Capítulo 38. "Maricón"

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Justin.

Sus ojos penetrantes estaban sobre su cuerpo, y aquello sólo lograba que sintiera repulsión por él.

Vi a Kelsey moverse incómoda sobre su lugar cuando mi padre la sostuvo de la mano y le plantó un beso en ella. Toda la situación ameritaba la interrupción de Ryan y sus estupideces, pero al parecer todo estaba fríamente calculado.

-No sé de qué problema hablas. -Dije luego de aquel episodio, captando su atención al instante mientras volvía y se sentaba en la silla.

-Eres inteligente. -Tomó un trago del whisky que Ryan le había servido y prosiguió: -Inteligente, astuto y capaz de dejarme afuera de toda esta historia. -Carcajeó con gracia.

-Kelsey ve a la habitación. -Me apuré a decir, pero uno de los matones de Jeremy la tomó entre sus brazos, impidiendo que se fuera.

Mi padre se levantó de la silla, meneando la cabeza reiteradas veces de forma negativa. Este tipo era un desquiciado, pero sabía perfectamente cómo salirse con la suya.

Para mi suerte, yo había heredado aquella habilidad.

-Tranquilos, muchachos. -Pidió de forma calmada, palmeando el hombro de Ryan.

- ¿Podemos ir al grano de todo esto? -Preguntó este último. - ¿Me he perdido de algo?

-¿Tu compañero no te ha comentado nada del plan? -Frunció el ceño Jeremy, mirándome fijamente. -Creí que eran el dúo perfecto, que seguirían mis indicaciones al pie de la letra.

-No tenemos que hablar de esto frente a ella. -Me exalté, golpeando con mi puño la mesa.

Ryan me miró extrañado y luego a mi padre, quien mantenía una sonrisa irónica en la cara.

-Te di tres putos días y no hiciste absolutamente nada. -Dijo Jeremy, acercándose a mí.

-Si tan sólo no fueras tan jodidamente apurado, quizás ahora estaría llevando a cabo tu plan de mierda. -Respondí mirándolo de la misma forma.

Cuando mi frente tocó la suya en forma amenazante, Ryan me tomó del brazo y me separó, colocándome tras él.

-No estoy entendiendo nada de lo que está pasando aquí, joder. -Repitió, mirando a Jeremy. - ¿Han hecho un plan? ¿Vendrá Joan o hay otro comprador?

Apreté mis puños ante sus palabras y dirigí mi vista a Kelsey, quien seguía sin poder escapar de la situación. El matón que la sostenía mi miró de reojo y se acercó más a ella, haciendo que mi sangre hirviera.

-Habla Justin. -Ordenó mi padre. -Puedes contar ahora todo, ¿O es que acaso la mercancía te detiene? Porque ella -.Apuntó a Kelsey-Es eso... mercancía.

-Cállate de una puta vez. -Dije borde, mirando a Ryan a continuación. -Nadie va a comprar a nadie, no la venderé y menos a ese hijo de puta.

- ¿Estás loco? ¿Sabes cuánto pagarán? ¿Sabes todos los beneficios que tendremos? -Cuestionó mientras hacía ademanes exagerados con las manos. -No tiene sentido...

-Me importa una mierda Joan Cutiere y su jodida familia de matones, no la venderé. -Dije firme, volviendo hacia Jeremy. -Y no se habla más de esto.

Ryan soltó un suspiro largo y se sentó en una de las sillas, sobando su cabeza. El silencio reinó la sala por escasos segundos, puesto a que Jeremy jamás se quedaba con la boca cerrada.

-No quieres venderla, no quieres el negocio. -Dijo, caminando de un lado a otro. -Te ofrecí hacer algo que cualquiera aquí se atrevería a hacer, pero al parecer he criado a un...-Y calló, observándome.

-Anda, dilo joder. -Volví hacia él y me juré que lo golpearía hasta el cansancio.

-Maricón. -Soltó con firmeza, rebajándome.

- ¿Maricón yo? ¿Maricón por no querer cagarle la vida a alguien? -Dije al mismo tiempo que soltaba una risa irónica. -Aquí el maricón eres tú, Jeremy, que ni siquiera sales a hacer el trabajo sucio. No tienes los cojones para matar a nadie.

