dije colgó.
Esa noche dormí muy cómoda, no lloré por mis padres lo estaba empezando a asimilar, supongo que es algo bueno, no podía vivir toda la vida sumida en llanto, desperté a tiempo, desayuné, me duché y fui al trabajo, cuando volviera llevaría a Damien conmigo, hablaría con el conserje sobre el misterioso automóvil negro, volví a la normalidad supuse, ahora eso sería lo normal, caminar en dirección al trabajo con mi playlist para perderme en mi mundo, la canción de esa mañana fue: Alive de Empire of the sun.
Fui la primera en llegar, luego de 10 minutos todos entraron a la par, Bridget, Damien, Erin y Pablo. Inmediatamente ordené a Damien que me contara lo sucedido antes de que sean las 07:00s, fuimos hasta el vestuario y Bridget nos siguió.
-Bueno aquí les va, tomé prestado el automóvil de un amigo, estaba pasando muy cerca del departamento de Emma. *Me mira y apunta con las dos manos dramáticas hacia mi persona. -De pronto un perrito se cruzó en mi camino y lo arrollé. *Se llevó una mano al pecho, ya imaginaba que vendría el cuento más dramático del mundo, continué mirándolo con atención.
-Ajá. *Fue lo único que dije, mirándolo con incredulidad y él me respondió con una mirada de pocos amigos, se acomodo el pelo de forma dramática como era de esperarse y continuó.
-Baje del automóvil y escuché al pobre perrito chillar, estaba debajo del automóvil y no lo podía mover, tuve que hacer una maniobra muy varonil al estilo Batman cosa que no me agrado porque ustedes saben lo delicado que soy, estos músculos que ven aquí son pura pinta, sirven para ligar únicamente. *Hacía piruetas con las manos. -El pobre perro estaba sin aliento, muriendo, lo tomé en mis brazos y juro que el corazón se me partió en mil pedazos. *Hizo un gesto con las manos como si una bomba hubiera explotado.
-Literalmente comencé a llorar, estaba solo, sin nadie, llamé a Emma y no respondía, miré de nuevo al perrito sentía que no respiraba entonces dije para mi mismo, este es el fin de mi vida, de verdad no hay chance de felicidad para mi, he matado a este pobre perrito, pero segundos después se movió, salté como una loca y grité: Esta vivo! Hice unos cuantos hurras y me di cuenta que llevaba puesto un collar, en la insignia estaba grabando el número del dueño, lo llamé y resulta que vivía frente al lugar donde lo atropellé y para mi sorpresa el hombre es veterinario, lo llevó a su casa, y me dijo que no tenía nada, el muy tonto y estúpido perro me engaño!
-Y era guapo el veterinario?
Los dos miramos a Bridget con cara de asesinos, ella entendió el mensaje y Damien se apoyó en mis hombros.
-Te juro, fue horrible, sentí que mi mundo se acababa.
-Por que tienes que ser tan dramática Damien?
-No pasó nada!
Hizo un gesto con la cabeza ofendido como siempre y se marchó a trabajar, mientras salía gritó: -Malas amigas!
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Acto Fallido (Terminada)
RomanceNueva York la ciudad de las ilusiones, te imaginas? de pronto llega él, con sus ojos azules y el cabello alborotado, peligroso e intenso, despierta todas mis emociones y me deja sin sueño, así es él, misterioso y sexy. Un depredador en busca de su p...
