Arroja lo que te impida vivir

395 21 4
                                        

Desperté con los ojos hinchados y unas ojeras espantosas, Albert dormía plácidamente a mi lado, no recordaba habernos acomodado de esa forma, estaba abrazándome con su cabeza pegada a mi cuello, muy lentamente me fui saliendo de su agarre, se veía muy bello durmiendo, vestía su traje negro, la chaqueta y la corbata se la había quitado, una camisa rosa y sus zapatos de vestir, aún en sueño la elegancia lo acompañaba, no me atreví a despertarlo pero un movimiento mío hizo que despertara mientras intentaba ir al baño, yo estaba de espaldas en mi intento por bajar de la cama pero él me atrapó con sus dos manos sobre mi cintura atrayéndome hacia sí, aún seguía con los ojos medio abiertos y su voz sonó ronca.
- A dónde crees que vas? Ven aquí.
Me arrastró hasta quedar bajo sus brazos, necesitaba con urgencia ir al baño y asearme, me sentía pésima y Albert queriendo mimos...
- Cuéntame qué ha pasado anoche? Te encontré hecha un mar de lágrimas, no quisiste hablar y te di tu espacio pero ahora te veo mejor.
Agradecí por encontrarme de espaldas y no enfrentarme a su mirada, estaba pegado a mi oído mientras me hablaba, no sabía qué decirle estaba desesperada.
- Mike...
Suspiró muy lentamente, tanto que fue agonizante esperar una respuesta suya, quería saber qué pensaba sobre ello sin importar lo que sea que estuviera imaginándose.
* Vamos Albert di algo...
- Cuéntame... * Su tranquilidad y desenfado matan a cualquiera.
- Apareció en la fiesta, me confesó algo y se marchó.
- Qué fue lo que te confesó?
- Entenderías si quisiera no hablar de ello?
- No Emma, porque resulta que yo estoy de alguna manera envolvido.
- Cómo?
- Cuéntame con exactitud lo que te ha dicho y luego hablaré yo.
De nuevo entre en corto circuito, cómo era eso que Albert estuviera envolvido? Millones de imágenes terroríficas cruzaron mi mente pero mi Super Yo me las quitó con una bofetada, últimamente era su deporte favorito.
* Albert no es así idiota!
Calme mis miedos e inseguridades, mi vida se estaba volviendo una historia completamente fuera de lo común, con situaciones muy extrañas pero hice caso omiso a todo lo que me bloqueaba en ese momento porque decidí confiar en Albert y se lo conte todo, con cada detalle, incluso lo del beso, no podía ocultarle eso siendo novios, pero el sabía muy bien que aún amaba a Mike, pero lo que más me sorprendió fue que la confesión de Mike no le sorprendió, nos habíamos sentado ya en la cama uno frente al otro y nos mirábamos fijamente, esperando lo que tenía para decirme lo observé con más atención, bajó la cabeza por unos segundos y luego miró al techo como intentando procesar lo que había oído y lo que tenía para decirme, mala mi suerte por ser la única a quién nunca tiene tiempo de procesar las cosas, hasta garabateó con los dedos y eso no era cosa de Albert, luego de fruncir los labios finalmente habló.
- No te lo ha contado todo. * Afirmó.
- Albert no me asustes. * Llevé la espalda hacia atrás para alejarme un poco en respuesta inerte.
De inmediato captó mi temor a lo que estaba pensando y se apuró en abrazarme y hacerme sentir mejor.
- No, no mi amor, no es nada de lo que estas pensando, por dios Emma!
- Perdón, pero ya no sé qué pensar.
- Mira debes confiar en mí, jamás te haría daño pero no puedo contarte la verdad, Mike me pidió que no lo hiciera hasta que el lo haga, tengo mis razones y ojalá las comprendas.
- Cómo, sabías lo que él me hizo? Espera, Tu lo sabias y no me dijiste nada, cómo pudiste Albert?
- Me lo dijo en el hospital en las vegas, fue por eso que lo molí a golpes, me dejé llevar por la rabia, pero la decisión de tomar justicia es tuya no mía, no sé cómo pretendes afrontar esta situación, pero sí, lo sabía y callé por muchas razones y cuando él hable yo te las explicaré y espero que entiendas y sepas que jamás haría nada contra ti, no es que quiera defenderlo pero me explicó como se dieron las cosas y efectivamente sí, él lo hizo pero cuando te lo cuente serás tú quien lo juzgue.
- Pero él se marchó jurándome que jamás lo sabría.
- Te lo contará todo lo sé, pero a partir de ahora ya nadie te hará ningún daño, ahora me tienes a mí.
- Albert dime porqué lo hizo si lo sabes por favor, la idea de que Mike sea un inestable o enfermo mental me está por matar, me rehuso a creerlo.
- Mike no es un enfermo mental, se dejó llevar por la rabia y el odio, si él no te lo cuenta todo en el plazo que le di te prometo que seré yo quien lo haga esta bien? Ahora dime, cómo te sientes? Qué quieres hacer con esto?
- No lo sé, no quiero exponerme a nada, y en el fondo tengo una esperanza de que Mike tenga una buena explicación, esperaré.
