Bridget a rojo veneno

305 20 2
                                        

Abrí los ojos como platos, qué carajos iba a decirle yo a ese hombre? Iba a matar a Damien, maldita zorra, yo nada más quería su nombre, nada de hablarle.
*Miedo, miedo, miedo...
Las rodillas me temblaron, unos tres metros separaba su hermosa anatomía de mi cara de idiota, definitivamente mis piernas no reaccionaron, Damien fue empujándome con su mano izquierda apoyada en mi espalda mientras yo sonreía como una estúpida para disimular mi pánico.
Después de arrastrar los pies llegué frente a él y muy caballeroso se levantó pero curiosamente no dijo nada, ni una sola palabra mientras yo me preguntaba qué onda?
- Bridget cariño le he pedido quitarse una foto contigo ponte a su lado.
El hombre seguía callado con esa media sonrisa dibujada en su hermoso rostro, alguna vez quisieron comerse a alguien? Partes suyas raras como la mandíbula; comersela a besos no estaría nada mal, por poco olvido decirles que de cerca así en vivo y en directo a escasos centímetros de mí el muy condenado es muy intimidante, demasiado y ni que decir sobre lo apuesto que es!
Mis ojos seguían abiertos como platillos voladores, sí, así de grandes, un enorme escalofrío recorrió mi columna cuando me rodeo el hombro con su brazo derecho, Damien por otro lado me hacía todo tipo de señas con la mano para que me acercara más a él, pero mis piernas no iban a funcionar.
*Dios! Su piel es tan bonita como la de un bebe...
El flash me dejó encandilada, volteé y nada más le sonreí y sí, como lo están leyendo no me animé a gesticular palabra alguna, la vergüenza me carcomió, fui a tropiezos hasta Damien que me miraba con cara de ¡Qué carajos!?
Le tomé del brazo y lo conduje hasta nuestros amigos, le quité el movil y en definitiva había perdido toda la dignidad, jamás había salido tan fea en una foto, por dios, que me paso? Hasta mi cabello parecía pertenecer a Maria Bethania, de todas formas lo guardé para el recuerdo, pero me quedé por unos diez minutos con rabia y decepción de mí misma, cómo pudo tanto conmigo? *Vamos Bridget seducir era fácil hasta hacía unas horas atrás.
Estaba perdida porque mi galán había desaparecido casi al instante después de la foto, lo busqué por todas partes en varias ocasiones pero no lo encontré, no podía creer que había perdido la oportunidad, soy una cobarde, torpe y estúpida.
* Torpe, torpe, torpe...
Damien - Hey Bridget qué haces? quiero ir al baño ven conmigo...
- Nada solo me duele la cabeza, mentí, estaba dándome toquecitos con los dedos en la frente en señal reproche por mi torpeza. - vale te acompaño.
Bajamos las escaleras hasta llegar al baño y para mi sorpresa ahí estaba él de nuevo sentado en un taburete volví a abrir los ojos como idiota y pase muy cerca de él y pasé de largo, al instante cerré los ojos con fuerza,
* Que no me hablara el condenado este?
*Qué te pasa Bridget?
Pensamientos iban y venían en mi cabeza en medio del desespero, jamás deseé que la tierra me tragara tanto como en esa noche.
Damien fue a las corridas al baño no lo vió, yo me quedé apoyada en una pared muy cerca suyo mirando mis pies como toda una imbécil parecía una puberta, como si fuera el primer muchacho que me gusta en la vida, pasaron unos minutos y no sé porque pero muy en el fondo deseaba que sea él quien diera el primer paso y no yo, a cada segundo que pasaba él no hacía nada, mi desdicha era cada vez más grande, Damien salió del baño y me tomó del brazo, pasamos frente a él de vuelta y no pasó absolutamente nada, toda mi esperanza se fue bajando hasta el uno por ciento, Damien aceleró el paso y subió unos cuantos escalones antes de que yo pudiera subir el primero, coloqué un pie en el primer escalón y si lo subía sabía que ese uno por ciento se esfumaría por completo y así fue, subí el primero y el segundo mientras bajaba la vista con una mirada de desilusión, sentí un pinchazo en el corazón jamás me habían deschequeado de esa forma, sí yo también invento palabras, esta significa que me me ha mirado con ganas y luego nada, luego comprendí que es parte de su trabajo no? Pero como era posible? Esa sonrisa, esa mirada...
* Ya está Bridget, supéralo no le gustas...
*Sube el tercer escalón y abandona ese cero coma cero un por ciento que aún te queda.
