Capítulo 02. "Chillona"

1.9K 75 4
                                    

Kelsey.

¡Tarde! Siempre tarde.

Amaba llegar tarde a la preparatoria, así sólo yo era el centro de atención. El sonido de mis tacones resonaba en todo el pasillo, mientras me metía un chicle en la boca y luego acomodaba mi cabello. Tomé el picaporte del salón de clases y abrí la puerta, sintiendo la mirada de todos en mí.

Era maravilloso.

El profesor me miró sin ninguna expresión, lo que me hizo pensar que el pobre estaba más que acostumbrado a mi propio horario para entrar a clases. No hice más que sonreírle y caminar hasta mi pupitre entre chiflidos y piropos.

Era genial ser tratada como lo máximo en esta preparatoria. Mis padres se habían encargado de anotarme a la más costosa del país, pero realmente no me interesaba. Sólo quería ser el punto de atención, y lo conseguía sin ninguna duda. No había fiesta a la que yo no asistiera; incluso recibía mensajes de invitaciones a fiestas fuera de la ciudad. Las famosas "Fiestas del descontrol".

—Siéntate bien, Beckman. —Habló el profesor, del cual no me importaba saber su nombre, haciendo que yo lo miré mal.

Bastaron sólo dos minutos para que la atención que estaba recibiendo hoy se esfumara. "Oh, mierda" pensé al ver al causante de mi infelicidad.

—Buenos días. —Saludó Bieber, causando los suspiros de la mayoría de las putas y las nerds de la clase.

—¿Es que acaso hoy es el día de llegar tarde a mi clase? —Lo miró, negando con la cabeza a continuación.

Justin caminó hacia su lugar y se sentó, y yo como estúpida mirándolo. Él volteó a verme y guiñó un ojo. Rápidamente clavé mi vista en lo que sea que el anciano estuviera explicando y crucé mis piernas. Bieber no merecía que yo le prestara atención.

Al terminar la clase, que no fue tan aburrida, me dispuse a ir a la cafetería por agua mineral. Sentí náuseas al salir del salón y encontrar una escena muy peculiar; Justin Bieber besando a la tipa más hueca del mundo.

Estaba vestida con el traje de porrista, lo que me hizo recordar el golpazo que se había llevado la pobre al no realizar bien una vuelta hacia atrás. El hazmerreír de todo un partido de baloncesto.

Claro que no pude evitar soltar una risita.

— ¿Tienes algún problema? —Preguntó la "rubia" seriamente mientras le daba un pequeño beso a Bieber.

—¿Yo? Por supuesto que no. —Respondí sin borrar la sonrisa de mi rostro. Y antes de alejarme completamente, decidí abrir mi boca una vez más. —Gran coreografía la del partido de los Lobos, por cierto, fue genial ver tus extensiones en el suelo.

—¡Perra estúpida! —La oí gritar, abalanzándose hacia mí.

Sus manos mugrosas alcanzaron mi cabello y jaló con fuerza, a lo que atiné a alzar mi rodilla y golpearla en donde fuese posible. Soltó un quejido y pronto Bieber la atrajo hacia él. Habían más de diez personas viendo la escena, así que acomodé mi cabello y le lancé una bofetada.

—Perra tu madre, hueca. —Dije antes de dar media vuelta y seguir mi camino.

—¡Maldita zorra! —Gritó. —¡Esto no quedará así!

Alcé mi mano sin mirarla si quiera y le mostré mi dedo del medio; a ver si con eso callaba su chillona voz. Parece que la caída aún la tenía aturdida a la pobre, no aguantaba mis preciados chistes.

Sobé mi cabeza, precisamente donde la hueca me había jalado del cabello, y mi odio se incrementó aún más. Eran muy pocas las veces que había causado problemas en la preparatoria. Mi padre se encargaba de todo cuando el director ya no soportaba mis actitudes, y por eso lo amaba demasiado.

Éramos realmente unidos y siempre teníamos tema de plática, incluso en los peores días. Sabía que podía confiar en papá y que él también confiaba en mí; por eso habíamos prometido jamás ocultarnos secretos, ni siquiera aquellos que no pudieran contarse jamás.



**

¡GRACIAS POR LEER! Agradecería que me regalaras un voto <3

Rom.

Su víctima»Jb. |Finalizada.Where stories live. Discover now