CAPÍTULO 33

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Tragó ruidosamente, con los nudillos blancos para contenerse de tirar las cosas a su alrededor. Sintiendo dolorosa la ausencia de manos sobre abdomen al despertar, los labios de Jungkook delineando sus costillas no siendo más que el fantasma de su tacto.

Tal y como lo prometieron la noche anterior.

Suspiró, lanzando el cojín bajo su cabeza al suelo al percibir el olor a alcohol en esta. Olor del que ambos habían gozado. Sacudió la cabeza en un estúpido intento de aliviar la resaca.

--Tuviste una buena noche, ¿o no? --la voz de NamJoon logró sacarlo de su ensoñación. Y el pelirrojo quizá no estaba en sus cinco sentidos cuando giró en su lugar con los botones de su camiseta todavía deshechos y los labios demasiado hinchados como para pensar en alguna excusa que no fuera la obvia.

--Yo... pensé que no estarías aquí tan temprano.

Taehyung dejó salir el aire contenido en su boca al ver que la expresión del mayor no era dura ni crítica al remover su tercera taza de café.

--Es casi medio día, Tae. Toma una ducha, cambia tu ropa y entonces quizá pase por alto la marca rojiza en tu cuello, ¿bien?

El pelirrojo desvió la mirada, no siendo capaz de mentir y decir que fue pura inconsciencia lo que lo impulso la noche anterior, incapaz de decir que no tenía ni la menor de por qué lo hizo.

--Hey --NamJoon llevando la taza a sus labios--. No quise que sonara como un reproche. Está bien.

Taehyung negó.

--No lo está. Dime que me equivoqué y que vas a castigarme. Dilo --suplicó el menor en un intento de recordarse a sí mismo de lo que Jeon Jungkook fue capaz.

--Yo... pensé que querrías más libertad. Salir con amigos y no tener que darme demasiada información, tener una relación y decirme cuando lo creas prudente, hacerte cargo de tus propios asuntos. Estuve pensándolo mucho y cumplirás diecinueve este año, y no quiero ser la razón por la que decidas irte.

NamJoon dejó la taza en el lavabo, lavando sus manos antes de caminar hacia el sofá, donde por primera vez en toda aquella conversación captó su mirada.

--¿Por qué querría irme? Este lugar es maravilloso, hyung --sonrió el menor con los ojos algo aguados, no conteniéndose de dejar salir la nueva llama que comenzó a arder en su pecho--. Solo... necesito convencerme de no verlo más, que me hará daño y que no fui suficiente para él --rió sin gracia--. Porque no importa cuantas veces diga que lo odio, siempre vuelvo a caer en la misma adicción. Él.

Taehyung presionó los ojos, negándose a verse débil, luchando por no ser tan frágil como solía ser.

NamJoon lo atrajo a su pecho, una de sus manos acariciando débilmente el cabello rojo del menor.

--No soy suficiente para nadie, hyung --sonrió, inhalando la esencia amarga, cortesía del café, en el mayor--. No intentes decirme que no es así porque mis padres lo dejaron claro para mí, Minjae me hizo entenderlo y cuando creí encontrar a la persona indicada, vuelve a lastimarme. ¿No merezco ser feliz, hyung?¿Es así como debe ser? --estrujó la camisa de NamJoon entre sus dedos--. Sueles tener una respuesta para todo, pero supongo que hallé el vacío en tu brillante cerebro, hyung. Lamento tanto que tengas que vivir con alguien así de miserable. Lo lamento tanto.

El pelirrojo sollozó sobre el hombro contrario, fundiéndose en los brazos ajenos y es que el mayor irradiaba protección. NamJoon lo protegía.

--Lo lamento tanto --murmuró.

NamJoon besó su frente, oyendo los sollozos ser ahogados en el lugar entre su mandibula y cuello, sintiendo al menor retorcerse sobre su cuerpo, jadeando por aire al cabo de unos minutos.

Lunes por la mañana. Taehyung no se sentía muy bien, pero quizá mejor que la semana anterior. Una camiseta de cuello alto y mangas largas, jeans oscuros y una chaqueta sobre sus hombros, ya que el verano estaba próximo a llegar.

Bufando al recordar la petición de Jimin, quien le pidió que se vieran en el gimnasio, el cual se encontraba en el pabellón siguiente, porque Baekhyun haría las pruebas para entrar al equipo de baloncesto.

Taehyung había casi olvidado el odio que alguna vez desarrolló por los deportes, pues en la secundaria se vio obligado a realizarlos para no desequilibrar su impecable registro de azules.

Caminó a través de pasillos vacíos porque las pocas personas que pudieron haber aún en el establecimiento, probablemente ya se encontraban allá. El baloncesto era el deporte estrella de la universidad, era la razón por la cual sabía que el gimnasio estaría repleto en cuanto llegara, quizá ni siquiera habría un lugar al lado de sus amigos, pero no es como si tuviera algo mejor que hacer.

--¿También harás las pruebas? No creí que ser atleta se sumaría a tu lista de logros --Hoseok preguntó al verlo frente a la entrada--. ¿Buscas a alguien?

--Vine a apoyar a un amigo, es todo. ¿Qué hay de ti?

--Oh, los deportes no son lo mío --sonrió, ignorando que Chanyeol y Minhyuk caminaban hacia ellos al ver la sonrisa en el pelirrojo. ¿Cómo podía fingir tan bien cuando Jungkook era y se veía un desastre?

--Vaya, Kim Taehyung otra vez por aquí. Jungkook siempre ha tenido problemas contigo, pero yo pienso que te verías bien en mi cama, ¿qué dices?

Taehyung rió sin gracia, girando para dar con el rostro sonriente de Chanyeol.

--Aún tengo un cerebro, ¿sabes? De todos modos ya me iba. Fue bueno hablar contigo, Hoseok hyung --agitó su mano apenas antes de salir del lugar, esperaría ver a sus amigos al salir.

--No te metas con él --bufó Hoseok, consiguiendo la mirada de los dos presentes--. Déjalo en paz. Ya tuvo suficiente.

Taehyung no mantuvo la sonrisa durante mucho tiempo cuando dio unos pasos lejos del gentío y distinguió a un rostro que enseguida captó su mirada. El pelirrojo sintió su corazón detenerse y sus pies dejar de obedecer.

El menor casi jadeó al sentir aquellos ojos penetrantes recorrer su anatomía. Tragó ruidosamente cuando Minjae atrapó sus muñecas, cubrió su boca y susurró en su oído en cuanto supo las intenciones que Taehyung tenía de pedir ayuda.

--Piénsalo bien, bebé. Jimin podría pagar las consecuencias de tus acciones --besó su lóbulo--. Sé obediente y ven conmigo.

El pelirrojo tembló ante la sola mención de su amigo, luchando por liberar sus manos.

--Camina, bonito. Será peor si te resistes a mí, a tu deseo por mí --lamió parte de su mandíbula--. Eres mío, nunca dejaste de serlo, ¿no es así?

Drama queen❤
Esta parte es necesaria para el desarrollo de Taehyung en la historia. Ya dije mucho, byeeee.

CLOSE YOUR MOUTH //KookVDonde viven las historias. Descúbrelo ahora