Durante la semana me instalé en nuestro departamento, no era muy grande pero estaba super chulo, con tres dormitorios y una sala decente, a mí me tocó el que daba al balcón por ser el único que daba a la calle y a mis amigos les molestaba el ruido de la ciudad y eso me pasó por ir tarde, me ganaron por mucho, Damien y Thomie escogieron el dormitorio más grande, Bridget escogió el del fondo para poder caer en coma como ella lo decía, por mi parte el mío estaba bien, acerca del ruido, en Nueva York ya me había acostumbrado, la cocina era bastante amplia y equipada, tenía que ser Albert para conseguir algo así, lo bueno es que cuanto más éramos mejor podíamos vivir y poder pagar el alquiler, cada dormitorio tenía su propio cuarto de baño, lo cual me pareció excelente, nos tocó el primer piso de doce, el departamento ya estaba equipado con algunas cosas de los antiguos inquilinos y que decidimos conservar, en esa semana todos fuimos comprando para nuestras cosas, para el viernes estábamos completos y el edificio Louvor ya se había convertido en nuestro hogar.
Todos trabajaríamos durante la tarde noche, lo que casi no nos dejaría tiempo libre pero la paga era muy buena, Albert insistió en que vayamos de aprendices en cualquiera de sus empresas pero no aceptamos, era demasiado.
***
Era viernes, había acabado de ordenar todos mis trates, mi habitación estaba impecable y mi cuerpo completamente exhausto, salí a tomar aire en el balcón y me encontré con Albert bajando de su automóvil color plata, traía consigo una caja de cartón bastante grande, corrí al baño para ducharme, estaba hecha una mugre y no quería que me viera así, conseguí lavarme el pelo y ducharme en un santiamén pero antes de salirme de la ducha, Albert me sorprendió entrando junto a mí, por poco y sufro un infarto, es que Albert está como para infartar con solo verlo desnudo, nuestra ducha terminó en una apasionante sesión de besos y caricias bajo el agua tibia.
Por primera vez pasé todo un fin de semana dentro del apartamento sin ir tras los planes peligrosos de Damien, Bridget vivía encerrada en su dormitorio hablando con su novio francés, no pudo ocultar por mucho tiempo que se había enamorado del stripper de las vegas y lo único que me importaba era verla feliz, se lo merecía, todos merecemos ser felices.
Fue un fin de semana diferente, dos días y medio de lluvia intensa, Albert y yo estuvimos completamente hechizados son una serie, estábamos como zombies sin dormir viendo Games of Thrones y pasamos el viernes y sábado frente al televisor comiendo palomitas de maíz, luego de toda mi experiencia fitness aún no conseguía excluir las palomitas de mi dieta pero las hacía en una maquina al aire caliente sin grasas saturadas, estoy medio perdonada, la caja de cartón que Albert traía estaba repleta de mis libros, casi lloré al verlos.
****
Dicen que el tiempo lo cura todo, y yo aún esperaba a que mi tiempo llegase, también dicen que un amor verdadero nunca se olvida, no sé con cual de las dos opciones quedarme, tal vez algún día lo pueda decir, la laguna mental que se había formado en mi cabeza ese fin de semana me estaba impacientando, sobre todo al encontrar entre mis libros el libro que Mike me había dado para leer, Vida después de la muerte, como nunca lo leí ese domingo comencé a hacerlo y hasta el capítulo donde llegué hubo una parte en la cual me maravillé, la forma en como esta persona describía el invierno, como algo oscuro y bello, una estación senciente y me hizo darme cuenta que a partir de ese día mis inviernos serian sencientes, tristes por recordar a Mike y felices por ser mi estación favorita, un día os diré si el libro me gustó cuando lo acabe, porque no me animé a continuar, Mike volvió a mi cabeza como una bola demoledora, estaba en el campus sentada en el pasto verde y el sol de verano tocando mi rostro mientas pensaba, era mi primer día en la mejor universidad de Londres, Oxford, todavía no había tomado mi primera clase, Albert enseñaba en la segunda mejor universidad de Londres, Cambridge, quería ir allí para estar cerca de él pero al final preferimos una distancia, por lo sano es mejor que cada uno tenga su espacio, además fue la única universidad que me otorgó una beca completa por presentarles un proyecto de estudio sobre la influencia entre sí de la triada, Mente, endocrino y digestión, básicamente si una de ellas no funciona ninguna de las otras dos lo hace.
Apenas podía abrir los ojos, el sol estaba que encandilaba a cualquiera, apenas pude ver a una chica acercándose a mí, vestida con unas simples bailarinas color piel, jeans azul y una camiseta ajustada color salmón.
- Hola! Mi nombre es Mika, puedo sentarme aquí contigo?
- Hola, me Llamo Emma, Emma White.
- Un placer Emma White. * La chica con la piel morena más radiante y hermosa que vi en mi vida, de ojos verdes y cabellos dorados, parecía una Beyonce hizo un gesto entre comillas con los dedos al pronunciar mi nombre con un acento muy peculiar. - Siempre eres tan formal?
- Perdona, es una costumbre.
- Bueno para que no te sientas mal mi nombre es Mika Benoît.
- Un placer Mika, siéntate.
- De qué año eres?
- Es mi primer día y estoy aterrada.
- Bueno teóricamente el mío también pero lo estoy retomando, lo dejé hace 2 años y ahorita estoy comenzando de nuevo, Nutrición y tú?
- Nutrición también!
- Ay! No me pongas esa cara de seremos amigas para siempre.
