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¿Tenía que acobardarse ahora? ¿Cuándo estaba frente a la puerta de Hoseok? Apenas y recordaba la dirección del mayor, pues este lo había mencionado solo un par de veces durante la clase que compartían. Quizá ni siquiera era la ubicación correcta.
Taehyung solo pensó... cómo Yoongi y Jimin podían tener algo que parecía tan bueno en aquellas difíciles circunstancias.
Quiso dar la vuelta, pero sus pies lo llevaron de nuevo hacia la puerta y Dios, Taehyung no pudo evitar que su corazón quisiera salir de su pecho cuando golpeó la superficie sólida.
--¿Jungkook está aquí, hyung?
Hoseok asintió con una sonrisa dibujada en su rostro y Taehyung dejó libre el aire que había estando conteniendo.
¿Nunca dejaba de sonreír?
Todo en él se sentía tan errado porque Taehyung no era así, nunca había sido tan tímido como en ese momento.
El viejo Taehyung estaba de vuelta. Y comenzaría a controlarlo si no hacía algo al respecto.
El mayor se hizo a un lado dejando que el pelirrojo pudiera entrar. Taehyung miró a su alrededor, paredes blancas y un candelabro en el techo, era acogedora.
--Está en la habitación, pueden hablar, saldré en unos minutos --señaló con uno de sus dedos hacia el pasillo, donde la habitación principal se encontraba.
Asintió no muy convencido.
¿Qué iba a decirle? De repente, Jimin y Yoongi no estaban siendo razón suficiente para dejar su orgullo atrás.
¿Si lo rechazaba, seguirían los besos? Si Jungkook no quería besarlo más, entonces el pelirrojo no podría olvidar. Quería olvidar, deseaba los brazos de aquel chico que alguna vez decidió rechazar un beso por un abrazo. Si tan solo volviera a rodearlo de la misma forma, Taehyung podría sentirse bien y no tan inútil como en ese momento.
Giró la manija entre sus manos.
Era tan estúpido, necesitaba de él, solo un poco y luego podría irse sabiendo que Jeon Jungkook no había dejado de desearlo en cuanto cierto castaño le puso las manos encima.
Todo era un maldito remolino en su cabeza, estaba tan confundido y si tan solo alguno de los dos dejara de rechazar lo que sentía, entonces las cosas serían mucho más fáciles.
--Pensé que hablarían.
El pelirrojo levantó los ojos hacia el mayor cuando sintió una mano en su hombro. El simple contacto con su piel haciendo que se encogiera.
--Debo irme, yo... quisiera que Jungkook no supiera que estuve aquí --suspiró como si el poco aire que le quedaba en los pulmones lo dejara--. Por favor, no le digas que vine.
Hoseok asintió confundido, preguntándose cómo el pelirrojo se veía tan mal cuando hace unos segundos su rostro gozaba de color.
--¿Puedo saber qué sucede?
El mayor revolvió su cabello apenas, pero se detuvo cuando vio al pelirrojo alejarse con rapidez.
¿Qué había hecho mal?
--Ya debo irme, Hoseok hyung.
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--¿A dónde vas? --preguntó el mayor viendo a su amigo coger uno de sus abrigos cerca a la puerta.
--Si es por el abrigo, tomé un baño hace unos minutos, te lo devolveré luego.
--¿Con quién irás, Kook?
El mayor volvió a formular la pregunta cuando notó la habilidad de Jungkook para evadirla.
--Debo ir a casa, mi hermano vendrá a visitarnos hoy.
Hoseok rió, su amigo era tan malo mintiendo, a Jungkook no le importaba en lo absoluto si su hermano mayor estaba o no en casa porque el menor lo visitaba al menos una vez a la semana.
--Déjame revisar el vendaje --ordenó, pero vio a su amigo negar, no dándole lugar a refutar cuando la puerta fue azotada.
Debía conseguir nuevos amigos, eso era obvio.
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El pelinegro golpeó la madera como pudo con sus manos lastimadas. Oyó pasos tras esta, pero no dudo en encarar a la persona frente a él.
--Buenos días, hyung.
NamJoon le dio una rápida mirada de cuerpo completo, notando la leve esencia a alcohol en él.
Jungkook aclaró la garganta cuando sintió la mirada del hombre en sus manos, más específico en las vendas.
--¿Sucedió algo?
Preguntó el mayor y Jungkook pensó con cuidado lo que diría.
--Nada en particular, debo tener más cuidado con las estufas.
NamJoon pareció satisfecho con aquella respuesta, así que se hizo a un lado y dejó que el chico entrara.
--No creo que vengas a verme, Taehyung está en su habitación. Iré en unos minutos.
Había sido bastante directo, si llegaran a hacer algo más que no fuera hablar, NamJoon lo sabría y él estaría en problemas.
NamJoon sabía que Taehyung no se sentía bien, también supo que lo había engañado cuando dijo que saldría con aquel pelinegro, lo descubrió cuando vio a un chico castaño a su lado a través de la ventana.
Quizá Jungkook podría hacer que su hermanito estuviera mejor.
El azabache caminó hasta cierta habitación con su dignidad siendo arrastrada junto a él.
Golpeó la madera levemente, su corazón latiendo con fuerza cuando tuvo al pelirrojo frente a él. Inevitable.
Taehyung no pudo ocultar la sorpresa en sus ojos cuando notó que no era NamJoon tras la puerta.
--¿Qué haces aquí?
Jeon le dio una rápida mirada, un albornoz con un escote pronunciado que dejaba a la vista las clavículas del menor, brazos y parte de sus piernas, tanta piel expuesta que desearía poder recorrer con sus manos.
--¿Qué necesitas, Jungkook?
Preguntó haciendo que el pelinegro regresara en sí.
Taehyung no mentiría, que Jeon aún lo mirara con deseo impregnado en sus ojos, lo hacía sentir aliviado.
--Hablar --susurró--. Quiero que hablemos.
Taehyung rodó los ojos, necesitaba que el azabache dejara de mirar la cinta que envolvía su cintura si quería su atención.
--Los ojos aquí, Jeon.
Jungkook pudo acatar la orden, pero sonrió burlón cuando el pelirrojo dio la vuelta y pudo tener una gloriosa imagen ante sus ojos.
Entró en la habitación cuando el menor le dio el espacio suficiente.
--Un minuto. Te daré un minuto, empieza a hablar.
La expresión en su rostro se endureció cuando volteó a verlo.
--¿De tus problemas de ira o tu habilidad para confundir las cosas? --sugirió el pelirrojo cuando supo que Jungkook no tomaría la iniciativa.
Quizá estaba siendo duro, pero Taehyung estaba muy feliz de que su orgullo estuviera de vuelta luego de la locura que estuvo por hacer.
--De ambos --dijo el mayor.
No podía hacer dos cosas al mismo tiempo, deseaba formular palabras, pero su mente estaba muy ocupada preguntándose cómo podía el cuerpo de un hombre causar estragos en él.
--Ponte algo de ropa, ¿quieres?
El pelinegro giró, dejando al pelirrojo anonadado.
Decepcionado.
¿Por qué no solo lo besaba? Taehyung no se haría a un lado si Jeon Jungkook decidía besarlo en ese preciso momento.
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CLOSE YOUR MOUTH //KookV
Fanfic--Prométeme que vas a estarlo --habló con dificultad mientras oía sus pieles chocar bajo las sábanas. --No puedo. Taehyung se retorció en el colchón con las piernas separadas y lágrimas amenazando con seguir cayendo. --Solo... Tú --el pelinegro fue...
