Desperté ese día, con todas las pilas recargadas, había dormido bien sin desvelarme, supongo que el mensaje de Mike me tranquilizó y dejé todos los problemas de lado, como ya de costumbre, me alisté y me encaminé al trabajo, era viernes, eso significaba que podría desvelarme leyendo o viendo películas.
Al salir me percaté que el automóvil negro estaba en su lugar de siempre, así que decidida me acerqué, pero no había nadie dentro, supuse que realmente me estaba volviendo loca, o paranoica, podría pertenecerle a alguien que vive en el edificio.
Me tranquilicé de nuevo, coloqué mis audífonos y comencé mi sesión favorita, la primera canción en sonar fue, Stop The Clocks de L.A, eso me hizo acordar de la universidad, la nota y que debía llamar a mis padres, por un momento más deje de lado la universidad y llamé a mis padres, estaban muy contentos y extrañándome un montón al igual que yo.
Cuando llegué frente a la cafetería había un muchacho esperando frente a la puerta de entrada, eran las 6:30am, mordiéndose las uñas, con el uniforme puesto, alto, flaco de ojos azules, el cabello rubio largo atado con una colita, imagine que fuera el Thomie Blue que Damien había mencionado la noche anterior.
Me acerqué a él y le di unos toques en el hombro, saltó del susto, pero cuando lo ví de cerca sentí algo en el corazón, como un calorcito, ternura, tenía los ojos de Gollum como los míos.
-Hola, soy Emma, tu eres? Alcé la mano para que se tranquilizara, creo que lo había asustado.
-Me, me llamo Thomie Blue, trabajas aquí?
Me percaté que tenía acento ingles, me pregunté cómo fue a parar allí.
-Sí, Damien me habló de ti.
-Quien es Damien?
-Nuestro compañero, hablando del rey de roma, el burro que se asoma, dije sacando la lengua a Damien quien estaba detrás de Thomie.
-Eres un fastidio Emma. *Decía mientras me daba un empujón.
-Hola, soy Thomie Blue.
-Hola, soy Damien de León, ayer vi tu ficha en el escritorio de Marcus. *Damien dió palmaditas en la espalda de Thomie para luego continuar. -Cuéntanos más de tí.
-Tengo 18 años, vengo de Londres, nos mudamos con mis padres aquí, hace dos meses y he decidido trabajar.
-Así que eres de Inglaterra, qué interesante. *Dijo Damien dandole unos toques con los hombros.
Thomie se quedó con la cara hecha tomate, se rascó la cabeza y no dijo nada, unos segundos después llegó la come hombres ajenos, Bridget y como era de esperarse, solo faltaba desnudarse frente a Thomie, pero éste no se inmutó, había gato encerrado pensé.
Cuando llegaron los ancianos, Erin y Pablo, pudimos entrar finalmente, el día estaba espléndido, cada uno hizo su trabajo, la zorrita de Damien se ofreció para adiestrar a Thomie, quien no paraba de sonrojarse y brindarle risitas a Damien, no tarde en darme cuenta que serían algo más que compañeros de trabajo.
Sí, Thomie era muy tímido pero luego de poco me di cuenta que también era gay.
Mi hora feliz llegó al rededor de las 10:30 cuando Damien me pidió que atendiera la mesa 7, fui hasta ella y ahí estaba, mi Dios nórdico, pidiéndome un expresso y su muffin de naranja, por un momento quería ser el muffin o el café para que me amara tanto como amaba el café y el muffin, pero era Emma la chica a quién acaba de conocer y nada más quería follar, no tenía experiencia, pero vamos, las probabilidades de que se estuviera enamorando de mi desde el primer día como yo, eran una en un millón.
Ese viernes llevaba puesto sus jeans azul con una camiseta de color gris, todo le quedaba muy bien.
Cuando deposite lo que había pedido en la mesa, me sonrió y dijo que le escribiera en la noche para combinar algo para el sábado, también dijo que me extrañaría un montón pero que esa noche de viernes estaría ocupado, yo asentí y me retiré.
