(Ricardo)
Releí la nota en la lata de chocolate
- ¡Axel! ¡Arne Saknusemm! - grité en son de triunfo -¡Ah, Verne! - sonreí de satisfacción. Mis padres voltearon a verme preocupados, de seguro pensaban que había perdido la cabeza.*
- ¿Qué haz dicho? - preguntó mi padre viéndome fijamente.
- Bajo en un momento - fue lo único que dije corriendo hacia las escaleras. Subí los escalones de dos en dos, en ese momento parecía que mis piernas no daban los suficiente para correr rápido. El corazón me latía a mil, a Axel también le latía así pero él estaba seguro de que ese viaje sería descabellado, en cambio yo estaba seguro de que esa era la última pista que necesitaba y creo que había matado dos pájaros de un tiro, es decir, encontrado dos pistas a la vez. Corrí por el corredor hasta llegar a la puerta de ella, su habitación había estado junto a la mía, me detuve un momento y por un instante sentí como si ella estuviera allá adentro, tomé la manija entre mis manos y di con los dedos dos suaves toques, una leve sonrisa salió de los labios, abrí la puerta encontrando todo como ella lo había dejado. Siendo sincero, desde que ella había salido a aquella misión, no había entrado a su habitación, no veía necesidad en ello. Ella no estaba allí, ella era el motivo por el que entraba, y esta vez, aunque ella no estaba presente, me sentía como si estuviera conmigo, la podía sentir.
Una vez recobrado el juicio tenía que decidir a dónde ir primero, me decidí a por el libro. Caminé al estante donde tenía su colección, no era una amplia y variada pero aquellos cuatro libros nos habían dado la suficiente imaginación en nuestros ratos de aburrimiento y ocio y hoy me darían la respuesta que tanto buscaba. Abrí el libro en la parte donde aparece el criptograma y allí, justo abajo, venía un pin de metal, lo tomé entre mis dedos con cuidado, era poco más grande que una moneda de 50¢ pero mucho más delgado. Hojee el libro buscando otra nota o pista pero parece que era todo. Dejé el libro en su lugar pero tomé el pin. Entonces fui a donde mi siguiente pista: los CD'S , en temas de música, ella si que tenía una colección interesante. Algunos eran discos de vinilo que se había robado de mis padres, otros eran cassette que había comprado en alguna feria y claro los CD'S más recientes. Pasé los dedos sobre estos, como si con mis dedos pudiera reproducir la música guardados en ellos, en un par de años las generaciones futuras no sabrían lo que era usar estos pero en ese momento eso no importaba. Tomé el CD que buscaba, caminé al reproductor de música y lo puse, no necesitaba ver el número de las canciones pues sabía perfectamente en qué número estaba la que buscaba. Adelante el resto hasta llegar a la que estaba buscando
Subí el volumen del reproductor hasta que ya no diera más, me senté allí enfrente y comencé a cantar a todo pulmón, recordando, respirando, reviviendo ¡Viviendo! Cerré los ojos por un momento, muchos recuerdos vinieron a mi mente, sonreí.
- Hijo ¿Está todo bien? - preguntó desde el marco de la puerta mi papá. La canción ya casi había acabado, no tengo idea desde que momento estaba allí pero estaba, abrí los ojos al escuchar su voz y volteé a verle.
- Me ha escrito - dije con una sonrisa pero casi al borde de las lágrimas. No sabía cuánto quería a mi hermana, nunca había estado lejos tanto tiempo y menos sin recibir carta o mensaje de ella. Esa nota en la dona era una valiosa información para mí.
- CD Alejandro Sanz - descifró mi padre al fin. Meneó la cabeza con una sonrisa, miró al suelo y entró al cuarto lentamente mirando con nostalgia, se sentó en la cama viéndome a mí en el suelo, puso sus manos sobre las rodillas - Antes de que se fuera, no entendimos por qué la insistencia de escribir Hortaliza sin H - sonrió - pasamos meses viendo aquellas letras y creo que nos acostumbramos tanto a ellas que al final dimos por sentado que estaban allí y nunca les dimos ese enfoque - me miró fijamente, sus palabras reflejaban un grado de culpa difícil de explicar.
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Nadie es quien dice ser.
ActionSi un día descubiertas que lo que conoces como tú realidad, tú pasado y tus vivencias no son exactamente de esa manera, ¿Cómo reaccionarías? Anny es feliz viviendo con su padre y pasándola bien con sus mejores amigos, ignorando un pasado oculto que...