En medio de toda esa música no sé como fui capaz de oír un sonido raro como de alguien llamándome detrás, Damien a su vez también se dió vuelta antes que yo y me apuntó para que me finara detrás mío, No hubo expresión en su rostro para que predijera nada, sin embargo no me esperaba lo que me encontré luego.
Giré y de forma inocente me pidió con la mano que lo siguiera, Damien sonrió con satisfacción y subió las escaleras abandonándonos y yo fui tras mi hombre misterio.
Me habló en ingles pidiéndome directamente mi número y por su acento me di cuenta que era extranjero así que lo primero que pregunté fue eso.
- De dónde eres?
- Francia.
*Bingo!
Mis padre es francés así que el idioma no era ningún problema, sí amigos Bridget habla francés!
Fui yo quien anotó su número me di cuenta que no podía hablar mucho porque estaba en su trabajo así que me fui rápido pero no sin antes besarle la mejilla dos veces buscando que me diera un beso en la boca pero no lo hizo, me sentí tan rara, o más bien él parecía ser muy raro, de todas formas avancé muy contenta esa noche le escribiría.
Cuando volví Damien estaba que gritaba lo que había pasado conmigo, diciendo que me había acobardado, por cierto se llama Hugo.
- Bridget que te ha pasado? Has perdido facultades mujer.
- No he perdido nada!
- Vamos ni siquiera te animaras a darle un beso!
- A que si lo hago.
- Quiero ver.
Emma nos miraba totalmente indignada, Albert la atrajo hacia sí para calmarla y darle besos en la mejilla, al instante comenzó a reír con él, y pesar a al principio me gustaba Albert ahora siento como si fui a gustarme de mi propio hermano en aquel entonces, aunque no lo crean.
Iba a disponerme a bajar para verlo, ya está, me la jugaría no quería que supieran la verdad sobre mí, me convertiría en el objeto de burla, me harían bulling hasta el final de los tiempos así que de sopetón lo vi venir hacia nuestra dirección, por poco y me caigo al detenerme por completo como si tuviera un sistema de anti bloqueo de ruedas pero  en las piernas, pero eso no me distrajo de mi objetivo, muy bien que estuviéramos frente a todos será mejor podrán verlo todo, Albert reía mientras Emma miraba a Damien con cara de desaprobación, Thomie daba saltitos y aplaudiendo de emoción.
- Oye tu ven aquí.
Lo llamé como si fuera un colega, esa no me salió muy buena...
Se apuntó a sí mismo y se lo repetí, asintió y se acercó a mí, tomé con las dos manos sus mejillas para atraerlo hacia mi boca pero cuando se percató de mí intención me sujeto las muñecas con sus hermosas manos para separarme y detenerme, una vergüenza enorme inundó todo mi ser, qué fue eso? Me había rechazado? A mí?
- Lo siento pero estoy trabajando y aquí tengo prohibido hablar con mujeres.
Baje la mirada al suelo no podía mirarle y sin darme cuenta mis manos se encontraban en su pecho, madre mía! Que duro, uff...
Alce la vista fijando mi mirada en mis manos y al percatarme que él miraba fijamente mis manos también las retiré de inmediato, se acercó de nuevo.
- Lo siento, pero puedes besarme fuera de aquí, pero ahora no es posible. *Acto seguido se retiró.
Mis amigos no escucharon lo que él me dijo al oído sin embargo había pasado una tremenda vergüenza tal vez no fue su intención pero fui una loca por no habérselo preguntado antes, Damien soltó unas carcajadas, se los dije con él te conviertes en su objeto de bulling amistoso, Albert apareció para frotarme los hombros como apoyándome, la tonta de Emma hizo lo mismo.
Emma - Bridget no pasa nada, oye es solo un muchacho.
Entreabrí los ojos y le dediqué a Emma la mirada más incrédula del mundo, ni ella podía creer lo que acababa de decir, aquello no era un simple mortal, no era un simple muchacho, eso era un diez sobre diez, dios de todas las galaxias.
- Basta de Bulling quiero divertirme, tomaré un trago, Damien tráeme un daiquiri de fresa por favor y deja de burlarte de mí.
- A las ordenes madame.
Por más que se haya explicado el sentimiento de rechazo inundaba mi cabeza, miraba a los costados para ver si alguien más se había percatado y estuviera riéndose de mí, gracias al cielo o el infierno no encontré nada fuera de lo normal, nadie me miraba, tampoco lo ví más, estaba en la duda, le escribiría o no?
Aproveche la soledad del momento que me dió un arranque de impulso para enviarle un mensaje.
* Que hora sales?
Toda la conversación con ese hombre se dieron en francés porque no hablaba ingles así que me cayó de maravilla.
* 04:00 am. Si quieres espérame...
* Vale.

Acto Fallido (Terminada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora