CAPÍTULO 52

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--Es una estúpida película.

--¿Lo es? --el pelirrojo asintió, limpiando las escazas lágrimas sobre sus mejillas con sus dedos--. Algo decepcionante quizá, pero...

Taehyung negó--. Si él la hubiera amado tanto como decía, habría elegido vivir --suspiró, tomando la blanca taza entre sus manos, bajo la atenta mirada del pelinegro.

--¿No era cruel para ella si se quedaba?

--No si ella lo amaba también.

Jungkook negó esta vez. Dándole una última mirada al reloj en su muñeca antes de recostarse en el regazo del menor.

--Lo amaba, Taehyung, pero cómo haría ella que él volviera a apreciar su vida.

El pelirrojo bufó y Jungkook sonrió triunfante, permitiéndose cerrar los ojos cuando Taehyung hundió sus dedos en su cabello aún húmedo porque sí, acababan de tomar una ducha, y evidencia de ello era el albornoz que el pelirrojo llevaba.

Los días parecían hacerse cada vez más largos desde que Min Yoongi renunció, y aunque existían rumores de que la mala paga había influenciado en su decisión, la única y verdadera explicación era Park Jimin.

--¿Hablaste con él? --Taehyung asintió, inclinándose para dejar la taza en sus manos sobre la pequeña mesita. Jimin necesitaba un tiempo para asimilarlo todo, razón por la que el menor iría a su apartamento por la mañana por petición del rubio.

Y aquella llamada había bastado para hacer que Taehyung estuviera ansioso por caminar hacia su apartamento esa tarde, sin embargo, sabía que no era lo apropiado cuando Jimin le pidió algo de espacio.

--¿De repente te interesa lo que le ocurra?

El pelinegro sonrió apenas, tomando las manos de Taehyung entre las suyas y besando el dorso de estas porque lo cierto era que Jeon creía deberle demasiado al rubio por haber cuidado del menor cuando él no pudo hacerlo.

--Park es importante para ti.

--Lo es, y cuidaré muy bien de él --susurró, hundiendo la nariz en su cuello e inhalando el leve olor a jabón en la piel del pelinegro--. Le prometí a sus padres que lo haría.

Jeon suspiró ante el cosquilleo de la respiración del menor bajo su mandíbula, contuvo la aire en su boca, demasiado ocupado en hacer que Taehyung no lo notara como para advertir los movimientos del mismo.

--No deberíamos... --se contuvo de decir cuando el pelirrojo lo estrechó bajo su cuerpo y recorrió la piel desnuda de su abdomen con la yema de sus dedos. Como si Taehyung quisiese que Jeon supiera que no todo se trataba de sexo y él podía ser atrevido incluso cuando necesitara que el mayor lo mimara un poco.

Jungkook sonrió, besando su coronilla y sintiendo los dedos del menor trazar líneas verticales en su piel. Le agradaba, que Taehyung se viera tan hermoso y frágil sobre su pecho era cautivador, y más aun si tenía la dicha de ser el pilar del cual se sostuviera.

--Jungkook.

--¿Mh?

--¿Te quedarías a dormir? --preguntó el menor y Jungkook no supo si era correcto que cediera--. Si... si no quieres, está bien. Dejaré las luces encendidas, NamJoon volverá por la mañana, estaré bien, sí.

Taehyung lo sabía, su hyung había estado frecuentando a alguien, era evidente debido a la pronunciada esencia masculina distinta a la suya impregnada en su ropa. Pero NamJoon podía hacer lo que quisiese con su vida sin que Taehyung replicara sobre ello.

--Conoces todo sobre mí, ¿o no? Me quedaré si me dejas conocer más sobre ti.

El pelirrojo captó sus ojos, tensándose ante la sola mención del pasado, de su familia, de Minjae. ¿Por qué querría Jungkook conocer su pasado si se habían prometido vivir en el presente?

--No --se escabulló por debajo de los brazos del pelinegro con el ceño fruncido y sus manos hechas puños en una clara señal de enfado--. Puedes irte ahora, Jungkook, pero no abriré la boca.

