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Después de dejar a Bomsi en el aeropuerto, tomé un taxi hasta la guardería en donde Nana pasaba sus días. Pero al llegar, me entero que la niña no asistió, lo que me resulta muy extraño.
Llamo a Lana y ella me confirma que su hermano fue a trabajar cómo de costumbre, pero ella tampoco sabe sobre el paradero de la pequeña. No le quiero crear una psicosis, por lo que le resto importancia y a pesar de ser mi día libre. decido ir por respuestas.

Tengo que esperar en la cafetería ya que todos están en clases. Shownu ha ignorado mis mensajes de manera letal y eso, comenzaba a enojarme. Lo que me resultaba extraño, es que la pequeña tampoco contestaba. Eso me puso nerviosa, ella jamás rechaza una llamada mía.

A eso de las once, el salón comienza a verse repleto de comensales que se acercan de todas direcciones. Veo a Jimin caminar con Lana y Jin. Los dos rien por un mal chiste que seguramente el más alto contó.

Mi cabeza es un lío, mi corazón late frenéticamente y siento que podría tragarme los dientes por la presión que impongo.
los veo tomar asiento en mi mesa, pero en ese momento la presencia de Shownu es lo más importante. Sin saludar, sin escuchar, ni siquiera mirar a los recién llegados, me levanto cómo resorte de mi lugar y a empujones débiles logro salir del salón con el fortachón a cuestas. —donde está?— mi voz es temblorosa.

—quien?— pregunta con cinismo. Su actuación de chico confundido me dan ganas de matarlo.

—Nana, pedazo de mierda!— grito empujando su cuerpo contra la pared. —donde está!?

Su carcajada resuena en el pasillo. Los transeúntes pasan susurrando cosas pero no me interesa. —ahhh!!— exclama, cómo si acaba de entender. Con golpe seco en la frente y todo. —mi hija? La niña que lloró toda la noche porque creyó que irías a dormir con ella?— sé que miente, sé que intenta manipularme. Pero... Duele. Pensar en la probabilidad de haberla lastimado, duele. Se siente cómo la misma mierda. —ve, sigue jugando a la mujer fatal con ese payaso. Pero mi hija no será parte de eso. No dejaré que juegues con sus sentimientos, que la ilusiones para después romper tus promesas cuando lo elijas a él en su lugar.

—me surgió algo! Te dije que te explicaría!— ríe sin gracia y se inclina hasta quedar frente a mí

—dormiste con él... Estuviste follando con él. Mientras ella, te esperaba. Sólo espero que lo hayas disfrutado así puedes soportar tu sucia conciencia.

—tienes que estar bromeando— es lo único que digo cuando lo veo volver en dirección a la cafetería. —shownu por dios! Soy su madre!— grito detrás de él. Se detiene sólo para reírse en mi cara. Pero no me detengo. Acorto la distancia hasta volver a tenerlo frente a mí. Con la diferencia que ahora tenemos más espectadores que antes.

—tarde recuerdas que tienes una hija. Una semana! Una semana esperando siquiera un mensaje! Pero qué hacías? Qué tanto hacías que no recordabas que la niña existía?— clava su índice en su sien. —piensa!— grita golpeando su cabeza, para luego hacer lo mismo con la mia. Su índice se clava en mi sien provocando que mi espalda se balancee, pero no caigo. —eso se llama karma. Hacer el mal a otros, te vuelve. Siempre te vuelve.

—qué quieres de mí?— lo tomo de los brazos, rogando con la mirada para que escuche mi suplica. Yo podría soportar todo. Menos que me aleje de la niña.

—ahora? Nada— frunce los labios para demostrar desinterés y sacude los hombros para agrandar esa impresión. —Nana ahora no quiere verte. Creo que es lo mejor. No nos engañemos, la niña necesita a alguien más... Estable— habla sobre mi odio. Para impedir que los demás oigan. En este momento eso es lo de menos. —puedes sentirte libre. Ella ya no será un estorbo en tu vida. 

Siempre Fuiste Tú [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora