Lee Jangjun un chico de diesinueve años tenía de novia a Ryu Sujeong, una de las chicas más dulces, atentas e inteligentes de todo el colegio. Sus ojos eran solo para su hermosa novia, pero un niño se mete en su camino. Cambiando todo.
Lee Jangjun e...
(Antes de empezar el capítulo voy a aclarar que los edits son sacadas de Internet, no son de mi propiedad, todo el crédito son de los verdaderos creadores).
-Yo.... creo que me voy -Dijo cerrando la puerta lentamente para luego salir corriendo. Su corazón dolía.
-Sujeong.... -Dijo triste Jangjun. No esperaba que ella lo descubriera así.
-Ve a buscarla.
-Youngtaek.
-Necesitan hablar hyung -Apretó los labios- Y créeme que aunque no me guste la idea de que estés a solas con ella, se perfectamente que ustedes necesitan hablar.
-Eres el mejor bebé.
Jangjun le dio un pequeño beso en la frente al menor. Haciéndolo sonreír.
-Ve rápido, yo esperare aquí.
El mayor asintió. Salió del salón mirando a todos lados, empezó a correr. En medio de su corrida escucho el timbre. Se escondió para que ningún profesor lo viera así podría seguir buscando a su novia sin interumpciones.
El pelirrojo busco por todos lados a su novia. Él no sabía si aún tenía derecho de seguir llamándola así. Corrió por toda la escuela saltándose algunas clases hasta poder encontrarla, quién estaba sentada en el gimnasio. Se acercó a paso lento y temeroso.
Al estar lo suficientemente cerca pudo notar que su pequeña novia tenía los ojos cerrados. Mordió su labio nervioso, había roto su promesa y lo sabía. No quería perder a alguien tan dulce como Sujeong pero acababa de ver como casi trato de besar a otra persona que no era ella.
-Sé que estas aquí Jangjun -Dijo Sujeong aún con los ojos cerrados. Eso sorprendió mucho al mayor.
-¿Como lo supiste? -Le preguntó Jangjun sorprendido. Estaba seguro de que no había hecho ni un sonido.
-Puedo reconocer tu aroma Jangjun, no estuvimos 3 años para nada. Mientras más pasaba el tiempo a tu lado pude aprender que tienes aroma a Gardenia.
El mayor se sorprendió. El Shampoo que siempre compraba su madre en realidad tenía olor a Gardenia. No esperaba que Sujeong pudiera reconocer el aroma de una hermosa flor.
-Sujeong, creo que necesitamos hablar.
-¿En serio Jangjun? -Abrió sus ojos lentamente- ¿Crees qué necesitamos hablar o solo necesito escucharte hablar?.
-Sujeong.
-Siéntate Jangjun, no pienso levantarme.
El nombrado asintió. Se sentó a su lado extendiendo su mano para poder tocar a la menor.
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-Bien, te escucho Jangjun.
-Yo, creo que me enamoré de ese niño que casi estaba a punto de besar. No puedo entender como fue que sucedió. Un día solo pensaba en ti, en nosotros pero al otro día ese niño no salía de mi cabeza, comencé a preguntarme a cada hora que estaba haciendo, con quien estaba, como estaba, si era feliz o estaba triste. Si lloraba cuando se lastimaba, si alguien lo cuidaba si alguien había sacado su inocencia. Un dolor en mi estómago se hacía presente cuando estaba sonríendole a alguien más, mi pecho dolía cuando lo veía llorar, mi enojo incrementaba cuando veía que alguien iba a golpearlo.