final (1/2)

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—Debes descansar, entiende que no le sirves de nada al bebé si permaneces en modo zombie.

—ustedes dos... Me tienen harta!— suelto con fastidio. Pero tanto Soomin cómo Lana, hacen caso omiso a mi enojo y mientras una alimenta al pequeño, la otra me fuerza para que yo también ingiera algo. —por favor Soomin, ya no quiero!

—entonces hazlo por ti misma! Pero hazlo!— me reclama golpeando la cuchara contra la mesa. Tengo que cerrar los ojos por el impacto y tiemblo por las sensaciones de horror que se niegan por abandonar mi cuerpo. —él se desvivió por ti! Para que pudieras estar aquí, con tus hijos! Y cómo le pagas?

—yo no le pedí que muriera por mi! Deja de hacerme sentir culpable!— sé que no quiso decir eso. Aún así, lo grito y quizá sea mi conciencia quién hable, mi sucia y dañada conciencia que últimamente no me deja descansar o pensar con claridad. Pero lo digo y aunque ella me quita la mirada, sé que le dolió.

—ya! Maduren! Parecen niñas, joder!— nos regaña Lana, tapando las orejas del pequeño para no asustarlo. Si... Nos trata cómo si fuéramos niñas.

Maldita la hora en la que Bomsi y yong decidieron irse juntos a llevar a la tal Gina. Tan lejos vive? A este paso me daré de golpes para obligarme a dormir y así ya no tendría que soportar el reclamo insistente de este par de exageradas.

—es ella quien se niega a comer o a dormir!

—dormiré— le confieso en forma de ruego. Soomin me mira cómo si no creyera lo que digo y lo hace evidente elevando una ceja. —llévame con mi hija. Con ella a mi lado podré dormir.

—no, Nana. Será mejor que la dejes sola por ahora. Sabes cómo se pone cuando está así— se entromete Lana.

—ella me necesita! Es injusto que se nieguen a ayudarme!

—no necesitarías ayuda si descansaras o te alimentaras cómo se debe!

—lo sé, lo sé... Pero por favor. Quiero estar con ella! Jin! Ayúdame!— le suplico al único hombre cerca.

—teniamos un trato, Nana. Dijiste que pondrías de tu parte si venías aquí y lo único que haces es seguir encasillada en no comer.

—por qué me hacen esto!?— mis dedos se pierden en mis cabellos y tiro de ellos con tanta fuerza que Soomin tiene que sujetar mis manos para que no quede calva. Sinceramente eso no me interesa, mi frustración es mucho más grande.

—yo te llevaré— dice una voz cercana. Respiro hondo antes de voltear y ver a Jimin sobre el marco de la puerta de la cocina con una mano extendida en mi dirección. Quiere que la tome, su mirada me lo dice. —vamos, ella ya está dormida y creo que le gustará tener compañía.

Doy un paso pero Jin se entromete entre los dos. —tú no entiendes. Ella no puede, no está bien.

—y creen que alejarla de su hija le hará mejor? O a la niña? Por favor, Jin. Ya déjate de estupideces.

—no! Ella debe alimentarse! No puede salirse con la suya sin poner de su parte. Es por su bien.  Lleva varios días sin comer, ni dormir. A este paso morirá.

Siento vergüenza por mi estado. Ya sabía que era delicado, ni siquiera estoy en condiciones de alimentar a mi hijo con el pecho. Pero no me gusta la manera tan liviana en la que lo hacen saber. —ya sé, Lana. Los oí y no creo que torturandola así le estén haciendo un favor.

Los presentes revolean los ojos. Que jimin me defienda es algo para lo que no estaban preparados. Y aunque sé que sólo buscan ayudarme, ninguno comprende mi dolor de madre, bueno... Por lo visto, jimin si. —será mejor que no te metas. No tienes idea de lo delicado que es todo esto.

Siempre Fuiste Tú [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora