–Narra Alissa–
Memoricé el número, podía parecer una loca, pero apenas y dormí unas cuantas horas este fin de semana, uno, siete, cero, tres, cero, nueve… daba vueltas por mi cabeza una y otra vez. No podía encontrarle significado alguno, y en verdad pensé que lograría ignorarlo, pero no fue posible.
Caminé hacia la mesa; en donde se encontraban Holly, Dina, y Chris, con mi charola de comida en la mano y mi backpack en el hombro. Parecían muy distraídas en su conversación, pero se quedaron calladas cuando me acerqué y tomé asiento junto a Holly con una sonrisa fingida.
–Hola –musité y miré a Christine quien estaba justo frente a mí.
–Hey –dijo y bajó la mirada a su charola.
Comencé con mi comida, y la mesa se quedó en silencio un buen rato, hasta que Dina rompió el hielo.
–Entonces… ¿Ya tienen sus disfraces para la fiesta?
–Sí –Holly contestó entusiasmada.
Todas parecieron adaptarse rápidamente al ambiente una vez más, y yo en realidad no tenía mucho qué decir, así que me quedé callada mientras ellas reían e intercambiaban chismes.
–Las fiestas de Richie son las mejores, qué suerte que sus padres estén fuera de la ciudad.
–¿Él ya había organizado lo de Halloween antes?
–Un par de veces… creo.
–¿Ah sí? No sabía.
–Por cierto, ¿Les dije que Calvin va a presentarme a uno de sus amigos?
–Oh dios mío ¿Enserio? ¡Eso es genial!
–Lo sé, creí que no…
Dina se quedó callada de pronto, al igual que la mayoría de las personas en la cafetería, y pude notar todas las cabezas volteando hacia el pasillo, así que hice lo mismo. Junté las cejas y parpadeé un par de veces, no podía creer lo que veía. Ese tipo estaba aquí otra vez.
–¿Ese es…
–¿Simon Turner? ¿Qué está haciendo aquí? –Christine me interrumpió susurrando como si no quisiera que nadie escuche. Creí que me equivocaba, pero sí era él. Simon, o como solían llamarlo, Langley Porter; por el nombre del instituto mental de San Francisco. Justo allí fue enviado hace cuatro años, cuando tuvo otro de sus “ataques”. Sólo que esa vez, se salió de control, y provocó un accidente.
–¿Escapó del manicomio? –Holly murmuró con humor, pero le di un codazo en el estómago. Con esas cosas no se debía jugar, está enfermo, demente, y no se supone que sea algo gracioso.
El rubio de ojos grises se encaminó lentamente hacia la barra de alimentos agachando la cabeza con un gesto de desprecio, y todos se alejaron cuando lo vieron pasar.
–Parece que ahora hay un lugar vacío en Langley Porter ¿Alguien está interesado? –un tipo vociferó en voz alta y luego un grupo de risas resonó al fondo del lugar. No podía creer que se tomaran esto a juego. Ese accidente fue el evento más mencionado esos días, la escuela tuvo que cerrar por una semana mientras investigaban el caso, pero nunca supimos cómo ocurrió realmente.
–¿Por qué juegan con este tipo de asuntos? El diecisiete de Marzo, Balboa High School, fue marcada de por vida –hablé en voz baja, negando con la cabeza.
Y fue justo en ese preciso momento, cuando me di cuenta de lo que acababa de decir. Diecisiete de Marzo del dos mil nueve. Oh dios mío. Mis ojos se dilataron y me puse de pie lo más rápido que pude, atrayendo las miradas de las chicas en mi mesa.
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Damned ∙ libro uno
Fiksi PenggemarDamned es una trilogía que narra la dura vida de un criminal apodado "Seis" quien oculta secretos y carga el peso de un pasado oscuro que lo atormenta cada día. Cuando por error se topa con Alissa, una chica quien no sabe lo que es un verdadero prob...