- Eres graciosa, y extranjera.
- Belgica, también tu, aunque tu acento es fácil, ciudad?
- Nueva York, pero originalmente de New Jersey.
- Buen comienzo mejor amiga.
- Así que tu vienes de el segundo país con el mejor chocolate del mundo?
- No me digas que crees que el primero es suiza...
- No, para nada, incluso no me gustan, abusan con el azúcar, el primer puesto es para Patchi de Libano, tuve el privilegio de probarlo al trabajar en una cafetería de origen libanés.
- Interesante, ya quiero probarlo...
- Podemos ir ahorita a Beirut si quieres.
Inmediatamente supe que nos llevaríamos muy bien, caímos en las risas y me alegré tanto de haber olvidado a Mike durante el rato que pase con ella, así de espontánea y alegre Mika me efectivamente logró quitarme los nervios durante toda nuestra conversación.
Pasamos la siguiente media hora hablando sobre la universidad, Mika me contó en tan poco tiempo cosas que jamás imaginaría, como por ejemplo que dentro del campus habían centenares de lugares secretos para las parejas, que habían fiestas de iniciación, de despedidas, viajes a mitad de año, ya me estaba emocionando.
- Y los profesores, cada uno es un personaje especial, tenemos a la señora Ferdinand quien esta completamente loca aunque es una de las mejores maestras, pero de verdad odia a todo el mundo, simplemente no le hables, ella es la dueña de todo conocimiento en tecnologías de alimentos, tenemos un profesor de Ética y filosofía que Dios mío no te imaginas lo bueno que está, es joven y muy famoso no solo por se maestro sino por ser el heredero de la empresa de petróleo más grande del mundo, todas se derriten por él pero cuentan que jamás han conseguido que muerda el anzuelo, en breve lo verás es nuestra primera clase.
- Guau me dejas sin palabras, mucha información en tan poco tiempo, pero me parece tan raro que la gente millonaria de aquí les guste tanto convertirse en maestros en las universidades.
- Vamos! Es hora de tener la clase de Ética más entretenida del mundo, anda levantánte... * Mika tomó de mis manos para ayudarme a despegar mi trasero del suelo. - Creo que debe ser porque son gente de éxito y por tanto buena estrategia de marketing de paso, aunque de verdad sean buenos maestros también sirve de propaganda no crees?
- Ay! Que horror, tu maestro guapo debe ser un señor casado de cuarentena y cinco años no? Cómo les puede atraer su maestro, y si lo miras por ese lado, si.
Albert lo hacía por gusto no por marketing, sin embargo esa parte podría ser cosa de la universidad, de igual manera Albert era magnífico como maestro, Mika me quitó de mi ensimismamiento al gritarme al oído.
- Cuando lo veas cambiarás de opinión.
- Vayamos pues!
Entramos a la sala gigantesca diez minutos antes, gracias a eso conseguimos sentarnos en la primera fila justo frente a dónde estaría el maestro guapo que por cierto no había llegado aún, como buena alumna me pase como diez minutos buscando todos mis trates, cuaderno, lápiz, libro, y dejando todo a mi alcance y comodidad para ir tomando mis apuntes, de paso respondí un mensaje a Albert, sonreía frente al móvil cuando Mika me avisó que lo guardara y que lo pusiera en silencio, ya estaban todos en el aula y el maestro no tardaría en llegar, una cosa era ser guapo y otra ser idiota.
- Como te decía es bastante estricto, pero se lo perdonamos por buenorro.
- Estas loca!
Me apresuré a ponerlo en silencio y tirarlo al bolso cuando un aroma familiar inundó la sala y de soslayo vi unos zapatos de vestir y la parte baja de unos jeans azules acercarse al escritorio, lo arrojé cómo pude por los nervios y conseguí que entrase en mi bolso, cuando alce la vista muy sonriente de forma complice, porque me sentía como una puberta de instituto, el hombre que se encontraba frente a mí, tenía un aspecto muy diferente a lo que me esperaba, con gafas, el pelo crecido y una expresión muy seria, musculoso, apenas llevaba puesto una camiseta con cuello color bordó y sí efectivamente era muy guapo, incluso podría deciros que es el hombre mas ello de este planeta, que me heló la sangre y me puso los pelos de punta, todas esas sensaciones raras en la nuca y columna se vinieron como huracán recorriendo todo mi cuerpo, todo tipo de emociones encontradas luchaban por un lugar principal en mi cabeza.
- Buenos días mi nombre es Khaled Malik y seré su maestro de Ética.
Khaled Malik? Su aspecto definitivamente no era lo que me esperaba ver después de tanta espera, las manos comenzaron a temblarme, me quedé completamente paralizada con el rostro blanco como el papel cuando posó su ojos en mí y me miró con odio, ese mismo odio del primer día de cuando lo conocí.
- Mike!
Espero que les guste el último capítulo de la primera parte de esta trilogía, no se pierdan la continuación en breve estaré avisando, más tarde leeré el capítulo y lo corregiré, quise publicarlo ya para que puedan leerlo, porque estoy muy corta de tiempo.
Déjenme saber que les parecio el libro en un comentario por favor, todavía hay mucho por descubrir y aventuras a las que Emma se enfrentará.
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Acto Fallido (Terminada)
RomanceNueva York la ciudad de las ilusiones, te imaginas? de pronto llega él, con sus ojos azules y el cabello alborotado, peligroso e intenso, despierta todas mis emociones y me deja sin sueño, así es él, misterioso y sexy. Un depredador en busca de su p...
