Hoja en blanco

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Iba vestido completamente de negro, jeans negro, camiseta negra, la barba crecida y el largor de su cabello notándose en la parte de atrás, casi podría deciles que si él quisiera podía hacerse una cola, pero sería difícil ver a Mike con una cola como Albert solía hacerse, mi Super Yo se levantó de su escritorio vestida con su elegante traje blanco, sus uñas rojas y su escote de mujer decidida y confiada de sí misma, me miró muy enfadada a los ojos y como era característico con toda su fuerza me propinó una bofetada olímpica, todo ese escándalo mental para que reaccionara reclamándome qué carajos hacía mirándolo embobada después de todo, después de lo que me acabé de enterar, mi Ello aún se encontraba detallando a Mike mientras que mi Yo no sabía qué hacer, miraba asustada de un lado a otro por el enojo de mi Super Yo y la indecisión pero era de esperarse, ella siempre está del lado de mi Ello así que continúo mirando a Mike sin importarle la rabieta de mi Super Yo.
Su semblante era muy serio, con los labios fruncidos por unos largos segundos, un reloj de color plata y cuero negro resaltaba en su muñeca izquierda, se parecía mucho al que Albert solía usar de repente me encontré comparándoles a cada rato, no os voy a mentir, su presencia me provoca mil sensaciones y mi cerebro se encontraba como una carta con la hoja en blanco, con ganas de leerla pero no hay nada qué leer, lo miré fijamente mientras contuve el oxigeno en los pulmones, sabrá el universo porqué y no me juzguéis pero no sentía odio, ni rabia ni rencor por él, después de todo sigo siendo una niña tonta porque todo lo que sentía por el se encendió como una chispa en un bosque, y como lava que recorre sin poder que la detenga lo único que quería y anhelaba era su contacto, quería que me abrace como aquel día en el hospital cuando mis padres se murieron, que me entierre en su pecho y me haga sentir lo pequeña que soy a su lado, que su abrazo se se sienta en mis huesos, ya sé, soy una ilusa, pero aún habitaba en mí un maldito atisbo de esperanza con él, y su presencia empeoraba todo, cualquier fuerza que haya ganado, cualquier triste posibilidad de olvidarlo, Mike sería para siempre inevitable en mi vida.
Tenerlo lejos ayudaba, Albert me distraía muy bien pero verlo allí parado a dos metros de distancia con toda su magnificencia, con toda esa predominancia suya era imposible, imposible de olvidarlo, imposible de amarlo, Mike era imposible.
Mi corazón comenzó a dispararse al instante, todas mis emociones se encontraban en una coctelera y Mike era el bartender agitándolo todo al mismo tiempo con fuerza dejándome sin entender ni comprender nada.
Como os dije estaba en blanco, desconectada de mis pensamientos y la realidad, ya no entendía absolutamente nada, de verdad llegué a pensar que estaba dentro de una pesadilla sin voz, cada vez las situaciones me dejaban sin poder inmutarme, sin poder defenderme.
* Embarazada, desnutrición severa, Mike parado en la puerta, qué carajos hace aquí?
Embarazada de quién? Cómo? Y la lista era tan larga en tan poco tiempo.
El médico se percató de su presencia y mirándolo intrigado preguntó.
- Disculpe quien es usted?
Albert quien no lo había visto giró de sopetón y su semblante cambió de todas las formas posibles.
Muy tranquilo con la expresión seria alzó la mano derecha a la altura de la cintura apuntando hacia mí con el dedo índice de una forma muy segura y el cuerpo relajado como si supiera que el mundo le pertenece respondió.
- Soy su novio...
* WTF?
Médico - Bueno os dejo para que se pongan de acuerdo. * Cómo que ponerse de acuerdo? qué es lo que estará pensando el médico? Este a su vez me miró con una cara de te atrapé con las manos en la masa, acababa de decirle que Albert era mi novio, estaba pareciendo una escena de Doña Rosa y sus dos maridos o algo así, qué vergüenza!
- Señorita White necesito hablar con usted a solas, por favor cálmese y me hace avisar para volver aquí y conversar, vale?
Asentí completamente volada como si me hubiera fumado un montón de hierba, me dejé llevar por todo, era incapaz de reaccionar a nada, estaba completamente apagada.
El médico se retiró, Mike se hizo a un lado y cerró la puerta para luego dirigirse hacia mi costado derecho, Albert giró en dirección a Mike quién seguía tranquilo y confiado.
