Capítulo 35. "Noche"

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Cerré la puerta lo más despacio que pude y volteé a ver a Leah, quien seguía mirando a la nada. Estaba segura de que era extranjera por sus marcadas facciones, sólo que las ojeras y su cabello descuidado opacaban mis pistas. ¿De dónde había salido?

—Escúchame. —Pedí en un susurro. —Necesito que me digas quién eres y qué haces aquí... ¿Puedes hacerlo?

—E...eso creo. —Alzó sus hombros.

—Bien...dímelo. —Insistí. Sabía que quizás mi actitud la espantaría, pero... ¡Hacía muchísimo tiempo que no hablaba con alguien que no fuera Justin o Ryan!

Ella tenía que entenderme.

—Soy...soy la esclava de Ryan. Él me ha traído hasta este lugar con la excusa de que necesitaba de mí, pero ahora sé que no me queda mucho tiempo.

— ¿Esclava dijiste? —Alcé una ceja, ella asintió. —Mierda... ¿Y a qué te refieres con que no te queda mucho tiempo?

— ¿No lo sabes? ¡Eres Kelsey Beckman! El mundo entero está buscándote, y ahora estás aquí conmigo. —Negó con la cabeza lentamente. —Estoy muerta sólo porque sé que estás viva.

Tragué en seco ante sus palabras.

—Leah...Leah tienes que decirme todo lo que sepas de mi familia, por favor. Dime lo que sea. —Dije, sentándome a su lado.

Ella me observó atentamente. —Tus padres están buscándote, son los mejores. Todos los medios de comunicación tienen como principal noticia tu secuestro...no puedo creer que continúes aquí. El señor Bieber tiene todo bajo control...es un maldito, pero no tanto como el señor Adams.

—¿Cómo fue que terminaste siendo la esclava de Ryan? —Pregunté con mi ceño fruncido.

—Verás...mi familia es muy pobre, vengo del oeste de Polonia. Allí la gente ha perdido la cabeza hace mucho tiempo por la falta de recursos, compran y venden niños, animales silvestres y mujeres. Sobre todo, mujeres. Y heme aquí. —Alzó los hombros. —La familia Adams me compró hace tres años, cuando Ryan tenía diecisiete. He sido su esclava desde entonces, cumplo todo lo que él ordena y si no lo hago me golpea.

—Qué hijo de puta. —Susurré.

—Y eso no es todo...él está enfermo de la cabeza. Está loco. Finge ser amigable, pero por dentro está lleno de odio por el mundo. Nadie sabe todo lo que oculta a excepción de mí. —Dijo, observando un punto fijo en la habitación. —Recuerdo que me enseñó a utilizar armas y cada vez que fallaba en algo, él me daba un puñetazo. —Continuó, haciéndome estremecer—Tú tienes suerte de que Justin sea quien maneja tu secuestro.

—Lamento todo lo que has tenido que vivir, Leah. —Respondí. —Prometo que, si salgo de aquí, vendrás conmigo. No dejaré que Ryan siga haciendo de las suyas.

Leah intentó sonreír, pero aquello parecía ser más una mueca.

—Kelsey...yo ya no tengo nada si no es al lado de Ryan. No imagino otra vida que no sea con él. Y es duro oírlo, pero lo he aceptado hace mucho tiempo. —Dijo, tomando mi mano. —Yo ya he sido comprada y, una vez que te compran, no puedes volver atrás.

—No puede ser...—Susurré, agachando la mirada. —¿En qué clase de mundo vivimos, joder? ¿Cómo puede una persona adueñarse de otra de esa manera? —Dije, apretando mis dientes.

—Lo lamento... no quería decirlo así como así, pero ya lo he aceptado. Mi familia no puede volver a verme por el contrato que firmaron al venderme, y yo no puedo huir porque no tengo un hogar para hacerlo. —Alzó sus hombros con lentitud. —En cambio tú...tú tienes mucho por lo que vivir aún. Si sales puedes contar tu historia, escribir un libro, abrazar a tus padres e incluso delatar a tus captores.

Su víctima»Jb. |Finalizada.Where stories live. Discover now