Wonho estuvo buscando al mensajero real durante un tiempo antes de que se fuera, para poder enviar la carta a Hyungwon hasta el reino de Ivrisia. Afortunadamente, lo encontro justo antes de que partiera, así que pudo aliviar un poco la carga que tenía encima de pensar en que no se comunicaría con el príncipe como lo había planeado.
— Entrega esta carta personalmente al príncipe Hyungwon. —le indico dandole su correspondencia— Por favor que sea exclusiva y personalmente a él. Es de suma importancia.
El hombre tomó la carta entre sus manos como si fuera el tesoro más preciado del mundo e hizo una reverencia de obediencia hacia el segundo príncipe del reino.
— Como ordene, mi capitán. —contesto el mensajero.
Despues de entregar la carta en la cual le pedía perdon al príncipe por lo que le hizo, regresó para ver como avanzaba la guerra, pero siempre pensando en que ojalá Hyungwon pudiera perdonarlo. Sabía que quizá no llegaría a obtener una respuesta a causa de la guerra, pero decidió creer en su corazón que él lo perdonaría o que al menos en el futuro, cuando las cosas se calmaran, le daría una oportunidad para explicar el por qué de las cosas.
Cuando llego al cuartel donde planeaban las estrategias futuras, todo era un gran caos. Habían bastantes oficiales desesperados por necesitar ayuda, discutiendo sobre las que creían que serían las mejores soluciones, pero todos guardaron silencio en la presencia del Capitan general del reino.
— La ayuda esta en camino. —informó—Debemos aguantar hasta que lleguen.
Entonces, volvio de nuevo el caos.
Todas las personas ahí reunidas empezaron a dar sus opiniones las unas con las otras, y él se apartó un poco para acercarse a una de las personas que se mantenía un poco al margen del bullicio.
— Capitán. —le saludó el hombre al ver que se acercaba a él.
— Infórmame. —le ordeno ya que lo conocía y le tenía la suficiente confianza para que le informara de la situacion correctamente.
— Sí, su capitan. —comenzó— los enemigos se encuentran atacando la primera muralla, nuestros hombres estan aguantando, pero han encontrado una apertura en el lado izquierdo, por lo que han comenzado a entrar los enemigos. —explicó— A causa de esto, tenemos muchas bajas, la ciudad ha sido evacuada, las mujeres y los niños se encuentran a salvo de momento.
Wonho asintió con seriedad al escuchar que todo pintaba muy mal.
— Bien. —dijo Wonho— bien hecho. —añadió al final, volviendo al centro del bullicio que de nuevo se apaciguó para observar sus acciones.
Wonho se acercó a la mesa que estaba en el centro de la habitación y los demás se quedaron en silencio, mientras el Capitan general miraba el mapa muy atentamente, pero en ese momento, el rey Saur entró en el cuartel.
Todos dieron su saludo de respeto al rey como de costumbre, excepto Wonho, quien permanecía concentrado en su trabajo.
— Hermano... —le llamó Saur tocando su hombro— ¿Cuándo llegaste?
Wonho miró de reojo a la persona que le hablaba y continuó con su deber.
—Hace unas horas. —le contesto sin más, haciendo una muy leve mueca de dolor ante el contacto de su hermano.
En ese momento Saur volteó hacia los presentes.
— Salgan un momento. —ordenó el rey, y sin pedir explicaciones todos salieron inmediatamente de allí, dejando a los hermanos solos.
Wonho levantó la cabeza para mirar a su hermano, ya que estaba ordenando a sus hombres salir sin siquiera consultarle, y la situacion no estaba para perder el tiempo.
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Timeless
FanfictionTodo lo que recordaba era una salida con sus compañeros de trabajo y mucho alcohol... Pero despertar en una nueva realidad le cambió la vida para siempre. ✘ Historia en colaboración con: @traumARS