Taehyung se hizo a un lado cuando el azabache amagó acunar su rostro porque cuanto más recordara el pasado, más repugnancia sentiría por sí mismo.

--Tres preguntas, Kim. ¿Puedes responderlas para mí?

Jeon mentiría si dijera que no se encargó de hacer de aquellas las más reveladoras que podía al advertir el pronto rechazo del chico.

--Hablemos una última vez sobre el pasado, ¿sí? --preguntó, viendo al menor asentir dudoso mientras entrelazaban sus dedos y caminaban juntos hacia la habitación al final del pasillo.

Jungkook sabía que no era lo correcto, pero ¿cómo haría que Taehyung olvidara todo aquello si no tenía idea del dolor que vivía? Necesitaba saberlo.

--¿Qué sucedió con tus padres? --preguntó, bajo la atenta mirada del menor en él.

--Ellos no pudieron aceptar que era diferente, ¿sabes? Mi padre no creyó que ser diferente era correcto, y bueno, mi madre solo era alguien que seguía órdenes. Me echaron y NamJoon hyung me trajo aquí.

Jeon lo observó con atención mientras Taehyung se rodeaba con los brazos y se dejaba caer en el colchón, bajo las sábanas.

--¿Cuándo supiste que lo eras?

--¿Diferente? En la primaria, de alguna forma siempre lo supe, pero tardé demasiado en asimilar que así era. Todo sucedió bastante rápido; a los diez, ya había besado a tres compañeras de clase; a los doce, supe que los hombres en traje de baño no eran tan desagradables como creí; y a los catorce, Park Bogum dijo que era su amor de secundaria y me besó. Le correspondí, ¿sabes? --suspiró--. Comenzamos a salir, y luego de algunos meses, tuvo que mudarse a otra ciudad.

Jungkook asintió con los labios presionados y la mirada gacha cuando escuchó la voz del menor quebrarse.

--¿Cómo conociste a Kim Minjae?

El pelirrojo atrapó el labio inferior entre sus dientes, dispuesto a deshacerse de su propio coraje cuando dejó que sus bonitos orbes se llenaran de lágrimas.

--Es una historia larga, conocí a Minjae el primer año en una universidad cerca de aquí. Era fantástico, el tipo de chico casanova que tenía a toda la institución respaldándolo, pero sin duda encantador. Nos conocimos en el campus y comenzamos a salir en los días próximos --suspiró--. Y fue bueno, incluso si era incapaz de establecer límites para él, sentí que sanaba aun si Minjae solo necesitaba de mi cuerpo para estar satisfecho. Lo amaba, aunque mi definición de amor no fuera la correcta. Una noche solo me llevó a una fiesta en casa de sus padres y me embriagué tanto que fue difícil negarme a lo que dijera, había droga y afrodisíacos en ese lugar, Jungkook. Yo... Me hizo consumir más de lo que debería, más de lo que mi cuerpo era capaz de digerir esa noche.

Sollozó.

--Y solo lo perdí de vista un segundo luego de hacerlo, y ya había otra mujer en su cama --susurró con los labios temblando--. Terminé con él en cuanto tuve algo de ropa encima, pero NamJoon creyó que tenía problemas con el alcohol cuando apenas pude sostenerme frente a la puerta. Minjae llamó todas las mañanas durante tres semanas y Jimin insistió en que debía dejarlo atrás, pero yo lo amaba, Jungkook. Lo amaba tanto y él resultó ser un monstruo.

Taehyung sintió su pecho subir y bajar rápidamente--. Y me hace cuestionar si tú realmente estás aquí --suspiró-- Yo... daría lo que fuera por no despertar de este sueño pronto porque también te amo y lamento no habértelo dicho antes.

--¿Me amas? --besó sus labios, rodeando con sus brazos al menor y permitiendo que hundiera el rostro en su cuello--. ¿No bromeas esta vez? --Taehyung escuchó al mayor sorber su nariz y quizá aquella era la razón por la que insistió en que no mirara.

¿Alguna vez había visto a Jeon Jungkook llorar?

CLOSE YOUR MOUTH //KookVDonde viven las historias. Descúbrelo ahora