Un nuevo día comenzó, otra vez. Nada había cambiado, estaba seguro aún cuando no siquiera había abierto los ojos, sabiendo que sus esperanzas de volver a lo que era su vida, estaban desvaneciéndose. Sin más opción que despertar en el sitio de siempre, se removió incómodo en la cama. Si fuera por él continuaría en la cama, pero los rayos del sol dieron directamente en su rostro, despertándolo de manera molesta.
Abrió los ojos, y efectivamente tal como creía, volvió a encontrarse con el techo y las paredes de su habitación. Pero no era la de su apartamento, sino la de aquel castillo extraño que supuestamente pertenecía a un reino de los años 600. Pensó en que le encantaría investigar un poco más de eso y tal vez así, de alguna manera, poder descubrir por qué se encontraba en aquel lugar y como es que había llegado hasta ahí.
Como todas las mañanas se encontró ropa nueva en la habitación, la cual debía usar muy en contra de su voluntad pues echaba mucho de menos sus ropas habituales, aunque ya se estaba acostumbrando a vestirse con las nuevas prendas.
Su día a día siempre era una rutina, y de momento le gustaba eso, ya que no quería ser sorprendido con alguna tontería de los reinos, por alguna guerra, por ejemplo. No sabría que hacer en ese caso y seguramente sólo se metería debajo de aquella cama.
Una vez aseado y vestido, salió de su habitación, encontrándose a Wonho quien estaba esperando por él, al igual que todos los días. Wonho le sonrió al verlo y juntos caminaron hacia el comedor. No hablaron mucho, realmente no hablaron nada, simplemente disfrutaban de la compañía del otro a la cual ya se habían acostumbrado.
Al llegar al comedor, Saur ya se encontraba desayunando. Primero entró Wonho al comedor y detrás de él, Hyungwon.
— Hermano. —lo saludo, aún comiendo, pero cuando vio a Hyungwon se levantó rápidamente haciendo una simple reverencia— Su alteza, Hyungwon. Buenos días. Es una hermosa mañana, ¿cierto?
Hyungwon se sintió extraño con la reverencia y de verdad agradecía que Wonho no se comportara con él tan exageradamente. Motivado por las palabras del futuro rey, dirigió su mirada hacia la ventana y vio el cielo nublado, contradiciendo las palabras del rey, aunque parecía que no iba a llover y eso era un buen punto a favor del argumento de Saur.
— Eh, si. —contestó sentándose en su sitio.
Wonho estaba en frente suya, entonces al sentirse observado lo miró, y el capitán le sonrió en respuesta. Rápidamente el desayuno fue servido para ellos y Hyungwon no dudo en devorar la comida al igual que siempre.
Era bastante deliciosa, él no sabía cocinar así que siempre había estado alimentándose con comida basura y rápida de hacer, por lo que para él, recibir comida tan rica y hecha en casa, era el paraíso.
En algún momento, pensó que como príncipe debía comportarse en la mesa, pero no sabía como, así que continuó comiendo de la manera que él quería. O más bien siendo él mismo.
— Oh, Hyungwon, hoy podríamos dar un paseo por la ciudadela. Nunca has salido de las murallas del castillo, ¿Qué te parece? —le invitó Wonho hablandole informalmente, llevándose automáticamente una fulminante mirada de su hermano Saur.
Hyungwon no lo noto, pero Wonho sí.
— Seguro. —respondió limpiándose la boca con la mano y luego le sonrió— debe ser genial, cuando vine yo no pude v...
—No creo que sea conveniente. —se interpuso Saur interrumpiendo el relato del príncipe, entonces ambos lo miraron.
Hyungwon un poco sorprendido y Wonho totalmente inexpresivo. La tensión se sintió automáticamente y aunque Hyungwon no entendía cuál era el problema que tenían entre ellos decidió intervenir porque esa vez estaba siendo incluido.
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Timeless
FanfictionTodo lo que recordaba era una salida con sus compañeros de trabajo y mucho alcohol... Pero despertar en una nueva realidad le cambió la vida para siempre. ✘ Historia en colaboración con: @traumARS