Pasaron unos minutos y decidí ir al baño, cuando abrí la puerta y entré, alguien más entró conmigo, era él, me tomó de la cintura y me alzó en el lavabo y comenzó a besarme, me daba cuenta que con cada día que pasaba y cada beso, Mike perdía la paciencia, esta vez me quitó la camiseta y yo le dejé, pudo ver mis pechos casi desnudos, mientras moría de vergüenza él estaba embelesado, estiró de mi sostén para tocar mis pechos y lo hizo, yo mientras perdía el sentido de la realidad, me encantaba lo que estaba haciendo, yo también lo deseaba, pero había una voz que me decía que pare, pero no hice caso, acaricio con delicadeza mis pechos sin verlos, mientras me besaba con locura, su mano derecha llegaba hasta mi cuello y luego sostenía mi barbilla, abrió más mis piernas para que quedaran en sus caderas, y pude sentir de nuevo su erección, cuando estaba a punto de desabrochar mi sostén, se detuvo pidiendo perdón, respiraba con dificultad y me pasó mi camiseta.
Me avergoncé mucho, bajaba la cabeza, y el se reía, sexy como siempre no tenia otra forma de reír, se arregló el pelo y me dijo:
-Lo siento, una vez más no me aguante, sabes que te deseo Emma, pero esperaré por tu aprobación, no quiero que te arrepientas, no quiero obligarte a algo que no estas preparada.
-Lo siento Mike, aún no estoy lista, pero quiero que sepas que también te deseo, pero aún no puedo.
Él asintió, me dió otro beso, respirando con dificultad y luego pasándose los dedos en los labios salió con cautela del baño, esperé unos minutos antes de salir, pero el metiche de Damien ya me esperaba afuera para avergonzarme como era de esperarse.
-Muy tímida mi querida Emma, pero qué guardadito lo tenías, y en el baño, mmm...
-Cállate, que te pueden oír, eres un tonto, no ha pasado nada.
-Ni tú misma te lo crees, vamos cuéntame.
-De verdad, no hemos hecho nada, solo unos besos, no lo podré ver en la noche, así que era la única forma no?
-Única forma de revolcarse? Ja.ja.ja.
-Eres un imbecíl!
- Ya lo sé...
Nos reímos juntos, y pude ver que Damien miraba a Thomie con suspiros largos.
-Te gusta Thomie?
-Sí, pero no sé si yo le gusto.
-Eres muy enamoradizo, que ha pasado con el Puertorriqueño?
-Ay sí! habla la que lleva una semana de amorío y ya se revuelca en los baños.
-Cállate estúpido.
-El Puertorriqueño se llama Antonio, pero es un tonto, solo quiere pasar el rato, yo quiero un amor de verdad.
-Somos dos mi querido amigo.
Juntamos nuestras cabezas, con suspiros mientras mirábamos a nuestros dolores de cabeza, aunque lo de Thomie sea atracción, había algo diferente en la mirada de Damien, como la mía la primera vez que ví a Mike.
Sabia que se convertiría en amor de verdad desde el primer beso, desde la primera vez que sentí su contacto. Para algunos el amor llega así, rápido y espontáneo, para otros puede que tarde más, una vez vi una película que se llama, Loco y estúpido amor, la cual me enseñó que existe todo tipo de amor, el que conoces cuando aún eres un niño, el que haz vivido casi toda una vida y un error simple puede acabarlo, solo por un poco de monotonía, el que nunca creíste que llegaría, el que lo sentirás desde el primer día, el que no tiene edad y por ultimo el imposible, aprendí que si es amor de verdad, no importa las dificultades, siempre seguirá su curso, y lo que tenga que pasar pasará, como la ley de Murphy, los errores están para aprender y nada más, los dolores están para enseñarnos a ser más fuertes, pero no para aferrarnos a ellos y crear un sentimiento que nos pueda consumir como el odio y el rencor, y como dice una canción:
Hay que dejarse llevar por nuevos tiempos, dejarse perdonar, caminar, avanzar.
Así concluí, con la mirada de Damien, que en esta historia hasta el final, Thomie Blue sería el amor verdadero de Damien y Mike el mío, sin importar las dificultades y las piedras en el camino, el amor siempre vencerá, el amor siempre perdona, siempre que sea honesto y puro.
John Green dice que el amor nace de las dificultades.
Y me estaba preparando mentalmente para lo que viniera...
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Acto Fallido (Terminada)
RomanceNueva York la ciudad de las ilusiones, te imaginas? de pronto llega él, con sus ojos azules y el cabello alborotado, peligroso e intenso, despierta todas mis emociones y me deja sin sueño, así es él, misterioso y sexy. Un depredador en busca de su p...
