Capítulo 15. "Riesgo"

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Justin.

—Éstas son más resistentes, es imposible que logre soltarse. —Le dije a Ryan, él asintió.

—Deberíamos tener una copia de la llave original, así no dependeremos del otro para quitárselas. —Expresó algo emocionado. No pude estar más de acuerdo.

El tipo enmascarado hasta la nariz dejó la llave original de las esposas y otra igual, extendiendo la mano para tomar su dinero. Saqué mi cartera y le entregué los dos mil dólares que el muy maldito cobraba por esposas hechas a la medida.

—Fue un placer hacer negocios con ustedes. —Dijo, dando media vuelta y caminando hacia la puerta principal.

Simon lo acompañó hasta afuera y lo perdí de vista, centrándome en el nuevo producto. No era ninguna sorpresa, y Kelsey ya lo sabía. Además, estábamos hartos de atar, desatar y ajustar nudos cada dos por tres.

Tomé una de las llaves y la guardé en mi bolsillo, luego tomé las esposas y le hice una seña a Ryan para que se quedara en la sala. Estaba anocheciendo y no podíamos tener a Kelsey merodeando por su habitación. De seguro se le ocurrían millones de maneras para manipularnos y así poder escapar.

En la tarde, había tenido una charla con Jeremy sobre el negocio y nuestro caso en particular. Al parecer, las cifras iban en constante crecimiento, y claro que Jeremy estaba extasiado. Me había contado lo imbécil que se había visto Josh Beckman al entregar un millón de dólares y no recibir nada a cambio. La deuda había aumentado: nos debía veinte millones de dólares.

Aún me repetía lo traumada que debía estar mi víctima para el momento del pago, y lo único que mi cabeza oía eran las ideas de Ryan y sus ganas por vender a Kelsey. Y no sabía qué carajos hacer con ello, porque me conocía y sabía que jamás había llegado a tal extremo.

Me consideraba un hijo de puta, eso estaba claro, pero conocía a Kelsey y sabía que esa idea sería su límite. Aunque no descartaba nada, y si debía utilizarla como última opción...lo haría.

—Despierta, Beckman. —Le grité, ella abrió los ojos al instante.

La televisión estaba encendida y noté que se había quedado dormida viendo una serie viejísima. Apreté los labios cuando ella se incorporó y me extendió sus manos, como si ya supiera lo que venía a hacer. La realidad era que tenía una vista hermosa de sus senos desde aquí.

La tomé del brazo sin hacer tanta fuerza y la llevé hacia la cama. Ella se acomodó, colocando suavemente una almohada detrás de su espalda. Relamí mis labios al notar su ropa interior de encaje, la cual se había comprado en la mañana.

—No necesitas hacer esto, no quiero causarte problemas. —Dijo sin ninguna expresión.

—No puedo tomar el riesgo de confiar en ti. —Contesté de la misma forma.

—¿Realmente crees que soy un riesgo? —Preguntó, clavando sus ojos en los míos. —No me conoces, Justin. No sé cómo decírtelo, pero no tengo idea de cómo huir de aquí. Tengo miedo hasta cuando me hablas. No sé en qué ciudad estamos, no sé si mis padres me están buscando, no sé cuánto tiempo de vida decidirán darme. —Habló casi en un murmuro. Me senté a su lado, sin dejar de mirarla. —Sólo quiero irme a casa.

—No es tan fácil. —Dije al instante. —Tú no entiendes de este negocio.

—Ni quiero hacerlo, créeme. —Alzó sus hombros—Pero tal vez...tal vez podría demostrarles que no soy peligrosa, no huiré de aquí porque tengo más miedo a estar allá afuera sola, en un lugar que ni siquiera conozco, que a estar aquí contigo. —Bajó su mirada y rápidamente la levantó de nuevo. —Con ustedes, Ryan y tú...quiero decir...ambos.

Por alguna razón, sonreí de costado y no pude dejar de mirarla. Y es que jamás la había visto tan calmada, siendo tan sincera y expresando sus temores. Jamás había visto de esta forma a Kelsey Beckman.

Ella me devolvió la sonrisa, pero no podía defraudar a Jeremy. El negocio no podía caer.

—Luego te traigo la cena. —Informé, volviendo a mi tono habitual. —Dame tu mano.

Ella soltó un suspiro corto y subió su mano derecha hasta el espaldar de la cama. Coloqué las esposas alrededor de su muñeca y el otro extremo alrededor del espaldar, pero no las ajusté tanto como a Ryan le hubiese gustado. Sin más salí de la habitación y tecleé la pequeña pantalla que cerraba la puerta completamente.

Kelsey.

Algo andaba mal en mi cabeza.

Y no me refería a los dolores constantes que sentía, sino a mis pensamientos en sí. No podía pensar con claridad. No podía digerir que estaba a punto de correr el riesgo más grande de mi vida.

Me acercaría a él.

Me acercaría a Justin. Lo había estado pensando prácticamente toda la tarde, y ahora sólo quería dejar de creer que lograría algo haciéndolo. Sólo tenía una cosa para ofrecerle...y sabía que me arrepentiría luego.



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Rom.

Su víctima»Jb. |Finalizada.Where stories live. Discover now