Él abrió la boca para hablar, pero las palabras simplemente no salieron. Y sabía que había dado en el clavo, puesto a que no existía tacaño más grande que mi padre.

Un tacaño que si podía hundirte, lo haría. Ahora sabía que aquella reunión que habíamos tenido no había servido para nada; aquel plan del que me hablaba era sólo una excusa para poder quedarse con el dinero que pagarían por Kelsey, porque sabía que jamás la obligaría a follar conmigo.

Y había estado tan cerca de concretar nuestro encuentro...pero siempre estaba él en el medio.

No sentía nada por ella, sólo un dejo de lástima que me carcomía de pies a cabeza. Porque tenerla encerrada las veinticuatro horas del día me estaba sacando de mis cabales. Porque lo único que cruzaba por mi mente día y noche era culpa y enojo por saber que si no la obligaba a estar conmigo, tal vez la sentenciaría a una vida mucho peor.

Aquí el único que sufría una verdadera pesadilla era yo.

En cuestión de segundos, vi a mi padre tragar saliva y mirar al matón, quien soltó a Kelsey con fuerza y se colocó junto a Ryan.

-Si no cumples con el trato en una semana, vendré yo a hacerlo. -Dijo Jeremy, acomodando su camisa y bebiendo la última gota del vaso de whisky. -Hasta pronto.

Sin más comenzaron a caminar hacia la salida acompañados por Ryan. Lo primero que atiné a hacer fue a soltar un suspiro ahogado y cargado de estrés. Sentí las pequeñas manos de Kelsey en mi espalda y luego en mi abdomen; estaba abrazándome y aquella sensación no era de mis favoritas.

- ¿Qué haces? -Murmuré, intentando encontrar sus ojos detrás de mí.

-Tengo miedo y ya no me importa nada. -Respondió del mismo modo, haciéndome dibujar una mueca en mi rostro.

Giré sobre mi eje y quedé frente a ella. Tenía los ojos llorosos y varios mechones de su cabello le cubrían el rostro; la contemplaba en silencio, sólo observando su deterioro ante mí. Su piel pálida, sus ojeras de cansancio, su cuerpo delgado.

-Ve a descansar Kelsey, mañana hablaremos. -Dije cuando vi a Ryan subir las escaleras a toda prisa.

Ella asintió sin dejar de mirarme y pasó por mi lado, lo cual hizo que cerrara los ojos. A pesar de todo lo que había pasado, no podía dejar de oír sus pedidos de ayuda a Dennis en el yate. No podía confiar en ella como tanto lo pedía.

Antes de salir con ella, sabía perfectamente que podría intentar escapar. Aquel lugar era abierto, estaba lleno de desconocidos que iban al lago a pasar el rato, o borrachos que terminaban en el muelle sin saber a dónde estaban.

Aceptaba que había sido mi error sacarla de la mansión hacia un ambiente tan relajado y pacífico como aquel lago. Probablemente ella pensaba que era un hijo de puta y estaba planeando cómo asesinarme y huir. Y no podía culparla por ello...

Kelsey.

Cubrí mi cuerpo con las sábanas y me quedé mirando el techo. Aún podía sentir aquel miedo tan sofocante en mi cuerpo, el cual me obligaba a buscar protección en cualquier lugar posible.

Necesitaba a mi madre junto a mí, que me estrechara entre sus brazos y me dijera que todo estaría bien. Que lograría salir de aquí muy pronto y que volvería a verla sana y salva. Mi único deseo era volver a casa costara lo que costara.

Di media vuelta en la cama, sintiendo un dolor punzante en mi estómago. A estas instancias, me preocupaba enfermar y no poder asistir a un hospital por el sólo hecho de estar secuestrada. Me preocupaba lo que estaban planeando hacer conmigo, y si aquello me condenaría o me salvaría.

Todo había pasado tan rápido que comenzaba a creer lo que Leah me había dicho. ¿Qué salvación podía tener cuando mi enemiga era una gran mafia? Estaba segura que ni siquiera Justin sabía qué hacer...

Tal vez la única solución era acabar con su pesadilla...acabar conmigo misma antes que ellos lo hicieran.

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Hasta aquí por hoy 😔😣

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Rom.🖤

Su víctima»Jb. |Finalizada.Where stories live. Discover now