Capítulo 39

1.7K 91 0
                                        

-Harry, ¿Cómo te encuentras? –le digo sentándome en su camilla.

-Mareado, pero bien –dice sonriéndome-. Hambriento.

-Tengo la solución a tus problemas –digo sosteniendo frente a él la comida.

-Omg –dice quitándome una de las servilletas y abriéndola para acto seguido devorar la comida.

-Ni que fueras Ron –digo riéndome.

Cenamos los dos entre risas y comparaciones con Ron, hasta que se nos acabó la comida.

-¿Tienes que quedarte aquí toda la noche? –digo sentándome en la silla que había al lado de la camilla y poniendo los pies sobre la camilla.

-Eso parece –dice poniéndose recostado sobre la almohada. Nos quedamos en silencio hasta que él lo rompió-. Siento que Malfoy y tú rompiérais, pero me alegro de que lo hayáis hecho –yo lo miro con una ceja alzada-. No te lo tomes a mal, pero ya has visto a su padre. Lucius Malfoy, mortífago. ¿Cuál crees que va a ser el futuro de Draco?

-Harry, no quiero hablar de eso –digo cabizbaja.

-Lo sé –dice él-. Solo quería decirte que me alegra que puedas estar al margen de todo este caos. Él solo me quiere a mí.

-Harry…

-Lo sé. Buenas noches –dice dándome un beso en la coronilla.

-Buenas noches –digo yéndome de allí.

Miro la hora al salir de la enfermería y veo que y ha pasado el toque de queda. Debo ir con cuidado a la lechucería. Ese es mi pensamiento hasta que distingo a una silueta apoyada en la pared. Corro rápidamente a esconderme tras una columna con la esperanza de no haber sido vista.

-Sal de ahí, Melody –dice Malfoy.

-¿Podrías dejar de seguirme? –digo molesta.

-No te sigo –dice intentando sonar convincente.

-Por eso estas aquí en vez de en tu habitación durmiendo –digo sarcástica.

-Está bien –dice rendido acercándose a donde estoy yo-. Quería saber que estabas bien.

-Malfoy, ¿Qué más te da a ti como este? –digo cabreada.

-¿Ahora soy Malfoy? –dice dolido.

-Siempre debiste haberlo sido –digo fría-. Tu padre es un maldito mortífago. No quiero saber nada de ti ni de tu familia. Vete a follarte a Astoria –digo brusca y con todo el rencor saliendo de mi a borbotones.

Él me mira sorprendido sin saber del todo bien como se esas cosas. Después su mirada cambia a una sombría y se aleja de mí rápidamente.

Yo me voy en silencio hacia mi nueva habitación.

-Hey, Shadow, ¿cómo estás, preciosa? –digo mientras le acaricio.

Ella ulula en respuesta.

-Eso pensaba –digo con una pequeña sonrisa.

Bajo por la trampilla y me siento sobre el saco, acerco la mesita y saco un pergamino y una pluma con tinta.

Hola, Víktor;

Siento no haber escrito antes pero no he tenido mucho tiempo. Te quería informar de que no hace falta que sigas enviándome en tus cartas amenazas para Malfoy. Hemos roto, bueno rompimos hace ya un par de días. Bueno quizá hace más de unos cuantos días.

Imagino que te habrás enterado de lo que ha pasado en el Ministerio, estoy bien. Diles a los papas que no se preocupen.

En Hogwarts todo bien, ahora me junto con Harry y los Gryffindor y he conocido a varios Hufflepuff simpáticos.

Voy a acabar ya la carta porque tengo que acabar una tarea para Snape. Te echo mucho de menos, Víktor. No te imaginas cuanto.

Mel.

Volví a subir y le di la carta enrollada a Shadow, quien salió volando para entregar la carta.

Después me acosté y me dormí.

A la mañana siguiente me desperté temprano para ir al baño de mi habitación a ducharme ya que estaban todos dormidos.

Tras secarme bien, me puse una sudadera ancha color verde y unos vaqueros negro rotos por la rodilla. Escuché un ruido en la ventana y vi a Shadow que había vuelto con la respuesta de Víktor.

Abrí la ventana y la dejé pasar. Cogí el pergamino y lo desenvolví.

Hola, Mel;

Ya me parecía raro que no enviaras ninguna carta, a ver si voy a tener que ir a hablar con tus profesores seriamente para que te dejen tiempo y puedas enviarme cartas. ¿Qué ha pasado con Malfoy? ¿Estás bien? ¿Cuándo puedo ir a pegarle? Con mi hermanita no se pasa nadie. ¿Harry le ha dicho algo? ¿Y Blaise?

Respecto a lo del Ministerio, ¿no te quedó claro la primera  vez que te enfrentaste a El-que-no-debe-ser-nombrado que no es buena idea? Melody podría haberte pasado algo. Harry me está decepcionando como hermano, debería haberte detenido o haberte encerrado para que no fueras. De todas formas me alegro de que todos estéis bien.

Junto a este sobre adjunto unas ranas de chocolate, que se que te vuelven loca, para que se te haga más amena la ruptura, siento no poder hacer mucho mas.

Yo también te echo de menos, hermanita. Es la primera vez en mucho tiempo que estamos todo un año separados. Espero con ansias tu regreso, y el de Harry claro.

Que pases un buen día. Te quiere,

Tu hermano mayor.

(Y el más guapo)

Me reí con su carta y la guardé en el maletín que llevaba. Guardé también todas las ranas de chocolate que me había enviado, que no eran pocas, menos una que me voy comiendo en el camino hacia la torre Gryffindor.

-Avisaré a tu hermano –dice la dama gorda viéndome llegar.

A los cinco minutos más o menos se abre la puerta dejando ver a un Harry despeinado, con las gafas torcidas y con expresión somnolienta.

-Siento despertarte –digo con una sonrisa de angelito-. Era para que guardases en tu habitación el maletín.

-¿Y qué recibo yo a cambio? –dice cruzándose de brazos.

-¿Una rana de chocolate? –digo sacándola del maletín.

-Ja, no. Tu hermano también me ha enviado a mí un montón de ellas –dice riéndose-. ¿Cómo tiene tantas?

-Las esconde para que no me las coma yo y cuando se acuerda me las da todas de golpe –digo riéndome-. Pero hay algo que falla en tu lógica.

-¿Ah, sí? –dice divertido-¿Y se puede saber qué es?

-Emm… Harry –dice Ron apareciendo por detrás con la boca llena de chocolate- ¿Las ranas eran tuyas?

Yo miré a Harry divertida.

-Está bien –dice fingiendo estar cabreado-. Dame la rana antes de que se la coma Ron también.

-Gracias –digo riéndome y saliendo de allí.

Melody ¿Krum?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora