final

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Narra Nana

Me he cansado de ver mi esquelético cuerpo frente al espejo. Poco a poco me he acostumbrado a el, pero no seré cínica. Mi nueva apariencia me ha quitado mucho de mi autoestima. Ya no soy la chica que cree tener el poder de llevarse el mundo por delante, mucho menos, creo tener la suficiente seguridad cómo para sentirme deseada. Supongo que volví a ser la niña temerosa de años atrás. Esa que había jurado dejar en el pasado y ahora a causa de mis actos volvía a salir, para demostrarme que no había nada malo en ella. Que estaba mucho mejor así. 
Al menos, jimin cumplió con su palabra y habló con todos para que respeten mi estado, el luto de la pequeña y el momento íntimo que necesitamos cómo familia. 
Esta tranquilidad que ahora reina en la casa, me da fuerzas y me quita del tormento que cargué desde la partida de Shownu.

Nada ha sido fácil y creo que lo peor fue aceptar el enorme resentimiento que jimin tiene en contra de Yong y es irónico, porque todo ocurrió por mi necesidad de estar con mi padre y ahora tengo que dejarlo ir para elegir a mis hijos. 
No puedo enojarme por eso. No puedo obligarlo a que perdone a pesar de haber visto a Bomsi desecha. Sé que ella lo ama y que guardaba la ilusión de poder estar con él cómo dios manda y quizá eso pase, pero lamentablemente todavía no es el momento. 

Termino de vestirme y ahora que tengo el cuerpo cubierto, puedo apreciar el cambio más favorable. Ese que me ha devuelto el color en el rostro y me ha liberado de las ojeras. Se siente bien poder reconocer un astibo de lo que alguna vez fui y todo es gracias a los cuidados excesivos de Nana, a las muecas tiernas de Hyun Woo y... Si... También es gracias al apoyo que jimin me ha dado. No puedo negarlo, pero tampoco puedo alegrarme cómo debería.

Me gustaría decir que verlo todos los días no hizo la diferencia, pero no... Ya era sabido, algo dentro de mí intuía que su cercanía me haría flaquear de diferentes maneras y ni siquiera sé cómo explicarlo. Sólo sé que me encanta verlo merodeando la cocina junto a Nana, jugando en los sillones con el bebé. O simplemente, acomodando mi almohada.
Al principio, me irritaba depender de él, al mismo tiempo no tenía intenciones de molestar a nadie más con mis necesidades.
Ahora. Varias semanas después de haber vuelto, no encuentro la fortaleza para alejarlo. Tampoco me siento conforme con la situación y continúo rechazandolo cada vez que toca el tema de nosotros. Si... Soy una completa desquiciada. Aunque últimamente sólo levanto una mano en señal de silencio y corto el tema. Termino la conversación por qué cada día me duele más y se me hace más difícil rechazarlo. Y juro, que no sé de dónde saco esas fuerzas. Por que él demostró que puede conmigo. Que puede cuidar de mí y de los dos niños al mismo tiempo. Él, me demostró con hechos que es incluso más maravilloso de lo que recordaba.

A veces siento que ya no tengo motivos para rechazarlo, pero llega la noche y cuando mis ojos se cierran, las pesadillas regresan para hacerme trizas y recordarme por qué estoy así. 
Por eso, dejaré de depender de él y aceptaré la nueva situación. Pero primero, tengo que cerrar la última puerta de mi pasado, esa que quedó abierta y no me he animado a mirar.

La casa de mi abuela.

El lugar que he elegido para ver crecer a mis hijos. Aquel lugar cuyas paredes fueron testigos de mis momentos más felices y al mismo tiempo, de los más tristes.

La casa continúa intacta. En verdad se siente cómo si nunca hubiera sido abandonada. 
Todos mis recuerdos siguen allí... Aquellos que debían permanecer intactos para torturar a Jimin, parecerían que ahora se burlaban de mí.

La ironía y el karma se juntan para darme una lección letal.

Todo! Absolutamente todo lo que hacemos en nuestra vida, tiene consecuencias. Sea malo o bueno, siempre rebota y quién hace el mal. Terminal peor.

Siempre Fuiste Tú [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora