Wonho se había vuelto completamente loco, y lo único que podía pensar era que esa persona que hirió a Hyungwon debía morir, junto a todos los que estaban con él. Así que sin piedad blandió su espada sobre sus carnes una y otra vez y sólo se pudo detener al oír una voz familiar que le gritaba.
No importaba lo que esa voz le dijera, seguía pensando que todos debían morir, así que agarró su espada y la levantó con toda la intención de usarla nuevamente, sin embargo, una voz mucho más lejana y demasiado conocida, consiguió sacarle por un momento de la liberación de ira que estaba sufriendo.
Hyungwon lo llamó, y después de eso dijo algo tan simple como «Ya basta, ya terminó...» y eso fue suficiente para sacarlo de su ensimismamiento de furia, y al verlo tirado en el suelo, sangrando más de la cuenta, corrió hacia su cuerpo para poder ayudarle.
El dolor era notorio en el rostro del príncipe, y estaba palideciendo mientras se tocaba el costado de su cuerpo.
—¡Traed rápidamente al galeno, o algo para poder transportarlo! —gritó el capitán con desesperación. — ¡Deprisa!
Sus hombres trataron de hacer lo que pudieron pero entre tanto caos, pensar razonablemente era muy difícil de hacer, y casi todos los caballos cercanos estaban heridos. Al final, el capitán perdió la paciencia y terminó llevándoselo él mismo en brazos mientras llamaba a su propio caballo para subirse a él y partir de ahí a toda prisa, a pesar de los gritos de los demás, pero él sólo sabía que estaba sintiendo como una vez más el príncipe se iba frente a sus narices, y no podía hacer nada. Una vez mas lo perdería, pero quizás esta vez si sería la definitiva.
La vida nunca te da más de dos oportunidades... ¿Verdad?
Mientras Xena cabalgaba a toda prisa, Hyungwon estaba intentando hablar, pero el corazón estrujado de Wonho se rehusaba a oír cualquier despedida, así que le pidió que se callara, y aguantara hasta que le atendieran en el palacio, pero en ese momento Hyungwon pronunció unas palabras que eran muy significativas para ellos.
—Omnia vincit amor… —susurró. —Yo... Recuerdo todo. Te recuerdo... —en ese momento silenciosas lágrimas escapaban de sus ojos sin que se diera cuenta. —No llores, sólo siente mi corazón. —dijo el príncipe. —Si sientes mi corazón entonces significa que estaré bien, lo sabes ¿verdad?
Wonho sintió como si hubiera recibido un golpe en el pecho al oírlo. Esas palabras definitivamente dejaron en blanco al capitán, provocando que por un momento ralentizara el ritmo del caballo, pero solo por un momento, ya que inmediatamente retomó el ritmo porque no debía perder ningún segundo cuando sabía que la vida de Hyungwon estaba en juego.
Pero si el príncipe le había dicho que recordaba todo, eso significaba que... ¿Recordaba todo lo que habían vivido juntos? ¿Recordaba quién era realmente para él?
Cuando sintió que la conciencia de Hyungwon se desvanecía, Wonho gritó y lloró pidiéndole que no lo dejara solo una vez más, pero nunca se detuvo aunque no pudiera impedir la inconsciencia del delgado y aunque su corazón estuviera terriblemente adolorido.
Al poco tiempo consiguió llegar al lugar donde estaban los diferentes médicos que estaban atendiendo a los soldados heridos, y quienes se alarmaron al ver llegar al capitán con el príncipe Hyungwon en aquel estado.
Ellos ayudaron a bajarlo del caballo y se lo llevaron para poder atenderlo inmediatamente, y aunque Wonho quería pasar para estar cerca, ellos no le permitieron que estuviera con él mientras lo atendían.
En lo que el tiempo transcurría, llegaron los demás soldados e incluso el padre de Hyungwon, quien llegó llorando y culpándose así mismo de lo sucedido. Absolutamente todos estaban devastados y nerviosos por la situación del príncipe, pero con la motivación suficiente de vengar su sufrimiento en contra de los que le hicieron daño en el pasado y ahora.
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Timeless
FanfictionTodo lo que recordaba era una salida con sus compañeros de trabajo y mucho alcohol... Pero despertar en una nueva realidad le cambió la vida para siempre. ✘ Historia en colaboración con: @traumARS
