Capítulo 55

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-Que estupido eres... seguro que se te ha olvidado como es, hace más de dos meses que no lo ves- le giñé un ojo siguiéndole el juego.

-Pues hazme recordar- se me acercó.

-No no no, Ronald amigo mío- canturreé yéndome.

Estaba muy impaciente por la cena de esa noche, pero aún más por saber si estaría mi padre.

La tarde pasó rápido. Yo me ausenté para compar el regalo de Ron. Como no se me ocurría ningún regalo impresionante le compré una caja donde metí: unas entradas para un partido de quidditch, algunos de mis dibujos, ranas de chocolate y un anillo muy importante para mi familia.

El anillo era de plata con unas figuras de un arañazo de un león y una serpiente con líneas sencillas; se colocaba en el pulgar. Para mi era muy especial regalárselo, era el símbolo Bennett.

Cuando volví a la madriguera todos se estaban arreglando para aquella importante cena.

-Ronald, necesitas ayuda con la camisa?- preguntó la señora Weasley.

-No mamá- oí que le respondía él.

-Cielo, date prisa- me guiñó un ojo, ella sabía que había ido a por el regalo.

Subí al piso de arriba a prepararme, está vez quería ir algo diferente. Me puse una camiseta lisa negra y unos pantalones cortos estampados a cuadros color gris, unas medias y unos botines.

Aún llevaba las trenzas hechas y decidí soltarlas dejando que mi pelo quedara rizado. Maquillé mis ojos de un tono que combinaba con mi ropa, mi raya de ojos y mis típicos labios granates.

-Joder!- oí una queja que venia del cuarto del pelirrojo.

-Que pasa quejica?!- me asomé a la puerta.

-Wow, A...Alexa- tuve que cerrarle la boca.

-Cállate idiota- reí- que te pasa?

-No puedo hacer el nudo de la corbata- me dijo.

Estaba tan centrada en reírme de Ron que no me había dado cuenta de lo guapo que iba. Llevaba una camisa blanca y unos vaqueros azules ajustados.

-Con esto no pega la corbata- reí quitandosela.

-Es que no me convence- se miró al espejo.

-Creo que puedo arreglarlo- me acerqué y desabroché dos botones de la camisa y remangué sus mangas por las muñecas- listo!

-Gracias, vas muy guapa- me dijo.

-Gracias, te duele mucho?- le pregunté señalando su venda.

-No, cada vez menos- sonrió.

-Chicos, nos vamos ya- nos llamó Arthur.

-Vale- empezamos a bajar.

-Uy chicos que elegantes estais- reí con Ginny, nunca los había visto a todos tan arreglados.

-Te sienta bien ese pelo Alexita- me dijo Fred sin quitarme el ojo de encima.

-Gracias Freddie- le sonreí.

Para ir a casa de Sirius debíamos ir en el coche de los pelirrojos porque estaba en Londres muggle y no podían vernos con escobas voladoras. A parte, yo no tenía escoba.

-Como nos vamos a meter todos aquí Arthur? No cabemos- empezó a estresarse Molly.

-No se preocupe señora Weasley, que se sienten los chicos y abran las piernas, Ginny y yo nos pondremos en los huecos- propuse.

Eres mi olor favorito (Ron Weasley y Tu)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora