Había olvidado cuando había sido la última vez que había disfrutado de la soledad como en ese momento. No es que estuviera solo realmente porque estaba rodeado de los sirvientes del palacio, pero todos se mantenían a distancia en sus propios asuntos y verdaderamente agradecía aquello, pues eso le daba más libertad de observar, tocar y oler todas aquellas bonitas flores que habían en el jardín real que no había tenido la oportunidad de apreciar con tanto detalle antes.
Se agachó y llevó su mano izquierda a una de las tantas flores que habían por ahí, deslizando la punta de sus dedos con mucha delicadeza sobre uno de sus pétalos mientras cerraba los ojos.
— Los lirios son algo verdaderamente digno de admirar... —comentó alguien a sus espaldas— pero también el hecho de que usted los aprecie con tanto detalle... —al reconocer la voz, Hyungwon se puso de pie y se dio la vuelta para encontrarse de frente con el sonriente Saur— buenas tardes, alteza.
Hyungwon sonrió levemente y asintió.
— Yo diría que son realmente hermosos. —comentó mirando hacia las flores— es increíble como simplemente por estar ahí y existir, son capaces de hacer sentir tanto.
El rey comenzó a caminar en algún dirección en medio del enorme jardín y por inercia, Hyungwon caminó a su lado.
— Oh los lirios tienen mucho significado gracias a ese poder que tienen sobre los humanos... —le contó al curioso Hyungwon— se le atribuye muchas cosas, por ejemplo la pureza, la inocencia e incluso el amor... —el delgado asintió mientras miraba el camino, entonces Saur aprovechó que tenía su atención para continuar— Lo hemos echado de menos en el desayuno...
Suspiró al escuchar aquella frase. No quería contarle a Saur que estuvo despierto hasta tarde con la esperanza de ver la llegada de Wonho y eso no pasó. Tampoco le diría que el tema de "volver" a su reino le martilló la cabeza toda la noche.
— Me he levantado tarde... —comentó un poco avergonzado— supongo que solo fue incomodidad o un poco de insomnio.
Saur asintió frunciendo el ceño.
— ¿Se trata de su cama? ¿O acaso es su ropa? —preguntó casi con preocupación— si es así, declaremelo y hoy mismo le cambio de habitación y le destino la mejor.
Hyungwon suspiró ante aquella preocupación y formalidad. Aún se sentía extraño con todo eso.
— Estaba acostumbrado a usar ropa más... —se vio a sí mismo y suspiró— más holgada. Sobretodo para dormir.
Saur comprendió.
— Entonces en un rato podemos ir a que confeccionen prendas a vuestro gusto. —comentó con una sonrisa— ¿Os gusta la idea?
El delgado asintió sintiendo aquella extrañeza de nuevo así que se quedó en silencio un largo rato en el que sólo se dedicaron a caminar, hasta que decidió cambiar de tema abruptamente mientras se detenía en un sitio del jardín.
— Creo que necesito un perfume... —comentó mirando las flores del lugar— ¿alguna recomendación?
Miró a Saur en busca de alguna señal de enojo en respuesta por evadir su comentario tan notoriamente, sin embargo el rey sonrió y miró a su alrededor pensativo para finalmente acercarse a uno de los tantos grupos de flores bonitas que habían en el lugar, entonces tomó una con mucho cuidado.
— Rosas... —comentó sacando el pañuelo de su bolsillo para envolver el tallo y evitar que Hyungwon se lastimara con las espinas— cuando lo veo, pienso en rosas. —afirmó entregándole la flor en la mano— cuidado. —advirtió.
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Timeless
FanfictionTodo lo que recordaba era una salida con sus compañeros de trabajo y mucho alcohol... Pero despertar en una nueva realidad le cambió la vida para siempre. ✘ Historia en colaboración con: @traumARS
