Capítulo 17

19 0 0
                                        

Mi día aquí ha sido tranquilo del todo, después de hablar con mi amiga y de revolver entre toda la ropa que me había encontrado al despertarme me volví a dormir. No sabía que tenía tanta falta de descansar hasta que me he puesto a ello. Acabo de despertarme y he estado un buen rato en cama dando vueltas e investigando esta maravilla de mobil. Creo que en cuanto encuentre un nuevo trabajo, porque con todo lo que voy a faltar al mío ya no podré volver, me compraré uno igual. Son las ocho y todavía no he mandado un mensaje a Derek agradeciéndole toda esta locura de cosas.

" Gracias por todos los regalos pero no era necesario,

puedo comprarme mis propias cosas.

Espero que esté yendo bien tu trabajo."

Lo último que hago antes de lanzar el teléfono a la otra esquina de esta cama inmensa es ponerme música animada. Ducharme para sacarme de encima esta peste es una necesidad en cuanto recuerdo la enorme bañera que he visto. Música, baño con espuma y tranquilidad... que momento.


¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


He salido porque estoy más arrugada que una uva pasa y decidido que tomaré prestados unos pantalones vaqueros y un jersey que recuerdo haber visto mientras husmeaba entre las bolsas. A estas horas ya todo estará cerrado, pero mañana dejaré de aprovecharme de la generosidad de mi acompañante ausente. Lo que si haré hoy será salir a cenar y a darle un vistazo en primera persona a esa estampa llena de luces que me deja sin palabras cada vez que miro al ventanal. Se parece a París, no sé, quiero ver si esta ciudad sigue ganándose un pedacito de mi corazón una vez que sus adoquines rocen mis zapatos.

En cuanto pongo un pié en el saloncito de la suite Armin corre a mi lado - ¿Quiere que pida su cena? - pero si solo hay que llamar a recepción para eso, debe de pensar que soy una niña tonta. Seguramente ese sea el prototipo de chicas a las que Derek le tiene acostumbrado.

Niego - No tranquilo, eso podría hacerlo yo pero muchas gracias. Saldré a cenar fuera, necesito que me de un poco el aire.

- Prepararé el coche y...

- Eh no, espera - lo detengo antes de que de verdad aparque el coche en la puerta del hotel esperándome - quiero salir a cenar y a pasear. Si quieres cenar conmigo que sea como mi amigo y no como mi guardaespaldas, ese royo a mi no me mola mucho - no necesito un matón a mi lado, solo alguien con quien reírme un rato.

- Lo siento, pero el señor...

Vuelvo a interrumpirlo - ¿Está aquí el señor? - y él niega con la cabeza - pues Armin tu y yo nos vamos de tuirsteo nocturno. Además estarás conmigo así que podrás protegerme - esto último lo digo encogiéndome de hombros, ni que el señor fuese a ponerse de mal humor por algo así. Menuda tontería.


¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Quieres querermeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora