JungKook terminó de encintar la última caja de la mudanza y tronó los huesos de su cuello mientras hacía algunas elongaciones. Oficialmente a partir de hoy viviría solo, tendría que conseguir un trabajo lo más pronto posible y comer sano de ahora en adelante.
Así que bajando las escaleras con su última caja dejó que uno de los señores de la compañía tomara esta y la depositara detrás de la camioneta. JungKook iría en el auto de EunBi hacía su propio departamento que quedaba a unas pocas cuadras de la universidad, se le haría más fácil llegar y tendría posibilidad de dormir un poco más a las mañanas.
El menor tomó sus últimas pertenencias y estaba dispuesto a salir cuando escucha la voz de su madre hacer que se girara sobre sus talones.
—Cariño— el menor la miró y vió su mirada algo decaída así que le dedicó una pequeña sonrisa— Cuídate ¿Si?, y visítanos mucho.
JungKook se acercó a su madre y besó su frente despacio. Luego de su última pelea el ambiente en la casa no era el mismo, ya saben, no podían arreglar las cosas de un día para otro pero por lo menos el menor había retomado el contacto con su madre. Y ahora más que nunca, ya que toda la verdad acerca del incidente del festival había salido a la luz y JungKook había quedado libre de toda culpa.
Por último, se despidió de su padre con un gran abrazo y cerró su puerta detrás de él despidiéndose de sus padres con la mano, sonriendo plenamente cuando apoyó su cabeza sobre la puerta y vió a su amiga sacudiendo las llaves del departamento a lo lejos con una sonrisa.
El viaje fue algo corto. El menor estaba pidiendo por internet muebles para su nuevo hogar y decoraciones extras, estaba contento ya que en el departamento en el cuál iba a vivir tenía azotea con una pequeña piscina y podía hacer un barbecue cuando se le antojara ya que solo su departamento la tenía.
TaeHyung estaba dormido como siempre al lado suyo, así que cuándo sintió como su cabeza cayó en su hombro sintió un pequeño calor en sus mejillas pero lo ignoró. Al llegar al departamento, JungKook dejó caer su mochila a un costado de la puerta principal y se quedó sorprendido de lo grande que era.
Tenía una puerta corrediza que daba a la ciudad de Busan y a su amada azotea, a un lado de esta había una cocina medianamente grande y una pequeña barra con varias sillas. El departamento no estaba completamente amueblado pero lo haría ver acogedor una vez que llegasen los muebles.
El ruido del timbre sonó cuándo EunBi junto con JunMyeon y JungKook estaban disfrutando de su primera comida en su nuevo departamento, así que el menor fue el que se levantó mientras veía de reojo como un pedazo de carne de su plato estaba por ser comido por TaeHyung.
—Suelta esa carne, TaeHyung.— dijo el menor y el peliazul hizo un pequeño puchero dejando nuevamente el trozo de carne en el plato otra vez.
JungKook salió de la azotea y entró a su departamento para abrir la puerta. La cabellera rubia de San se hizo presente y el menor se quedó sorprendido al ver como este tenía una pequeña caja con bombones.
—¡Hola ve... ¿JungKook?— el rubio alzó una ceja y al segundo le sonrió— bueno... creo que somos vecinos ahora.
—San, que sorpresa la tuya...— dijo el menor algo impactado mientras se quitaba un pedazo de carne de entre sus dientes sin vergüenza— ¿Qué te trae por acá?
San le entregó la caja de bombones a JungKook y le sonrió medianamente.
—Todos los que habitamos aquí debemos darte la bienvenida supongo, me avisaron hace poco y decidí comprar algo sin saber que eras tú, me alegra saber que eres mí vecino.
JungKook sacudió su cabeza y dijo haciéndose a un lado de la entrada mientras dejaba la caja de bombones sobre la pequeña mesada al lado de la puerta.
—¡Oh! Pasa por favor, siento haberte dejado ahí parado.— el rubio pasó al departamento y JungKook le hizo señas para que lo acompañara a la azotea junto con todos sus amigos.
Todos al mirar al rubio se quedaron algo confundidos pero JungKook no tardó en hablar mientras hacía sentar a un lado de JunMyeon al chico.
—Chicos él es San, somos vecinos— todos hicieron una pequeña reverencia hacia el rubio mientras este solo apretaba sus labios algo tímido— ¿Gustas acompañarnos en la cena? Apenas comenzamos.
San negó con la cabeza.
—No se preocupen, yo recién acabo de cenar— contestó el rubio mientras sentía la mirada penetrante de EunBi que lo miraba sonriente pero su sonrisa se borró y se sonrojó cuando JungKook se le quedó mirando a la castaña.
La música inundaba el ambiente y JungKook trataba de hacer que San conversara con todos por alguna extraña razón, estaba comportandose amable con el rubio y eso le extrañaba.
Las bebidas de JunMyeon no se hicieron esperar y todos estaban algo borrachos a excepción de TaeHyung, que seguía con la mirada al rubio curioso. Empezaron a jugar al juego de las sillas en plena ebriedad, así que no fue gracioso verlo desde el punto de vista de TaeHyung, fue otro nivel.
Así que mientras olvidaba que todos estaban ahí, el peliazul se dedicó a mirar el cielo oscurecerse. Amaba ver las estrellas, ya que cuándo él tenía pesadillas en su niñez su madre lo llevaba para que las viese y su temor se iba.
Mientras tanto el menor se encontraba parado mientras se reía de la nada con San, y EunBi mientras veía a JunMyeon haciendo twerk cerca del asador prendido, pero nadie estaba prestando atención a eso. Cada uno estaba en su propio mundo y mañana sería un largo día limpiando todo el posible desastre que dejarían dentro de poco.
JungKook comenzó a recorrer la piscina descalzo mientras decía mirando a San.
—O-oye San mira, soy uno de esos...— el menor hipó luego de dar su último sorbo de cerveza— de esos chicos que se t-trepan por todos lados y no tienen miedo de c-caer, que loco ¿no?.
San soltó una carcajada pero se esfumó al ver como JungKook había caído dentro de la piscina por resbalarse y todos se habían percatado de eso, así que saltó dentro de la piscina.
TaeHyung estaba dispuesto a saltar para sacar a JungKook pero al ver qué San estaba dentro del agua, retrocedió algo incómodo mientras sentía un tirón no suave, tenso era la palabra.
JungKook le sonrió a San y dijo entreabriendo los ojos.
—TaeHyung que amable eres.
San alzó una ceja y aclaró su garganta mientras veía a todos los amigos de este en una ronda cerca de la piscina.
JungKook palmeó la mejilla de San y soltó una corta carcajada para luego volver a cerrar sus ojos cansado.
TaeHyung cruzado de brazos miraba la situación desde lo lejos, viendo como San alzaba a JungKook en sus brazos y lo llevaba hacía la habitación junto con EunBi.
Mientras su entrecejo se fruncía cada vez más sin que él se diese cuenta.
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Se despide Cami, los quiere mucho.
𝐒𝐎𝐅𝐓𝐋𝐘𝐎𝐎𝐍𝐆𝐒©
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𝗢𝗛! 𝗛𝗼𝗹𝘆 𝗛𝗲𝗮𝘃𝗲𝗻 ᵗᵃᵉᵏᵒᵒᵏ
FanfictionGanadora de los #TaeKookAwards2020 JungKook era el encargado de pasar a almas al cielo. Bueno, quizás ese término suene espeluznante pero no lo es desde la perspectiva del menor. Sin embargo, un día conoce a una de las almas llamado TaeHyung, un chi...