- Lo que hizo no tiene justificación, no te engañes solo porque aún lo quieres, solo quiero que sepas que aquí me tienes para lo que sea, por cierto debes parar de besarlo cada vez lo veas te recuerdo que tu novio soy yo.
-Lo siento, no volverá a pasar. * Bajé la cabeza por la vergüenza, Albert tenía razón no podía andar atracándome con Mike cada vez que lo veía y más después de lo que me enteré.
- Te sientes bien?
- Me duele mucho Albert, cómo haré para olvidar esto? Es algo muy horrible y difícil de sobrellevar.
- Busca una canción que té muestre que todo lo puedes, que quite esa fuerza que hay en ti.
- Como?
- Es simple, solo escucha un acancion de preferencia una que conozcas desde hace mucho y hazla parte de tu día a día y cuando estes ante cualquier situación ella te mostrará el camino, porque ha estado presente cada día de tu vida y te hará recordar lo que has superado y que aún puedes más y más, incluso Te hará sentir en ciertas situaciones que no son nada en comparación con las otras y te sentirás mejor apenas te des cuenta.
- Como una especie de condicionamiento clásico?
- Algo parecido espero que Pavlov lo entienda.
- Estimulo más respuesta es lo mismo, estoy segura que entenderá.
- Escucha esa canción todos los días las veces que sea necesario, cada vez que pienses en tus problemas y espero que no ocupe gran parte de tu tiempo, camina, ve y has ejercicio cardiovascular, relájate, busca las respuestas pensando en esos ratos de liberación.
- Lo intentaré.
- Tu puedes nena hermosa!
- November rain, nene hermoso...
- Qué?
- La canción, November rain, nada dura para siempre, incluso la fría lluvia de noviembre...
- Bonita canción, casi llega a ser tan hermosa como tú.
- No hay nada más bello que esa canción.
- Si lo hay, mírate al espejo y podrás verlo.
- Eres un adulador.
- Estoy enamorado eso es lo que pasa...
- Un día lo estaré de ti.
- No hagas promesas que no estés segura de poder cumplir, con que te sientas bien conmigo y lo intentes me basta.
- Te quiero Albert.
- Y yo a ti.
Los siguientes días pasaron como un avión que va a ochocientos kilómetros por hora, si estuviera frente a nuestras narices tal vez no lo notaríamos al pasar o nos arrojaría por su fuerza, el hecho es que el tiempo pasó rápido pero al mismo tiempo como si golpeara con cada minuto que pasaba, Mike desapareció de nuevo, tenía esperanzas de volver a verlo, lo busqué nuevamente por todas partes, Damien no paraba de mandarme folletos de grupos de ayuda y psicólogos, como si lo ocurrido me hubiera chocado tanto, sé que la noche en que me enteré casi me arrojo de un puente pero nada más fue por el shock del momento, porque al pasar de los días os confieso no sabía cómo me sentía ante aquella situación, no sé si porque se trataba de Mike, tal vez bloqueé cualquier sentimiento malo o porque de verdad no había caído la ficha.
Para mi sorpresa fui haciendo ejercicios cardiovasculares todos los días después del trabajo, adoraba la sensación en mis pulmones cuando terminaba, los primeros días comencé caminando luego intercalando con trotecitos, para cuando habían pasado cuatro meses ya corría una maratón de veinte kilómetros, me tomé muy en serio mi bienestar, escuché la canción cada día de mi vida, sinceramente fue uno de los mejores consejos que Albert pudo haberme dado porque de verdad cuando la escuchaba sentía que me calmaba.
Mi vida cambió muchísimo, comencé a cuidar de mi alimentación y creo que no existe ningún cambio en nuestras vidas sin empezar por la nutrición, aunque se quiera cambiar emocionalmente se debe de comenzar por el cuerpo, en el proceso subí los kilos que había perdido y gané masa muscular porque al sexto mes me anoté en un gimnasio y comencé a hacer pesas, mi cuerpo había cambiado notablemente para el octavo mes, me veía muy bien, ya no comía comida chatarra, mi dieta era estricta y me sentía con mucha energía, ese año tranque la facultad porque mis sueños de ser psicóloga los deje para un futuro próximo, porque había cambiado de opinión y decidí ser nutricionista primero, en el camino por encontrarme a mí misma y cuidando de mi salud descubrí un amor por esa carrera, también porque quería dejar a un lado una parte de mi pasado para un futuro próximo y otras cosas simplemente abandónalas.
Albert me visitaba cada dos semanas porque trabajaba en Londres, Yo seguía en la cafetería y buscando universidades nuevamente, pasaron diez meses de la espera a que Mike apareciera, y nunca apareció, en el décimo mes me di por vencida y comencé a trabajar en mis pensamientos, a tratar de quitarlo de mi cabeza, era imposible pero lo intenté, Mike se llevó una parte de mí con él, recuerdo que el primer mes lloré tanto que no sabía si me quedaban lágrimas para el resto de mi vida, creo que llore por todo lo que no pudimos ser.

Acto Fallido (Terminada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora