CAPÍTULO 31

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Jungkook sostuvo el móvil en sus manos, suspirando al saber que le restaban al menos treinta minutos sentado en esa silla, forzándose a sonreír cuando Minhyuk tocó su hombro con el bolígrafo en reversa para llamar su atención.

--Chanyeol propuso salir esta noche. Ya sabes, las eliminatorias para el equipo de baloncesto serán la próxima semana y algunos no podrán reunirse durante días.

Se podía decir que Jeon Jungkook gozaba de un grupo de amigos bastante decente, al menos físicamente. Capitán y sub capitán del equipo de baloncesto, algunos ligados con el club de baile y otros como él que solo debían verse bien para recibir halagos.

--Vendrás, ¿cierto? Claro que irás.

Jungkook presionó los labios. No creyendo poseer la mentalidad necesaria para ser testigo de las descaradas insinuaciones que las mujeres que asistirían a aquella reunión le susurrarían al oído. Sin embargo, todos en su grupo de amigos conseguían su lugar con mérito propio y Jungkook no pretendía dejar de ser el mejor.

Dejar de ir a aquellas reuniones era considerado casi suicidio social.

--Solo... mándame la dirección por correo. Estaré allí.

Minhyuk sonrió satisfecho ante la respuesta afirmativa del pelinegro.

--Casi lo olvido. Dile a Hoseok hyung que Chanyeol también espera verlo allá.

--Perdí su número, será mejor que te encargues esta vez --sonrió, intentando sonar desinteresado. Vio al castaño asentir tras él, poniendo gafas sobre su rostro antes de dirigir su mirada de vuelta al pizarrón.

Y bueno, cuando Jungkook también quiso hacerlo, la campana sonó. Recorrió con la lengua sus labios y desordenó su cabello antes de poner pie fuera del gran salón cuando Kang así lo indicó.

--Haz estado algo ausente estos días, deberías preparar una buena excusa para que los demás decidan pasarlo por alto.

Jeon mentiría si dijera que su vida era fácil. Verse bien cada segundo del día, aparentar desinterés hacia todo el mundo, siempre tener que ser el prototipo de chico perfecto que toda chica quisiera.

Asintió, viendo a su amigo caminar lejos con el bolígrafo aún entre sus dedos, golpeando los casilleros con el mismo y si tan solo conseguía que alguien lo reprochase en su camino a la salida, entonces Minhyuk estaría más que satisfecho con su trabajo porque la forma más efectiva de conseguir fama era siendo un rebelde sin causa.

Jeon se detuvo junto a la puerta, sus ojos dirigiéndose en la dirección adecuada para captar los ojos cafés.

--Tardaste más de lo pensé en contactarme, Jungkookie --la rubia peñizcó sus mejillas, deteniéndose solo cuando el pelinegro torció el gesto.

La cabellera rubia abrió los ojos en demasía al notar que Jungkook ya no tenía su atención en ella.

No había sido un buen día para el azabache y ¿cómo podría serlo luego de las advertencias silenciosas que Park Jimin se encargó de darle? Jungkook no tenía ni tendría el valor para exigir nada, si Taehyung decidía ignorarlo estaba bien. Era el precio a pagar, aun si la ausencia del menor le quitase el sueño por las noches.

Vio a la cabellera roja alejarse sin darle siquiera una mirada, tal y como había sido durante la última semana.

Volvió la atención a los libros en sus manos, lanzándolos con brusquedad dentro de su casillero y no dudando en usar uno de sus brazos para forzar el cierre.

--Déjalo. Yo lo hago.

Jungkook no hizo más que asentir y recostar la cabeza en el casillero de al lado mientras observaba el pasillo por donde Kim Taehyung había desaparecido.

--¿Por qué no vamos por un helado?

El azabache rió burlón.

--¿Cuál es tu problema? Apareces con una sonrisa bonita y pretendes que te hable sobre mi vida. ¿Quién eres?

