—Veré la forma de arreglar el foco, no te preocupes.
TaeHyung lo miró y asintió en silencio. Las palmas de sus manos estaban algo dañadas pero no le importó mucho.
—Siento haberlo hecho, es que me hizo recordar a mí madrastra.— murmuró el peliazul y JungKook frunció el ceño mientras se acomodaba en el pequeño balcón de su habitación.
—... Ella me culpaba de toda clases de cosas sin razón, me maltrataba hasta que cumplí la mayoría de edad. Salí de esa casa no por capricho como decía ella, salí por mí propia salud física y mental, supongo que soy afortunado de salir de allí.— el corazón del menor se estrujó al escuchar eso y corrió la mirada.
El silencio gobernó otra vez y JungKook miró la hora en su reloj acordándose de que debía visitar a JunMyeon así que tomó sus cosas rápidamente y miró hacía abajo del balcón.
—Dime que no saltarás desde aquí— susurró TaeHyung y JungKook alzó una ceja mientras le sonreía traviesamente—, JungKook no me mires así, te dislocaras otra vez el hombro y no te podré llevar en brazos, las personas pensarán que estarás levitando.
El menor soltó una carcajada y TaeHyung sonrió derrotado ya que sabía que JungKook lo iba a hacer de todas maneras. Así que lo vió lanzar su mochila hacía el patio delantero y sintió su corazón en la boca al ver como el menor tenía medio cuerpo fuera del balcón.
—Demonios JungKook, te vas a matar. — dijo TaeHyung y el menor rió pero no supo si era por los nervios o por ver al peliazul nervioso.— No quiero presenciar una muerte, hay mejores formas de salir de la casa. ¿Qué te parece por la puerta, ah?
—¿Tengo cara de que quiero verle el rostro a mí madre?— preguntó el menor y bufó rodando los ojos— te espero abajo cuándo salte, así que deja de actuar como un anciano y hazme el favor de llevarme una bebida del refrigerador cuando pases por la cocina.
TaeHyung alzó una ceja y vió como el menor saltó para caer recto y alzarle el pulgar diciendo que estaba todo bien allí abajo. Así que era el turno de TaeHyung. El peliazul bajó las escaleras sin hacer mucho ruido y tomó una bebida energizante del refrigerador para luego traspasar la puerta y mirar a JungKook tirado en el suelo tomándose el hombro.
—¿Qué te dije? ¡Por qué demonios no me escuchas cuando te hablo!— dijo molesto TaeHyung y JungKook se levantó solo riendo.— ¿De qué...
¿Estabas fingiendo?
JungKook asintió y tomó la mochila junto con el refresco de la mano de TaeHyung y le palmeaba el hombro mientras se acercaba hacía la cochera.
—Quería ver tu reacción, gracias por la bebida energizante. — TaeHyung se quedó con la mano abierta e impactado por la broma del menor y soltó su mano para luego seguirlo mientras veía como sacaba una bicicleta con mucho cuidado y se montaba encima de ella.
—¿Iremos en bicicleta?— preguntó TaeHyung y JungKook negó con la cabeza— ¿Entonces?
—Iré solo.— respondió el menor y TaeHyung abrió los ojos atónito— ¿Que? ¿Las almas no flotan?
TaeHyung borró la sorpresa de su rostro y JungKook se rió.
—No, no flotan. Así que hazme un lugar en la bicicleta y convidame de tu bebida, que las almas también tienen hambre.— JungKook alzó una ceja y miró a TaeHyung mientras se intentaba subir en la bicicleta.
—¿Tienen hambre?— preguntó el menor y luego dijo— Tú dijiste en el festival... ¿Entonces de dónde estuviste comiendo todo este tiempo? ¿Fuiste el que se tomó la última leche de banana la otra vez?— TaeHyung le sonrió tímido y JungKook entrecerró los ojos.— ¿Las almas pueden conseguir trabajo?
—No. ¿Ya podemos emprender viaje?, necesito saber porque sigo hablando contigo, gracias por la comprensión.— el menor fue el primero en subirse a la bicicleta y de igual forma TaeHyung que hacía que JungKook se sintiese algo incómodo por la cercanía del contrario.
El viaje fue algo silencioso en plena noche, los ojos de JungKook miraban el cielo mientras pedaleaba en dirección a la casa de JunMyeon que quedaba algo lejos pero era momento de hacer algo de ejercicio, los exámenes finales estaban por acabar y su cuerpo necesitaba hacer algo productivo y trabajar esas piernas de pollo.
JungKook debido al peso de TaeHyung se estaba inclinando, así que tuvo que frenar poniendo un pie afuera.
—¿Te tragaste todo el refrigerador?— preguntó JungKook mirando al peliazul detrás y TaeHyung negó haciendo un pequeño puchero— Vas a reventar las ruedas de la bicicleta, tendrás que ir caminando o corriendo de última.
—¿Y si me sujeto de ti?— preguntó el peliazul y JungKook sintió un calor colarse por toda su cara quedándose callado— Quizás hay un desequilibrio en la bicicleta porque no sé cómo acomodarme.
El menor asintió temblorosamente y alzó el pie otra vez en el pedal mientras sentía las grandes manos del peliazul recorriendole la cintura. Su corazón estaba apunto de estallar mientras sentía aquel extraño tirón nuevamente.
El viaje fue silencioso otra vez y una vez que llegaron a la entrada de la casa de JunMyeon bajaron de la bicicleta y tocaron la puerta.
—Demonios me olvidé de comprar ramen.— dijo el menor palmeandose la frente y EunBi lo recibió casi que regañandolo por llegar tarde.
JungKook se sentó frente a JunMyeon y EunBi mientras estos guardaban un silencio investigando más en los grimorios así que sin protestar el menor agarró el mismo grimorio y se puso a cambiar de página sin muchos ánimos, la discusión con su madre le había dejado un gusto amargo en la boca y de solo pensarlo sus ánimos decaían fácilmente.
—¿Ahora mueves las hojas con tu mente?— preguntó JunMyeon y JungKook lo miró recostado.
—Es TaeHyung, él también tiene que trabajar.— JunMyeon miró con curiosidad como las hojas del grimorio se movían de un lado a otro con tanta naturalidad.
Hubo otro silencio y se escuchó un chillido de parte de EunBi así que todos se quedaron mirando la misma página con atención. Habían dibujos de unos hilos rojos en algunos costados de la amarillenta hojas y cuando todos juntaron miradas JungKook dijo tembloroso.
—A-ay, deben estar bromeando.
¡Hola!
Este es uno de los capítulos que más me gustó escribir espero que opinen como yo. xd
Espero que les haya gustado.
Se despide Cami.
𝐒𝐎𝐅𝐓𝐋𝐘𝐎𝐎𝐍𝐆𝐒©
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𝗢𝗛! 𝗛𝗼𝗹𝘆 𝗛𝗲𝗮𝘃𝗲𝗻 ᵗᵃᵉᵏᵒᵒᵏ
FanfictionGanadora de los #TaeKookAwards2020 JungKook era el encargado de pasar a almas al cielo. Bueno, quizás ese término suene espeluznante pero no lo es desde la perspectiva del menor. Sin embargo, un día conoce a una de las almas llamado TaeHyung, un chi...
