El día pasó rápido, la mayor parte del tiempo en compañía de los Gryffindor, los cuales se habían ido a cenar. Yo decidí salir a dar un paseo por la orilla del Lago Negro para despejarme un poco. Cogí mi abrigo junto con la bufanda, el gorro y los guantes ya que fuera hacia bastante frío.
Tras ponerme todo salí del castillo sin darme cuenta de que un grupo de personas encabezado por Astoria me seguía muy de cerca.
Para cuando me di cuenta ya estaba en el lago y todos estaban rodeándome.
-Te dije que te arrepentirías de lo que me hiciste -dice Astoria con una sonrisa perversa en el rostro.
-Jamás me arrepentiré de haberte causado algún daño -le dije feroz.
-Eres una zorra.
-Y tú una puta -digo empujándola, causando que todos se abalancen sobre mi para sujetarme.
Comienzan a pegarme y empujarme. Yo intento defenderme pero ellos son más y al final pierdo el equilibrio y caigo al suelo. Entonces comienzan a pegarme patadas.
Cuando están seguros de que no puedo hacerles nada debido al dolor de los golpes, paran.
-Ahora vas a aprender a no meterte con tus superiores -dice Astoria.
Comienzan a quitarme la ropa, dejándome solo la ropa interior. Yo me resisto cuánto puedo, pero tras varios intentos desesperados de salir de allí, desisto.
-Atadla -grita-. Hoy va a dormir aquí.
-¡¿Qué?! -grito asustada intentando librarme de su agarre pero me es inútil. Ellos son más y yo estoy débil a causa de los golpes y del frío.
Tras asegurar las cuerdas y comprobar que no podía desatarme, se fueron.
Me dejaron allí, indefensa, congelada y sangrando.
Comencé a gritar pidiendo auxilio pero a esas horas de la noche nadie estaría cerca de allí.
Asumí que para cuando me encontrarán ya habría muerto por hipotermia y poco a poco fui perdiendo la consciencia.
Narra Draco
Era tarde, todos debían estar ya en el Gran Comedor cenando pero yo no tenía hambre y tampoco quería ver a Melody riéndose con el estúpido de Justin.
Así que decidí darme un paseo para relajarme ya que últimamente estaba muy irritado a causa de los celos que me provocaba ver a Mel con ese Hufflepuff.
Sin darme cuenta había llegado a dónde un lobo nos atacó a Mel y a mí. Me senté en un tronco caído y contemplé el árbol dónde nos habíamos dado nuestro primer beso, y después Mel había salido huyendo.
Ese recuerdo me provocó una sonrisa nostálgica involuntaria.
Fui recorriendo el árbol lentamente con la mirada hasta que llegue a las raíces. Detuve mi mirada en seco.
Era de noche y a penas se veía nada pero podía jurar que lo que había allí parecía el cuerpo de una persona.
-Lumos -dije sacando la varita.
Me acerqué a aquel árbol y me horrorizó aquella escena.
No solo era una persona lo que había allí, si no que era Mel la que estaba allí, casi desnuda, con la piel pálida y los labios azules completamente.
-¡Mel! -grité arrodillándome a su lado-. Mel, Melody despierta. Por favor, despierta.
Intenté moverla pero no pude y ahí fue cuando me di cuenta de que estaba atada.
Alguien le había hecho eso a propósito.
La desaté y le envié una breve nota a Blaise en con una hoja, algo que habíamos aprendido de pequeños para comunicarnos en situaciones así. En ella ponía
Enciende la chimenea de mi habitación
Me saqué mi abrigo y se lo puse junto con la bufanda y el gorro.
La levanté en brazos y corrí dirección al castillo como si la vida me dependiera de ello.
Cuando llegue a la habitación Blaise ya estaba allí y había encendido la chimenea.
-¿Por qué...
No terminó de preguntar porque vio a Mel en mis brazos.
-Saca las mantas que encuentres y ponlas enfrente de la chimenea -le digo rápido mientras dejo a Mel en el sofá, cojo una de mis camisetas del armario para ponérsela a Mel y quito las mantas de mi cama para tirarlas al suelo frente a la chimenea.
Después pongo a Mel sobre ellas y con las de Blaise la tapamos.
-¿Qué ha pasado? -dice preocupado-. ¿Por qué la has traído aquí y no a la enfermería?
-Esto estaba más cerca que la enfermería. Trae a Snape, rápido.
Blaise se fue corriendo en su busca y yo fui junto a Mel.
-Mel -dije asustado-. Por favor, dime algo. Tienes que estar bien. Por favor.
Me senté junto a la chimenea, apoyando mi espalda en la pared y la cogí entre mis brazos.
-¿Quién te ha hecho esto? Juro que se lo haré pagar -digo acariciando su pálida mejilla.
Entonces entró Snape seguido de Blaise.
-Malfoy, ¿qué ha pasado? -dice furioso.
-No lo sé. Cuando llegué estaba atada y casi desnuda en la nieve -digo angustiado-. Está inconsciente.
-Sostenla -dice Snape mientras saca un frasco de su túnica. Lo abre y lo pasa por la nariz de Mel.
Poco a poco, Mel comienza a abrir lentamente los ojos.
Narra Mel
Los párpados me pesan mucho pero consigo abrirlos finalmente.
-Ayúdela a que se beba esto -dice ¿Snape?
Me giro para ver a quién le está tendiendo el frasco pero mi vista está muy desenfocada por lo que solo veo una mancha rubia. ¿Draco?
Él coge el frasco y me lo pone en la boca. Intento tragar pero conforme ingiero un poco del contenido comienzan a darme arcadas.
-Malfoy, para -dice Snape-. No le está haciendo efecto. Ten. Melody tienes que tomarte está poción.
La intento coger pero no tengo suficiente fuerza para levantar la mano por lo que Draco la coge por mí y vuelve a acercármela a la boca. Tras beberla mi visión empieza a normalizarse por lo que puedo ver qué me encuentro en la habitación de Draco con él, Snape y Blaise.
-¿Cómo te encuentras? -dice Snape.
-Me duele la cabeza -digo somnolienta- y todo me da vueltas.
-Es normal, necesitas descansar -responde Snape-. La poción que te he dado durará unos minutos y luego volverás a dormirte pero necesitamos saber que ha pasado.
-Pues yo... -me dio un pinchazo en la cabeza hice una mueca de dolor.
-Vamos, Mel -dice Draco.
-Fui al lago a pasear y Astoria junto con más personas me persiguieron y me pegaron -recordar eso me provocó un escalofrío-. Cuando no podía defenderme me quitaron la ropa y me ataron al árbol y me dejaron allí.
-Astoria... -dijo Draco con ira-. ¡Mi padre se enterará de esto!
-No hace falta, Malfoy -dice Snape con cierta irritación-. Yo me ocuparé de ello. Melody, hasta que no se solucione todo te quedarás en la habitación de Malfoy. Nadie debe saber dónde te encuentras, ¿está claro?
-No creo que sea...
-Me da igual lo que creas -dice Snape cortándome-. Se hará lo que yo digo o podrás estar en un grave peligro. Ahora dejadla dormir.
Snape se fue y se llevó a Blaise con él dejándome a solas con Draco.
-Yo... -comencé, pero Draco me cortó.
-No hace falta. Ahora descansa -dice Draco
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Melody ¿Krum?
FanfictionA estas alturas ya no se ni por dónde empezar, así que seguiré el consejo de la abuela Krum y comenzaré presentándome. Soy Melody Potter, melliza de Harry Potter; pero conocida como Melody Krum, hermana de Víktor Krum. «Capítulos cortos»