--Lalisa Manoban, ya te lo dije. ¿Deberías agregar la sordera a tu caos interno? Por cierto, gracias por el cumplido.

Jungkook masajeo su sien, las palabras ajenas asemejándose a las de aquella persona en la que debería dejar de pensar.

--No tengo algún caos interno. Estoy muy bien, mejor que nunca --replicó, no apartando a la chica cuando caminó a su lado.

--Eres tan cínico. Si es así... --alzó una ceja, no conteniendo una sonrisa--. ¿Qué te traes con ese chico?

Jeon detuvo sus pasos con los labios entreabiertos y las cejas fruncidas. Presionando la lengua en su mejilla cuando giró hacia la chica, quien no dispuso alejarse aun si vio los ojos del menor oscurecerse.

--No deberías insinuar tales tonterías, a no ser que quieras que todos aquí pasen sobre ti. Métete en tus asuntos, Manoban.

--¿Debo asumir que el gran Jeon Jungkook tiene miedo a lo que los demás digan? --cuestionó la muchacha. Debía admitirlo, no se había privado de investigar un poco.

Jungkook negó, no dispuesto a decir más de lo estrictamente necesario para evitar ponerse en aprietos cuando alguien divulgara lo que había compartido con ellos.

--Es como debe ser. Yo no impongo las reglas en este lugar, soy solo un títere que se manipula al gusto común, es así de simple. Es tan repugnante.

Claro que lo era, depender del qué dijeran lo era.

Se detuvo frente a la salida con las manos en los bolsillos de su chaqueta y labios temblando antes de poder decir -. Olvida que alguna vez hablamos y sigue tu camino. Será mejor para ambos si pretendemos nunca habernos visto.

Lisa suspiró cuando el menor puso pie fuera del establecimiento. No lo entendía, pero ¿quién lo haría? Jeon Jungkook era alguien difícil de tratar, pero para suerte, o no, del pelinegro, la rubia era alguien insistente.

--Sooyoung sugirió ir al centro comercial esta noche. ¿Suena bien?

Taehyung no hizo más que asentir con la cabeza para indicar que lo escuchaba y que estaba de acuerdo con ello.

--Bien. Quizá salir con amigos pueda quitarte ese terrible humor --sonrió el rubio, pero pronto cayó en cuenta de que su amigo prefería hundir el rostro en un cojín sobre el sofá que captar su mirada--. Odio cuando me ignoras, Taehyung.

--No lo hago --suspiró agotado--. No pretendo hacerlo. Solo... mi mente está en otra parte.

--Lo sé y lo entiendo, pero no seré el mejor amigo de una roca. Compraremos jeans ajustados e iremos a alguna discoteca. Será divertido --tiró del brazo del chico, quien rió cuando Jimin subió sobre su espalda y acarició su cabello débilmente.

El rubio gruñó en su oído y hundió su nariz en el cuello contrario, sonriendo cuando el pelirrojo luchó por tirar el cuerpo sobre su espalda a un lado.

--¿Eres un cachorro?

El mayor rió, presionando su cuerpo contra el contrario cuando Taehyung estuvo por lograr su cometido.

--¿Debería preocuparme? --NamJoon hizo acto de presencia, desviando la mirada al notar la comprometedora escena ante sus ojos.

Taehyung negó, por fin permitiéndose respirar con normalidad cuando el mayor decidió que era suficiente.

--Iremos al centro comercial, quizá llegue tarde --Taehyung mordisqueó sus labios al decir.

--Oh, bien. No supuse que te quedarías en casa el fin de semana de todos modos. Tengo planes para esta noche, una reunión de amigos en realidad, no estaré aquí hasta la mañana. Si Jimin quiere puedes quedarte a dormir en su apartamento hoy. Solo mantente en contacto, ¿bien?

NamJoon sonrió. Sus pies picando por asistir a aquella cena junto al atractivo hombre que últimamente se había adueñado de sus más profundos sueños.

CLOSE YOUR MOUTH //KookVDonde viven las historias. Descúbrelo ahora