Mike - Emma necesito hablar contigo. * Continuó hablando pero dirigiéndose a Albert. - Serías tan amable de dejarme a solas con mi novia? * Por poco y sus ojos no salen disparándose como balas en dirección a Albert.
Albert volvió a girar hacia mí y yo ya no sabía a quién mirar ni qué decir.
Albert - Por qué asumes que sigue siendo tu novia?
*Boom! Oh, oh... Albert ha reaccionado, mi Ello tomó sus palomitas y se sentó de lo más emocionada al contemplar la escena, jamás la vi tan nerviosa como el día en que creímos que Aro mató a Carlisle en crepúsculo.
Imagínense yo sentada en la camilla toda entubada mirando de un lado a otro, a mi derecha se encontraba Mike y a mi izquierda Albert, ambos matándose con los ojos, rogaba para que eso no terminara mal, pero yo seguía sin poder decir nada, mis párpados se cerraban de cansancio.
- Porque lo tuyo con ella es algo efímero, porque si eres hombre de verdad no te hubieras interpuesto y porque si de verdad ella te importa y si muestras un poquito de honor me darías el espacio que me corresponde ya que has oído hablar al médico, hay asuntos que debo tratar con ella y no te quiero aquí.
Mike apretaba sus puños con toda sus fuerzas y a la vez podía darme cuenta que estaba tratando de controlar su ira, las palabras de Albert despertó su furia pero aún así trató de relajarse.
- Albert no se va a ninguna parte, el que debe irse eres tú Mike, no sé qué haces aquí no tenemos nada de que hablar, no hay explicaciones esta vez.
- No iré a ningún lado hasta que me escuches, y si luego de eso quieres terminar todo lo entenderé.
Albert - Vete por favor, al menos dale tiempo a que se recupere...
- Deja de meterte Albirt por favor!
- Espera un momento, Albirt, tú, ca...
Albert desconcertado miró a Mike y una expresión como sí algo hubiera tocado su corazón dejándole tan impactado que hasta su respiración se entrecortó.
- Ca, una mierda ni se te ocurra, después hablaré contigo, déjame hablar con ella por favor.
Albert se sumió en un completo silencio y sin mostrar ninguna señal de absolutamente nada dió media vuelta y salió de la habitación.
- Albert espera a dónde vas?
Cerró la puerta y me quedé como caperucita frente al lobo que quiere comérsela y exploté en una rabia por Mike, qué carajos se trae con todo el mundo, acaso soy la única que no sabe nada.
- Así que te acostaste con él? Supongo que lo merezco...
- Qué es lo que está pasando Mike por favor, no soporto más.
De repente comencé a respirar de forma mu agitada, no entendía porqué y la maquina a mi lado comenzó a repetir mil veces por segundo un pitido ensordecedor, sentí sudor en mi cuello, piernas y columna, mis piernas y mis brazos comenzaron a temblar y una vez más lo vi todo en cámara lenta, Albert volviendo a entrar a la habitación después de dos segundos de haber salido, Mike gritando, y luego como una explosión todo negro.
A lo lejos escuchaba voces, parecía un montón de gente, como si estuviera en una sala con mil personas, pero a medida que recuperaba la conciencia fueron apagándose hasta convertirse en dos voces muy cerca, eran dos hombres.
- Necesitamos hablar, yo sé que hay muchas cosas por aclarar pero tienes que dejarme a mí que se lo cuente por favor.
- Mira hermano, no entiendo nada, pero te daré ese tiempo, pero debes decírselo o yo lo haré, esperaras a que se recupere y le dirás la verdad.
* Espera, esas voces eran de Albert y Mike, desde cuando Mike es un hermano para Albert? Qué carajos esta pasando? Cada vez que me desmayo me salen con cada historia!
Mis párpados estaban pegados, así que aproveché la situación para seguir escuchando mientras crían que dormía.
- Nadie puede saber quién soy, no al menos hasta qué descubra quién mató a mi padre, hay algo más que debo decirte y probablemente eso haga que pierda tu amistad para siempre.
- Pues amigo mío salgamos a hablar, ella no despertará en un buen rato.
- Vale.
Por todos los santos, qué es lo que estaba pasando? La puerta se cerró y la habitación se sumió en un completo silencio, Mike hablando de un asesinato, de su padre!
Albert llamándolo de amigo...

Acto Fallido (Terminada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora