Ayuda mútua. (28)

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Jeje... Disculpen la interrupción, se que quieren su capítulo y se los daré, solo que necesitaba hacer esta nota al inicio. Por alguna razón, no puedo cambiar el título del capítulo por lo que, para este momento no se cómo aparezca nombrado pero el capítulo se titula "Me lo contó un pajarito"
Listo. Gracias por su atención. Ahora sí, a leeeeeeeeer.

(Ricardo)

Fanny y yo habíamos quedado con el resto del equipo para comer en el lugar de siempre. En mi mente se repetían los acontecimientos transcurridos en las últimas dos semanas, darse tiempo ayudó para resolver varias dudas. Por quien quisiera saber el director suplente si despertó, fue un poco confuso para él pues Cristián ya había regresado y, aún no terminábamos con las reparaciones de la AIE.

Lo primero que nos enteramos fue que el trabajo de Fanny y mío por reiniciar el sistema había rendido frutos inesperados, pues gracias a esto mi hermana, el director y el resto de los agentes, que se encontraban atorados en ese nuevo camino y no podían ingresar hasta que alguien desde dentro les otorgará el permiso, pudieron liberarse de aquella "prisión".

Lo siguiente que supimos fue la razón por la que se habían ido. Estaban trabajando en un lugar nuevo para hacerlo un campamento de entrenamiento, aquel sería el primero en existir y serviría para capacitar a los recién llegados que, según se decía, reuniría muchas mentes brillantes. Cristián había llevado consigo la mayoría del equipo por qué era un trabajo muy grande, y ellos no percibieron el cambio de cosas hasta que la correspondencia dejó de llegar. Por ambos lados fue esta la primera en caer y después de eso, trataron de regresar a la AIE por el nuevo conducto pero surgió un problema y se reinició todo el sistema dejándolos atorados como ya comenté. Mi hermana había logrado sacar la carta que recibí por otro lugar y así hizo posible que el paquete llegará de un modo que no llamara la atención.
Cuando se enteraron de la huida de Magnus, se enviaron patrullas de búsqueda y rescate (queríamos rescatar a Álex) pero, a pesar de los arduos esfuerzos que hicimos durante dos días y noches, no dimos con su paradero ni con la mochila ni con ninguna pista ¡Habíamos vuelto a perder a Magnus! Avisamos a las demas bases por si aparecía por allí alguno de los dos, pero todo este tiempo pasó sin ninguna noticia.

Aquella experiencia podría describirla como de duelo, al inicio pase por un período de negación, deseaba que todo lo ocurrido hubiera sido solo producto de mi imaginación, pero cada vez que me despertaba veía el lugar destruido y volvía una y otra vez la escena a mi mente. Debido a esto, me enviaron a casa para recuperarme y, aunque valoro profundamente la ayuda y el amor que me dieron mis padres, decidimos volver a la AIE. Mamá recomendó trabajar en la reconstrucción para ocupar mi mente en algo y aclarar mis ideas.

Así, aquella primera semana de negación había pasado. Lo acepté (me costó mucho entenderlo pero al final lo acepté) el problema era que ahora estaba en la etapa de culpabilidad, sentía que todo lo ocurrido había sido mi culpa, no dejaba de recordar los ojos de Alex cuando me dijo "No sabes cómo he soportado hablar de ti los últimos dos años" algo dentro de mí me hacía sentirme terriblemente culpable de todo lo ocurrido. Quizá, si yo no me hubiera ido nada de esto hubiera sucedido.
Cristián, Esme, mis padres y los demás notaron que ese sentimiento me invadía y me aconsejaron alejarme un poco de allí para tranquilizarme y ordenar mis ideas. Pasaban horas conmigo mirando álbumes y recordando conmigo buenos momentos que no tenían nada que ver con la AIE, está era parte de mi vida pero no mi vida entera.

Por eso, habíamos quedado con todos aquella tarde, quería comer con ellos como siempre. Aunque ahora faltaría uno de los nuestros, y su vacío no sería fácil de llenar pero había tomado una decisión y confiaba que tenía tiempo todavía para arreglar las cosas.

Había vuelto a llegar antes y pensaba en todo lo anterior mientras caminaba por la plaza hasta llegar al lugar del restaurante. Miré desde esa parte de arriba de la plaza, algo hizo que recordara a aquella chica de la última vez ¿Qué habrá sido de ella? Entonces me pareció volver a ver a la misma chica entrar por la puerta, pero esta vez no la seguí con la mirada, estaba esperando a Fanny llegar, quería ver a Fanny, necesitaba verla. Me senté para verla llegar, deseaba pasar aunque sea unos segundos a solas con ella como esa primera vez. Quería oír su voz antes que la de algún otro y necesitaba hablar con ella (aunque fuera algo sin importancia) continúe observando atentamente pero no aparecía. Entonces, una voz detrás de mi llamó mi atención.

Nadie es quien dice ser.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora