–Narra Seis–
La mezcla de alcohol en la atmósfera hacía mis sentidos flanquear. Mis ojos se centraron en los suyos por un momento y después fueron a parar en sus labios para observarlos con intensidad. Sabía que debíamos irnos. Sabía que no era bueno estar aquí, pero simplemente no podía resistir. Quería sentirlos de nuevo. Quería sentirlos en mi piel, en mi cuello, en mi torso, en mí; simplemente en mí.
Mi respiración se había tornado irregular y en un impulso de ceder con mis deseos, junté mis labios contra los suyos enseguida sintiendo la fogosidad de su sabor. Cerré los ojos y me dejé llevar. La música era el único sonido que escuchaba y la abarrotada atmósfera comenzó a sentirse vacía; las personas que nos rodeaban parecían esfumarse.
Ella cedió al instante, y nuestras bocas comenzaron a moverse juntas acompañadas de nuestras pesadas respiraciones. Mis manos permanecían en su cintura, tratando desesperadamente de atraerla más a mí. Alissa enredó sus brazos en mi cuello y enterró una mano en mi cabellera.
En ese momento no podía pensar en nada mas que ella. Ella proporcionándome calor. Ella con el sabor alcoholizado de su boca. Ella con sus manos en mí. Ella.
Esto no era un simple beso, tenía significado. Me hacía sentir algo que jamás sentí antes. Esa sensación de querer más y más. De querer que el momento nunca termine.
Atrapé su labio inferior entre los míos y mi lengua se coló dentro, deseosa por encontrar la suya. Éstas lucharon; buscando la manera de demostrar cuál de ellas es mejor que la otra, intensificando el beso aún más.
Un jadeo se escapó de mis labios y luego de un momento, me separé fugazmente en busca de aire. Nuestras frentes permanecían juntas mientras la adrenalina comenzaba a hacerse presente.
–Te necesito –susurré sin aliento y abrí los ojos lentamente pronto dándome cuenta que mis pensamientos habían sido resumidos por mis labios en dos simples palabras.
Mi mirada se ensanchó recapacitando a lo que acababa de decir. Ella tenía los ojos abiertos de par en par y sus cálidas manos acariciaban mi nuca.
Esas palabras significaban más de lo que aparentaban. La necesitaba en términos serios.
Las personas que nos rodeaban parecían no prestar atención. Todos se movían rítmicamente con la música haciéndonos pasar desapercibidos.
Sin embargo, el íntimo momento llegó a su fin cuando de pronto un sonido aturdidor inundó el lugar. Mis sentidos despertaron al instante y me separé de ella tomándola de las manos. Era la alarma de incendios.
La gente no tardó en reaccionar. Todos empezaron a entrar en pánico mientras intentaban abrirse paso para salir del lugar. Mi mirada viajó a la barra del bar en busca de Bruce y Dylan, pero había tanta gente que me impedían la vista.
Todo ocurrió de un segundo a otro. Recibí varios empujones antes de darme cuenta de que mi mano estaba vacía, y Alissa había desaparecido.
–Narra Alissa–
Mi cabeza daba vueltas. Habían demasiadas personas; todos tratando de correr. El chillante sonido de la alarma aturdía mis oídos y a lo único que me aferraba en ese momento era el agarre de Seis quien me sostenía de la mano con dificultad, pues todos empujaban y trataban de pasar.
El miedo comenzó a surgir dentro de mí al sentir su mano resbalándose de la mía lentamente. Y cuando ya no la sentía en absoluto, entré en pánico.
–¡Seis! –grité pero mi voz era inaudible debido a la mezcla de sonidos a mi alrededor.
Comencé a avanzar buscándolo, pero no lo podía localizar. Cientos de rostros desconocidos chocaban contra mí y me miraban espantados por un segundo antes de volver a centrarse en salir de allí.
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Damned ∙ libro uno
FanfictionDamned es una trilogía que narra la dura vida de un criminal apodado "Seis" quien oculta secretos y carga el peso de un pasado oscuro que lo atormenta cada día. Cuando por error se topa con Alissa, una chica quien no sabe lo que es un verdadero prob...
