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Atrapó el labios inferior del mayor entre sus dientes, jadeando en el oído contrario y suspirando complacido ante el glorioso sonido de sus pieles chocando sobre la tela.
Y lo cierto era que Taehyung solo se aseguraba de que Jeon deseara aquello de la misma forma en la que él lo hacía.
Estrujó entre sus dedos la camiseta del azabache, presionando sus labios juntos y saboreando con tortuosa lentitud los mismos, aun cuando el mayor casi jadeó por contacto.
Era interesante de alguna forma, ver quién cedería primero a sus impulsos y dejaría atrás la moral que seguía atormentando sus pensamientos.
Taehyung deshizo los botones de sus pantalones torpemente, dejando que Jungkook tirase de estos y tomara la dolorosa erección entre sus dedos bajo la atenta mirada del menor.
Presionó apenas, disfrutando de la forma en la que Taehyung casi perdió el equilibrio y jadeó contra su pecho, manteniéndose de pie y con las piernas separadas, aun cuando Jungkook volvió a presionar su ingle.
--¿Por qué debe sentise tan bien?
El pelirrojo estrujó la camisa contraria entre sus dedos, sintiendo las manos de Jungkook vagar a través de la sensible piel de su abdomen. Taehyung presionó los labios y volvió a jadear, y vaya si Jeon amaba que el menor se viera tan frágil bajo su tacto, tan dócil cuando tenía sus manos sobre él.
--Eres fácil de complacer, Kim.
Taehyung sonrió burlón. No lo era; sin embargo, no replicaría.
Jungkook golpeó sus erecciones juntas una vez más, escéptico de ver al menor aún de pie cuando tiró de su miembro una última vez esa tarde en un cubículo de baño luego de las prácticas de baloncesto a las que el pelinegro había insistido en ir.
--Puedes sostenerme ahora.
Jeon sonrió, rodeándolo con sus brazos y besando la cabellera roja algo húmeda mientras Taehyung se permitía inhalar desde el cuello del mayor la masculina esencia que ya no era tan perceptible como esa mañana.
--Entonces --jadeó ante el orgasmo que no terminaba de azotarlo--, veamos qué tan fácil eres de complacer.
Los ojos de Jungkook brillaron cuando Taehyung estuvo de rodillas ante él, apartando el mechón rojo que cubría parte de su rostro, solo para admirar la bella obra de arte que se alzaba frente a sus ojos.
El menor sonrió apenas, dudoso al ver al pelinegro hacer caso omiso a sus intentos por complacerlo.
--¿Deberíamos? --preguntó el mayor, asegurándose de ver lujuria en los ojos contrarios, segundos antes de empuñar su cabello y embestir en su boca.
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Jungkook suspiró ruidosamente, rodeando al menor con uno de sus brazos.
--¿Debo hacer esto, Kim?
Taehyung asintió, advirtiendo la dura mirada de NamJoon sobre ellos en cuanto se adentraron en el apartamento.
En efecto, el pelirrojo haría que ambos mayores se llevasen bien, al menos lo intentaría, porque desaparecer por las noches era algo que comenzaría a hacer a menudo.
--Estoy de vuelta --susurró, besando la mejilla de NamJoon, quien ni siquiera se inmutó, y dejando su bolso sobre el sofá con una pequeña sonrisa que el mayor consiguió borrar de inmediato al solo presionar los labios con dureza.
--Te lo dije, ¿o no?
--Sé lo que dijiste, hyung. Pero...
--No, Taehyung --gruñó con una taza de café en sus manos--. Ya tuve suficiente de ti estos días.
El silencio inundó la habitación en su totalidad. ¿Por qué creyó que NamJoon lo escucharía ahora? Taehyung bufó, volviendo los cortos pasos que había dado hacia su hermano, solo para recibir la atención que Jungkook podía ofrecerle mientras entrelazaba sus manos juntas.
NamJoon sabía que evadirlo de esa forma no era lo correcto, la señorita Park y se lo dejó muy en claro. No tenía permitido ser duro o cortante con Taehyung mientras las sesiones continuaran y su autoestima no fuera completamente estable.
--No me agrada la forma en la que comenzaste a hacer las cosas desde que lo conociste --suspiró, captando los ojos del azabache en los suyos, quien aún sostenía el rostro del menor en su pecho--. Y no digo que seas un mal chico, Jungkook, pero pretendo seguir cuidando de Taehyung.
--Es la razón por la que él está aquí. Si no quieres oírme, al menos escucha lo que Jungkook tiene para decir.
NamJoon alzó una ceja en respuesta al tono en el que Taehyung se dirigió a él, cosa que hizo al menor estremecerse poquito, continuando aunque su voz se volviera un susurro.
--No está aquí por mí, será tu invitado hoy. Solo si quieres darle una oportunidad.
NamJoon se removió en el sofá con una revista en las manos, fingiendo desinterés cuando asintió.
--Hablaremos en privado.
El pelirrojo bufó ante la evidente orden, girando entre los brazos del azabache e inhalando el aroma que emanaba de este unos segundos antes de dejar la habitación.
--Te daré cinco minutos, muchacho.
--Fue culpa mía que Taehyung no volviera a casa. No le pedí quedarse, pero tampoco irse, y quizá no me agradó la idea de... --suspiró pesadamente--. A veces solo... quiere olvidar.
El mayor captó la mirada del chico, quien agachó la cabeza y negó para sí mismo. Y NamJoon casi pudo ver sus labios temblar.
Jungkook se sentía tan impotente desde aquella noche, y la desagradable culpa que Taehyung había logrado apaciguar con cada beso, comenzaba a ahogarlo de nuevo.
--Si llora de esa forma... Soy incapaz de negarle algo. Aun si sé que no es lo correcto, que no es lo que deberíamos hacer para calmar su dolor. Lamento haber cedido tan pronto.
--No lo entiendo.
--Solo quise que el dolor cesara. Tuve que hacerlo una vez más para que no volviera a sentirse insuficiente, tan vacío como antes.
--Jungkook --NamJoon estrujó la camiseta entre sus dedos en un intento de hacer que el menor dijera algo con sentido para él.
--Me pidió tocarlo para que el dolor en su pecho desapareciera, él solo quería que se fuera. No me odie, por favor.
Taehyung cubrió con ambas manos su boca tras la puerta, sollozando bajito ante lo destrozado que el azabache se escuchaba.
¿Era su culpa que Jungkook tuviera lágrimas en los ojos? ¿Que se oyera tan destrozado era culpa suya? Sí, lo era. Y Taehyung fue tan estúpido como para creer que él era la única persona a quien le afectaba sus recaídas.
NamJoon volvió sus manos puños antes de hacer que aterrizaran sobre el rostro del pelinegro con más fuerza de la que podía controlar. Y bueno, Jeon supuso que era lo que merecía por haber sido tan débil ante los ruegos del menor.
Un golpe en sus costillas y otro en su rostro; sin embargo, no estaba en los planes de Jeon Jungkook implorar por que parara.
--Hallaré otra forma de hacer que el dolor se vaya --susurró el azabache con el ardor en su labio inferior siendo imposible de evadir--, pero no pida que me aleje. Por favor, no lo haga.
'Yo te cuido'
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CLOSE YOUR MOUTH //KookV
Fanfiction--Prométeme que vas a estarlo --habló con dificultad mientras oía sus pieles chocar bajo las sábanas. --No puedo. Taehyung se retorció en el colchón con las piernas separadas y lágrimas amenazando con seguir cayendo. --Solo... Tú --el pelinegro fue...
